EditorialEl proceso del duelo es una lección a la que todos los seres humanos estamos sometidos, no importa la edad, grupo étnico ni clase social. Tarde o temprano, tendremos que enfrentarnos con la muerte de un ser querido o un amigo, al rompimiento de una relación amorosa o a una importante pérdida material.{{Generalmente, este tipo de situaciones nos toman por sorpresa y, cuando no, la agonía no siempre nos prepara para el triste desenlace. Aprender a conocer nuestro temperamento, analizar las circunstancias, informarnos respecto a los cambios emocionales y pedir ayuda, puede ser útil para no caer en el vacío que deja la ausencia. {{El proceso para recobrar la paz y los deseos de seguir adelante es diferente para cada persona. En muchas ocasiones ni siquiera tenemos idea de cuánto nos va a doler el no volver a ver a un ser querido, o dejar de utilizar aquello que por tanto tiempo nos fue útil: desde un miembro de nuestro cuerpo, hasta un automóvil. Se podría pensar que la intensidad del dolor varía por las diferencias de precio. Sin embargo, el verdadero valor de las personas y las cosas depende de la importancia que le atribuye quien sufre la separación, pues sólo ella está consciente de cómo era su relación, cuán útil le resultaba y cuánto la va a extrañar. {{El duelo es un tema presente en la vida de todo ser humano. Cualquier día se presenta y debemos aprender a vivir con él. Es por eso que le dedicamos las páginas centrales de esta edición con varias entrevistas a expertos y el testimonio de quien ha superado una gran pérdida.
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