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Niños con síndrome de Pinocho


³Angelita dice que el fin de semana estuvo en Disney y que este sábado irá otra vez, porque Mickey le dará un regalo gigante para su cumpleaños². Esa era la historia que fascinaba a un niño de seis años, pero cuando descubrió que todo era imaginación de su compañera, comprendió el significado de la mitomanía. {{La fantasía forma parte de la niñez, pero cuando ésta se transforma en mentiras exageradas, frecuentes, y que se dicen con el objetivo de ³evadir responsabilidades o protegerse de una situación dolorosa², se convierte en un trastorno emocional conocido como mitomanía o ³síndrome de Pinocho², explica la psicóloga Anabella Alarcón de Romero. {{A los niños pequeños les gusta inventar historias, personajes, hacer cuentos y es normal mientras sólo sea una forma de diversión y de desarrollar su imaginación, incluso es una etapa en la que aún se confunde lo real y lo utópico. Todas las personas dicen alguna mentira durante la infancia, porque ³lo que un adulto comprende como fantasía, para el niño puede ser la realidad², agrega la psicóloga infantil Ludmilla Aguirre. {{La mentira se convierte en algo negativo cuando se aprende del mal hábito que tienen algunos adultos por transformar la realidad, como negarse a responder el teléfono y pedir a otro que lo haga, o esconderse para no recibir una visita. Esto va creando en el subconsciente del menor una actitud de indiferencia ante la mentira y la creencia de que ocultar la verdad puede ser beneficioso. Los padres deben estar atentos al tipo de engaños que utilizan sus hijos e hijas, porque cuando son exagerados y frecuentes entonces puede tratarse de un trastorno emocional.{{Si los progenitores utilizan una farsa para evitar que un policía de tránsito les ponga una multa, los niños no dudarán en culpar al hermanito o hermanita por una travesura. Los infantes mitómanos utilizan falacias para evitar algo que les cause dolor o evadir una situación que les provoque frustración. Pero muchas veces la misma reacción severa del adulto ante un error que cometió el pequeño, se convierte en una amenaza para decir la verdad. ³Los padres cometen la equivocación de castigar mucho a sus hijos cuando éstos dicen la verdad, y se olvidan que ellos aún son pequeños y algunas veces ni siquiera tienen la culpa de los accidentes², agrega Alarcón de Romero. {{Estas primeras mentiras, suelen decirse entre los cuatro y siete años, y aterran a los padres porque dan la impresión que el infante escapa de su control, más que por tratarse de un asunto moral, explica el terapeuta Rose Vincent en su libro Conocimiento del niño. {{³Los niños que más entran en este tipo de problema por lo regular vienen de familias disfuncionales, donde hay alcoholismo, drogadicción o problemas entre los padres², señala Aguirre. Ellos tratan de fingir una situación como la que les gustaría vivir. Incluso, cuando son víctimas de soledad pueden inventar la existencia de una mascota o un amigo, con el cual conversan y comparten su tristeza.{{Cuando la imaginación de los niños no tiene límites para mentir, los lleva a ser reconocidos entre sus compañeros como ³mentirosos² y se convierten en víctimas de burlas. Muchas veces están conscientes de que están fingiendo y todo esto termina afectando su autoestima, porque pueden desarrollar sentimientos de culpa, rechazo y frustración.

La verdad a tiempo

Puesto que un niño o niña aún está en la formación de su personalidad, las terapias para superar este problema son más largas que en los adultos. El primer paso es entrevistar a los padres para conocer la situación que puede estar afectando al menor. Después se hacen ejercicios con ellos, ³les cuento cosas como que me fui a Marte y ellos responden "eso es mentira", entonces les demuestro lo mal que se ve una persona mintiendo², explica Alarcón de Romero. {{Los terapistas infantiles que trabajan esos casos hacen énfasis en la conducta de los padres, para que utilicen el ejemplo cuando enseñen a sus hijos la importancia de decir la verdad. Otro factor que puede influir en los niños mitómanos son ciertos programas de televisión. ³Hay personajes clave en las caricaturas que pueden ser símbolos de violencia, mentira y otras cosas negativas², afirma Aguirre. {{Los progenitores deben cuidar las actividades y compañías de sus hijos, porque son excelentes imitadores de todo lo que tienen a su alrededor. Sin embargo, tampoco deben tomar una actitud represiva cuando se dan cuenta que sus hijos están mintiendo. Deben ³corregirlos de forma privada para no ponerlos en evidencia, explicarles la diferencia entre la fantasía y la realidad, no aceptar las mentiras blancas, y explicarles la importancia de la honestidad en las relaciones afectivas², concluye Alarcón de Romero.

¿Por qué mienten los niños?

Antes de reaccionar ante las mentiras de los hijos, es importante tratar de comprender la razón por la cual ocultan la verdad o la tergiversan, ya que esto indicará las medidas que deben adoptarse para corregirlos. Algunas de las causas más comunes para mentir son:{- Evitar castigos: Cuando involuntariamente o de manera consciente rompen las reglas de la casa, descomponen algo valioso o cometen algún error y temen recibir un regaño. {- Impresionar a otros: Algunos niños y niñas buscan la atención de sus compañeros e inventan historias para recibir amistad y ser admirados. {- Mejorar su amor propio: Exageran sus habilidades, el punteo de las notas o sus buenas obras, para recibir cariño de otros, especialmente de los adultos.{- Conseguir algo que quieren: Cuando los niños se empeñan en obtener un juguete, crayones, comida o quieren ir a un lugar, son capaces de mentir para convencer a sus mayores de la supuesta necesidad que tienen. {- Proteger a otros: Los niños y las niñas son muy leales con sus amigos y familiares, especialmente si son un poco mayores que los otros niños, y tratan de protegerlos con mentiras, si éstas parecieran necesarias. {- Escuchan mentiras en casa: El ejemplo de los padres, hermanos mayores, tíos, abuelos, maestros y otros adultos, es clave en adoptar el mal hábito de las mentiras o inclinarse por una actitud honesta. {{FUENTE: Centro para el padre efectivo, de Estados Unidos.

Delatores de la mentira

Mentir no es tan fácil como parece. El traicionar los valores morales que supuestamente se han inculcado en casa, causa presión en la función cerebral y de ahí se derivan una serie de manifestaciones que ponen en evidencia al mentiroso o la mentirosa. Se producen expresiones faciales que demuestran ansiedad, no hay claridad en el mensaje, se pueden confundir o pronunciar mal algunas palabras, se rompe la fluidez espontánea y el discurso parece ensayado.

Alejandra Cardona{{Ilustración: Nelson Xuyá.{Foto: Servicios.

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