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Una tradición en movimiento


Coloridos trajes, accesorios típicos y movimientos de danza, se integran en el escenario cuando el Ballet Moderno y Folclórico Nacional de Guatemala hace su aparición. Ya hace 40 años que un grupo de bailarines profesionales se atrevió a romper con la escuela clásica y sus integrantes actuales son reconocidos como embajadores del arte nacional.{{La interacción en los mercados, el amor de los novios, un cuadro familiar, el sufrimiento de los esclavos, la violencia de una conquista y hasta el placer por bailar, son situaciones que los coreógrafos han sabido traducir en danza moderna. Pero no se trata solamente de amanecer un día inspirado para hacer analogías, sino requiere de un trabajo más profundo y extenso, ³para cada composición es necesario hacer una investigación previa², indica Lucía Armas, actual directora del Ballet Moderno y Folclórico Nacional de Guatemala. {{Con 25 años de carrera como bailarina, Armas cuenta que esta institución surgió en 1964 por iniciativa del maestro Vol Quitzow, quien vino al país para hacer diferentes montajes. Junto a 10 bailarines clásicos vieron la necesidad de ponerse al corriente de las nuevas tendencias universales en esta rama del arte y así solicitaron a la Dirección General de Bellas Artes la institucionalización de un grupo de danza moderna. {{Como toda innovación en el arte, las primeras reacciones no fueron todas a favor ³porque la gente estaba acostumbrada a lo clásico, entonces les resultaba impactante ver en el escenario trajes diferentes y bailarines descalzos², expresa Armas. {{Sin embargo, el tiempo les daría la razón y el grupo creció a 28 integrantes. Bailarinas y bailarines reconocidos de las primeras generaciones, como Julia Vela, Judith Armas, Ingrid Alvarez, Fernando Navichoque, Rolando Zúñiga, Mario Hernández y Rolando Calvillo dieron paso a los nuevos talentos. Actualmente los integrantes del Ballet oscilan entre los 18 y 40 años.

Disciplina ante todo

El trabajo de un bailarín es más exhaustivo de lo que las personas imaginan. ³La gente más joven se ha dado cuenta que las jornadas son fuertes, se necesita de mucha disciplina si se va a seguir en esto², asegura Armas. Ella cita como ejemplo temporadas en las que deben ensayar hasta ocho horas diarias, además del tiempo que invierten en las presentaciones, lo que implica fines de semana y giras al interior y exterior del país. {{En varias ocasiones les toca reunirse de lunes a domingo y, a veces, se juntan hasta tres o cuatro funciones diarias. Regularmente en un año llegan a participar en 100 eventos y, en esta ocasión, tienen programadas 125 presentaciones. ³El sacrificio es grande porque muchas veces debe dejarse a la familia, pero a mí me apoyan², asegura Armas.

La alegría de viajar

Para quienes sueñan con conocer las maravillas en otras partes del mundo, estar en el Ballet Moderno y Folclórico Nacional de Guatemala les ha hecho realidad ese sueño. Como representante de la cultura guatemalteca y con el respectivo financiamiento del Ministerio de Cultura y Deportes, este grupo ha estado en todos los países de Centroamérica, Chile, Argentina, Ecuador, Perú, Venezuela, Colombia, Cuba, varias ciudades de Estados Unidos, México, España, Francia, Suiza, Bélgica, Grecia y Suecia. {{Las anécdotas también son buenas, pues en la memoria de Armas y en la de su equipo quedó grabada la ocasión en que, estando en Bélgica, su guía les comentó que estaban buscando un grupo para un festival muy visto en París. ³Aunque les había gustado mucho la presentación de un ballet africano, nos vieron actuar y, al final, nos llevaron hasta la capital francesa donde participamos junto a la Sinfónica de Moscú y otros grandes artistas², comenta.{{La creatividad y el talento también han sido reconocidos a nivel internacional y de esto pueden estar orgullosos los bailarines que han participado tres veces en el Festival Dijon, en Francia, donde en 1995 obtuvieron el primer lugar. También su actuación en el Festival de Sicilia, Italia, les fue aplaudida en el año 2000 al ganar el segundo lugar.

Regresando a las raíces

Pero hablar de este grupo artístico no significa únicamente escenarios internacionales. Los bailarines y coreógrafos se alimentan de las costumbres en los pueblos habitados por mayas y gustan de compartir con ellos. Cada año realizan giras al interior del país y en 2004 terminarán visitando los municipios de Sololá, lo que anteriormente han hecho en Quetzaltenango, Quiché y Huehuetenango. {{Estas visitas son importantes no sólo para investigar las raíces de la multiculturalidad guatemalteca, sino también para fomentar la identidad. ³Anteriormente veíamos que los habitantes indígenas estaban dejando sus trajes, pero con toda la temática de los derechos de los pueblos indígenas parece que están valorando más todo lo autóctono², señala Armas.

Celebrar a lo grande

La satisfacción de que el Ballet llegue a las cuatro décadas implica más presentaciones para sus integrantes. Sin embargo, esto no disminuye su entusiasmo por llevar a los escenarios el resultado del arduo trabajo diario, por lo que la culminación de esta festividad es una exposición con afiches, programas, fotografías y vestuario, la cual podrá apreciarse a partir del 11 de noviembre en el Centro Metropolitano Cultural. Además tendrán funciones especiales los días 13 y 14 del próximo mes, en cuyo repertorio incluirán danzas contemporáneas y folclóricas.

Julia Vela

Es arquitecta, maestra de arte especializada en danza, coreógrafa y administradora de proyectos culturales. Fue una de las fundadoras e integrante del Ballet Moderno y Folklórico de 1966 a 1971. Además, fue su directora y coreógrafa de 1972 a 1979.

Alejandra Cardona{{Fotos: Cortesía del Ballet Moderno y Folclórico de Guatemala.

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