Editorial![]() |
El poco desarrollo de la industria cinematográfica nacional no resulta extraño, porque en nuestro país es difícil poner en marcha cualquier tipo de manifestación artística. Sin embargo, por allí, perdidas en el recuerdo, quedan las tentativas de varios soñadores que quisieron grabar su nombre en el celuloide. {{Aunque esos proyectos fueron esporádicos y en algunos casos fallidos, no se deben desdeñar, porque abrieron un poco la puerta para la realización de producciones posteriores. Y es así, como desde el año pasado la tendencia a hacer cine se está acentuando. Esto, en parte debido a la perseverancia de la realizadora guatemalteca Ana Carlos y el realizador salvadoreño Guillermo Escalón, quienes han conseguido el apoyo de varias instituciones locales e internacionales para realizar la serie Caminos del Asombro, la cual incluye la producción de seis películas que se están proyectando por un canal de televisión abierta. {{De esta serie hemos tenido ya la oportunidad de ver las películas Uraga y Sinfonía automática, en las cuales no sólo se retratan aspectos cotidianos de la Guatemala moderna, sino también se demuestra que aún hay esperanzas para el cine nacional. La mancuerna de Carlos y Escalón nos permitirá ver en el futuro una película que transcurrirá en el Oriente del país y otra en la que se retratará el mundo de la poesía guatemalteca. {{AMIGA te presenta una entrevista con ambos creadores, quienes nos cuentan sus experiencias en la realización de este proyecto y sus planes para continuar haciendo cine con manufactura guatemalteca.
Silvia Lanuza{{ |