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No quiere ir al colegio


La resistencia a asistir a clases puede ser un proceso normal en los niños. Pero cuando la situación se prolonga y torna difícil, es un error asumir que se trata de haraganería o berrinche, pues el infante atraviesa por una situación que le es confusa. {{Ligia es la menor de cuatro hermanos. No le gusta ir al colegio porque dice que quiere estar con su mamá. En sus dibujos la pequeña muestra a su hermana llorando porque no le gusta ir a la universidad, y a su hermano enojado porque no le dan permiso para visitar a su novia. Durante dos años consecutivos ella ha llorado en clase, para que alguien llame a su casa y lograr así la atención de su progenitora. {{Existen varias causas por las cuales un niño puede desear ausentarse de clase. La psicóloga infantil Sara Pereira las divide en internas y externas. Las primeras se refieren a ³la angustia de separación, cuando hay una relación muy estrecha de dependencia con la mamá, aún no se han roto los lazos psicológicos y el niño no se siente capaz de desenvolverse en un ambiente fuera del hogar², indica.{{Esta negativa de asistir a clases también puede desarrollarse cuando hay conflicto en casa, como violencia conyugal, o si uno de los padres amenaza con abandono o sufrió un accidente; incluso si está por nacer un nuevo miembro en la familia. ³El niño teme que en su ausencia pueda suceder "algo", y no se trata exactamente de un rechazo a la escuela², explica Pereira.

A menos que el niño o la niña esté en verdadero peligro, nunca debe permitírseles ausentarse de clases.

Otro factor que afecta la escolaridad de los niños es el divorcio, indica Ana Luisa Guerra, maestra bilingüe de pre-primaria. ³Los pequeños no tienen equilibrio emocional, porque unos días ven a su mamá y otros a su papá. Llegan al colegio sin ganas, deseando estar con uno de los dos², explica.{{Entre las causas externas puede mencionarse el choque por el cambio de ambientes. Si un niño recibe mucha atención en casa y es consentido, rechazará estar en un aula donde los demás tienen el mismo rango y hay una maestra que está tratando de crearle hábitos y estableciendo patrones de conducta. En estos casos deben cambiarse las normas en casa, estableciendo horarios para que el niño se vaya adaptando a la vida escolar, recomienda Francisco Sandoval, psicólogo de Apoyos Educativos. {{Además debe conversarse con las autoridades escolares y maestros, para conocer su filosofía y asegurarse que sea compatible con los valores que se manejan en casa. De lo contrario, y si el niño está sufriendo, lo mejor es cambiar de institución educativa ³porque se trata de la primera experiencia escolar y puede ser un factor determinante en la futura vida escolar del niño², resalta Sandoval.{{Cuando los niños ya están en la etapa de primaria, de siete a 12 años, también pueden presentar rechazo a la escuela. Una de las causas más frecuentes es la agresión que recibe, ya sea por parte de las autoridades del colegio o de compañeros. Lo normal es que el niño no quiera hablar al respecto, pues callar representa una actitud de defensa. {{La agresión no se refiere únicamente a golpes, sino también a desmotivación ³porque no puede jugar igual que los demás, patear una pelota; o por su estado físico, que es muy gordo o usa anteojos; así como por estar en desventaja económica ante los compañeros que pueden tener mejores juguetes o zapatos², explica Sandoval. {{³También puede ser frustrante cuando la maestra tiene preferencias por un niño o niña, ya que esto lo percibe el resto de la clase y afectará a quienes tienen baja su autoestima², agrega Ana Luisa Guerra. {{Otra causa para querer desertar de la escuela es el bajo rendimiento académico, cuando un niño empieza a tener problemas porque no entiende algo, no hizo bien la tarea o tiene una mala calificación. Los psicólogos educativos recomiendan ayudar al niño, para estructurar mejor sus hábitos de trabajo y evaluar sus habilidades. {{Asimismo, los profesionales en conducta infantil coinciden en que los horarios extensos, el exceso de contenido académico y tareas, se convierten en una carga para los pequeños. Estos ³pasan toda la tarde trabajando y al día siguiente se sienten sin ganas de levantarse², indica Sandoval. ³No les queda tiempo para las actividades propias de su edad, como jugar y correr², enfatiza Pereira.

¿Cuándo alarmarse?

La negativa para asistir a clases no debe apenar a los padres, si se trata de una estrategia que los niños utilizan para sacar ventaja o ganar algo, señala Sandoval. Por el contrario, sí debe investigarse inmediatamente cuando el pequeño está sufriendo, llegando a casos extremos de fobia donde se presenta ³llanto, dolores reales o ficticios de abdomen, estómago o cabeza, vómitos, o corren a esconderse para no ir al colegio², indica Sara Pereira.

El cambio de ambiente, malas calificaciones o problemas en el hogar pueden afectar el ánimo de los estudiantes.
Padres y maestros en equipo

En todos los casos es importante que los padres trabajen con los maestros y autoridades del colegio, para ayudar a los niños. Debe empezarse por detectar cuál es la causa de desmotivación y luego poner en marcha un plan para que el menor se sienta cómodo, tanto en casa como en la escuela. {{Para los más pequeños, que van por primera vez a clases, Sara Pereira recomienda motivarlos con anticipación. Por ejemplo, venderles la idea que asistir al colegio será enriquecedor porque conocerán a otros niños, compartirán con adultos, y disponerlos al aprendizaje. Incluso ³ilusionarlos con comprar crayones y contarles cuentos relacionados con ir al colegio², añade Guerra. {{A excepción de que el niño esté realmente en condiciones de peligro, los padres no deben consentir la ausencia escolar, ya que esto refuerza la fobia que puedan estar atravesando. En todo caso, Pereira sugiere recurrir a negociar con el pequeño o acompañarlo durante unos días en el aula, y después quedarse en el patio o la dirección hasta alejarse completamente, como un proceso de desensibilización. {{En los primeros años de escolaridad los maestros representan una extensión de la madre, por lo cual deben presentar cualidades como ³tener un auténtico interés por el alumno, ser comprensivo, afectuoso y brindar apoyo emocional², indica Sandoval. {{Algunas de las actitudes que desarrollan este tipo de profesores, cuando un niño rechaza la escuela, pueden ser ³motivarlo regalándole calcomanías, diciéndole que regrese al día siguiente, mandándole notitas, sentándolo cerca del escritorio principal, pidiéndole que ayude a dar la señal de silencio y contactando a los papás², comenta Ana Luisa Guerra.

Alejandra Cardona{{Foto: Darío Morales. Fotoarte: Sergio Espada. COLABORACIÓN: Colegio Nuevo Amanecer.{{Bibliografía recomendada{- Cómo lograr que sus hijos triunfen en la escuela{Autores: Popkin, Michael; Youngs, Bettie B.; Healy, Jane M.{Editorial: Selector{{- Ayude a su hijo a superarse en el colegio{Autores: Schaffer, C.; Foy di Geronimo, T.{Editorial: Javier Vergara{{- Cómo ayudar a sus hijos en el colegio{Autor: Bean, Reynold{Editorial: Debate

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