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Hipocondría: el miedo de estar enfermo


Con el enemigo por dentro

Juan* es un hombre de 45 años, casado, y trabaja como ejecutivo en una empresa de seguros. Los últimos seis meses este hombre se ha convertido en un compendio de malestares: un día le duele la cabeza, al siguiente tiene alergia en todo el cuerpo, a media semana se queja de palpitaciones y asegura que se trata de una enfermedad grave.{{La desesperación se ha apoderado de Juan y lo ha llevado a acudir con cuatro especialistas. Desconsolado afirma que ninguno de ellos sabe nada y debe buscar otros doctores que confirmen su terrible sospecha: tiene cáncer en alguna parte de su cuerpo.{{Su amigo Roberto le recomendó que acudiera con un psicólogo, porque toda la preocupación y el estrés podría empeorar su situación. Luego de varias semanas de terapia, Juan descubrió que lo que tenía en realidad era un trastorno emocional conocido como hipocondría. {{Este trastorno psicológico se entiende como la preocupación o el miedo de padecer una enfermedad grave, a partir de la mala interpretación de los síntomas o funciones corporales.{{a psicología cataloga la hipocondría como un padecimiento en el que la persona interpreta síntomas somáticos de depresión y ansiedad como una enfermedad grave, afirma la psicóloga Patricia Vargas de Porres.{{En otras palabras, es el miedo que tienen las personas de padecer una enfermedad como el cáncer, el Sida o afecciones del corazón, por ejemplo.{{Para algunos médicos, la sobreprotección, la educación basada en el miedo, el padecimiento de alguna enfermedad grave durante la infancia, la muerte de alguna persona cercana, o la convivencia con un familiar que sufra una enfermedad terminal son algunas de las causas que contribuyen al desarrollo de la hipocondría.

La psicología cataloga la hipocondría como un padecimiento en el que la persona interpreta síntomas somáticos de depresión y ansiedad como una enfermedad grave, afirma la psicóloga Patricia Vargas de Porres.{{En otras palabras, es el miedo que tienen las personas de padecer una enfermedad como el cáncer, el Sida o afecciones del corazón, por ejemplo.{{Para algunos médicos, la sobreprotección, la educación basada en el miedo, el padecimiento de alguna enfermedad grave durante la infancia, la muerte de alguna persona cercana, o la convivencia con un familiar que sufra una enfermedad terminal son algunas de las causas que contribuyen al desarrollo de la hipocondría.

Trastorno para toda la familia

Los hipocondríacos son personas muy ansiosas o con altos niveles de ansiedad, tienen una baja autoestima y están demasiado preocupadas por sí mismas. Se les debe hacer conciencia que lo mejor es enfrentar sus miedos a la muerte, a la enfermedad, al dolor, y que entiendan que todos tenemos palpitaciones, movimientos en el estómago, sudoración o dolor de cabeza.{{Al hipocondríaco le aterra estar enfermo o poder estarlo. Lo aterran las patologías sin cura, como ciertos tipos de cánceres, el Sida o las enfermedades del corazón, explica la licenciada de Porres.{{Según estadísticas suministradas por Centros Hospitalarios de Estados Unidos y Europa, entre el 4 y el 9 por ciento de los pacientes que acuden al hospital, lo hacen debido a síntomas hipocondríacos. {{La sintomatología más típica de este trastorno es la sugestiva, acompañada por una alteración negativa del estado de ánimo. En ocasiones se basa en sensaciones físicas imprecisas: venas dolorosas, corazón cansado o tos ocasional. {{Para algunos médicos el hipocondríaco no es un enfermo imaginario, ya que padece de un trastorno perceptivo, cognitivo y psicológico que reporta sufrimientos, disfunciones psico-fisiológicas, deterioro familiar y social, además de posibilidades de automedicación o iatrogenia (miedo al doctor).

Diagnóstico

Según la Clasificación Internacional de Enfermedades de la Organización Mundial de la Salud, (CIE 10), publicada en 1992, para considerar a un paciente como hipocondríaco, éste debe estar convencido de padecer como máximo dos enfermedades graves y debe conocer, al menos, el nombre y sintomatología de una de ellas. También, que la duración del trastorno sea de al menos seis meses. {{Los médicos que tratan a pacientes con un posible caso hipocondríaco, primero deben descartar que realmente no presenten ninguna enfermedad física. {{Si después de realizar los exámenes pertinentes, el paciente continúa angustiado y en consulta con varios médicos, se considera como un mal psicosomático.

Controlar el mal

La persona hipocondríaca debe acudir a su psicólogo, para iniciar la terapia adecuada.{Las primeras sesiones terapéuticas están orientadas a reducir los síntomas de ansiedad e incapacitación que se producen a raíz de este trastorno. El tratamiento psicológico más eficaz es la terapia cognitiva-conductual. {{Algunas de las técnicas consideradas como más efectivas son:{- De reconstrucción cognitiva.{- De relajación.{- De la inundación imaginaria.{- Paradójica.{- De asertividad.{- Análisis y resolución de áreas conflictivas de la vida personal.{- Medicamentos.{{Al inicio de las consultas terapéuticas el enfermo debe asistir a la terapia una vez por semana, y cuando el trastorno haya sido controlado se realizan quincenalmente.{{En conclusión se puede decir que la característica esencial de esta enfermedad, más psicológica que fisiológica, es la preocupación y el miedo de la persona a padecer una enfermedad grave, a partir de la interpretación personal de alguna sensación corporal.

{"El 9 por ciento de pacientes que acuden a hospitales en Europa y Estados Unidos presentan síntomas hipocondríacos".{

Karla Rímola Molina{{* Nombre ficticio{{Clínica de Servicios Médicos. Teléfono: (502) 362-3741.{Psicóloga Patricia Vargas de Porres. Teléfono: (502) 362-3745.{Psicoactiva.com

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