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Un regalo diferente


Nochebuena es una de las fechas más esperadas para compartir con la familia y amigos. Pero para algunos el 24 de diciembre se convierte en una fiesta que exige mucho trabajo y aumenta la convivencia entre compañeros, quienes a medianoche se abrazan en la calle, en una ambulancia u otros sitios inusuales.{{Muchos son los guatemaltecos que hacen a un lado la comodidad de su hogar, para compartir la alegría de las fechas sirviendo a otros. Esta fiesta, pasa entonces a ser un acontecimiento que se conmemora individual e interiormente. Aunque no renuncian a dar y recibir un abrazo, una sonrisa, un tamal y hasta un regalo, se concentran en dar lo mejor de sí.{{Algunos de ellos son médicos, enfermeros, cocineros, jefes de seguridad, empleados de hoteles y restaurantes, locutores, bomberos o policías, quienes en esta ocasión comparten sus diferentes experiencias:

Navidad en alerta máxima

Las doce campanadas de Nochebuena suelen escucharse como una alarma de incendio en la Estación Central de Bomberos Voluntarios. Tras atender las emergencias de la medianoche, los bomberos destacados vuelven a la base donde los compañeros de planta les esperan con la cena navideña, que se celebra en un ambiente familiar en horas de la madrugada. {{Desde los últimos días de noviembre, miembros de la Escuadra A trabajan en la decoración de la sede central de Bomberos Voluntarios con arbolitos, manzanilla, luces y nacimientos. Víctor Gómez, José Paz, Juan José Ruiz, Alfredo y Benjamín Salazar son algunos de ellos. ³Somos una familia y así compartimos la fiesta, como hermanos. Unos se encargan de los adornos y, los demás, de la comida², dice Gómez. {{Benjamín Salazar es quien atiende las llamadas de emergencia en la cabina, pero el 24 de diciembre un compañero lo reemplaza durante unas horas para que pueda preparar el ponche, así como el pavo o el churrasco que compartirán los 24 elementos de turno. {Las canastas navideñas tampoco faltan para los bomberos, enviadas por empresas amigas. Las muestras de cariño y agradecimiento también llegan el 24 de diciembre, cuando amigos y personas a las que han prestado su servicio, llegan para ofrecerles tamales y otras especialidades de la época. {{El árbol de eucalipto, situado frente a la estación, será adornado con 500 luces de los colores: rojo, que identifica la alarma de incendio; amarillo, que anuncia un rescate; y verde, que requiere la movilización de una ambulancia. En la sede de los bomberos no se queman cohetillos, pero la alegría de la Nochebuena es compartida con los vecinos de la zona 3, ya que a la medianoche, las unidades móviles presentes salen a la calle con luces y sirenas encendidas.

Brindando con extranjeros

Atender la solicitud de llamadas al exterior, servir una buena cena y satisfacer todas las demandas de turistas y viajeros que por cualquier razón se encuentran en Guatemala, es la misión de quienes trabajan en un hotel. ³La cena se sirve con unas palabras de bienvenida, ya sea a las 24 horas o antes, dependiendo de lo que pidan los clientes², comenta Edgar Vallejo, Gerente de alimentos y bebidas del Hotel Quinta Real. {{El número de cocineros y meseros que trabajará en Nochebuena depende de cuántos huéspedes soliciten el servicio de cena. Pero los visitantes no son los únicos en degustar de un pavo relleno con guarniciones y postre, también los empleados del hotel preparan un menú para compartir a las 24 horas con el respectivo abrazo. ³Abrimos una botella de champán y comemos las 12 uvas en Navidad², cuenta Hugo Arana, uno de los cocineros. {{El compañerismo parece aumentar cuando, a medianoche, los más jóvenes empiezan a comentar cómo celebran la Navidad en su casa. Lili López recuerda su entusiasmo la primera vez que le tocó hacer turno, pero las cosas cambiaron el año pasado cuando su familia la llamó para saludarla y no pudo evitar algunas lágrimas.{{Para Luis Guerra, Jefe de seguridad, es una satisfacción la labor que realiza y compartir con sus compañeros momentos especiales como la Navidad. No obstante, reconoce el sacrificio familiar, pues cuando llega a casa tiene que conformarse con que su esposa e hijos le cuenten cómo estuvo todo ³porque generalmente se organiza una fiesta con los vecinos², comenta.

³Abrimos una botella de champán y comemos las 12 uvas en Navidad², cuenta Hugo Arana, uno de los cocineros del Hotel Quinta Real.
Curación para el cuerpo y el alma

³Creo que Jesús sufre en las personas enfermas y por eso me siento muy feliz de poder servirles². Esta es la convicción que mueve a Sor Antonia, directora de enfermería del Hospital de Cancerología, a motivar el espíritu navideño entre los pacientes y el personal del centro hospitalario. {{Junto a otras cinco hijas de la caridad de San Vicente de Paúl, Sor Antonia vive en el hospital. La religiosa, originaria de Santa Ana, El Salvador, dice estar convencida de que su vida pertenece a los pobres. Y es precisamente este espíritu de amor al prójimo el que parece contagiar durante el mes de diciembre. {{³Todos los días hay posada, porque en cada servicio nos la piden², comenta en referencia a las cinco áreas de servicio que cubre el hospital. También se organizan posadas en los servicios de apoyo como laboratorio, rayos X, banco de sangre y lavandería. ³Todos ponen su nacimiento y su arbolito, esto transmite vida y entusiasmo a los pacientes, porque ellos nos acompañan con las tortugas, los chinchines y cantan los villancicos de Navidad², dice Sor Antonia. {{La mayoría de pacientes internos abandonan el hospital y pasan la Nochebuena junto a sus familias para luego volver. Sin embargo, un promedio de 35 pacientes se queda, al igual que uno o dos médicos residentes. ³A las 18:00 horas tenemos la misa de Navidad en la capilla del hospital. Posteriormente llevamos a los pacientes a visitar los nacimientos de los diferentes servicios; y compartimos los tamales con el personal y los pacientes que pueden comer², comenta la religiosa y enfermera.

Compartiendo la soledad

Pocas son las personas de la tercera edad que, aunque estén internas en un hospicio, conservan el entusiasmo por celebrar la Navidad, pero las trabajadoras del Asilo de Ancianos de San Vicente de Paúl intentan motivarlas solicitando su colaboración para hacer adornos de foamy, los cuales cuelgan en las paredes.{{En realidad, para los abuelos o tíos que viven en este hogar, la Navidad se conmemora 15 días antes con un convivio en el que ³desayunan tamal y chocolate, almuerzan pierna, arroz, ensalada de verduras o coditos y un pastel de frutas, generalmente donado por alguna casa repostera², explica la cocinera María Vásquez. El menú puede variar por café amargo para quienes padecen de diabetes y purés o licuados para los que tienen problemas digestivos. {{No falta la celebración de una Misa en la capilla del asilo y la repartición de regalos donados por diferentes empresas, gracias al trabajo realizado por la trabajadora social Olga Leticia Mayorga. ³También recibimos visitas, especialmente de grupos parroquiales, quienes se organizan para traerles refacción y regalos², agrega.

³La cena se sirve con unas palabras de bienvenida, ya sea a las 24 horas o antes, dependiendo de lo que pidan los clientes², comenta Edgar Vallejo, Gerente de alimentos y bebidas del Hotel Quinta Real.

Quienes tienen familiares que se encarguen de ellos, disfrutan la oportunidad de almorzar o cenar temprano fuera del asilo, pero la mayoría regresa el mismo 24 de diciembre. No pasan de cinco los que tienen el ánimo de esperar el abrazo de medianoche, aun cuando intentan entretenerse con la televisión, una taza de ponche y saben que una de las enfermeras y el guardián están dispuestos a quemarles cohetes. {{Uno de los más entusiastas este año es el profesor de dibujo y bailarín Carlos Campos quien, a sus 70 años, gusta de pintar paisajes y hacer figuras en foamy. Sin embargo, no está dispuesto a desvelarse porque ³yo hago gimnasia antes de bañarme, me levanto a las 4:30 ó 5:00 horas y por eso no me hace bien acostarme tarde², comenta. {{Esta Navidad Juana Crispín será la enfermera de turno para cuidarlos. No es la primera vez que lo hace y cuenta que en ocasiones anteriores ha solicitado permiso para que sus dos hijos la acompañen a quemar estrellitas.

³Es inolvidable el caso de un niño con cáncer, le tenían que hacer quimioterapia y debió quedar internado. Me di cuenta que uno está ahí por cumplir, pero ellos porque lo necesitan para vivir², Karla de Flores, Pediatra.
Una misión con los niños

El récord de seis celebraciones de Navidad fuera de casa satisface el espíritu altruista de Blanca Natividad Pérez, enfermera profesional del Hospital de Infectología y Rehabilitación. Cuenta que para conmemorar esta fecha, ella y sus compañeras realizan, previo al 24 de diciembre, un convivio fuera del hospital, donde comparten comida y regalos. {{Para Nochebuena su atención está totalmente enfocada en los niños y las madres autorizadas para compartir con ellos la medianoche. Cuando no se presentan emergencias, médicos y enfermeras tienen la oportunidad de darse el abrazo y degustar del menú que entre todos reúnen para esa ocasión. Pero también ha habido ocasiones en que el correr de una sala a otra, sólo da tiempo para decir ³Feliz Navidad² y es necesario posponer la cena y el abrazo. {{La nostalgia por la familia se desvanece al ver los rostros de los niños felices o necesitados de ayuda, comenta la pediatra Karla de Flores, quien veló una vez como voluntaria y otra por cumplir su turno en el Hospital San Juan de Dios. Para ella ³es inolvidable el caso de un niño con cáncer, le tenían que hacer quimioterapia y debió quedar internado. Me di cuenta que uno está ahí por cumplir, pero ellos porque lo necesitan para vivir², reflexiona.

María de los Angeles Estrada es una de las enfermeras auxiliares del Hospital Infantil de Infectología y Rehabilitación que ha dejado su casa en Nochebuena para cuidar niños enfermos y animarlos quemando estrellitas.

La experiencia ha sido similar para María de los Angeles Estrada, auxiliar en enfermería, quien el año pasado estuvo por primera vez de turno en el Hospital Infantil de Infectología y Rehabilitación. Recuerda que tuvo la oportunidad de quemar cohetes con los niños internos y compartir con sus mamás.{{Las familias de estas profesionales comprenden bien la labor que realizan. Blanca Natividad Pérez recuerda que cuando sus dos hijos eran más pequeños, los llevó un día al hospital para que entendieran cuál era su misión. María de los Angeles Estrada no ha tenido oposición alguna a su carrera, ni la doctora Karla de Flores, quien recuerda que nadie notó su presencia al regresar a casa la mañana de un 25 de diciembre, ³y fue cuando se dieron el abrazo de la medianoche que me saludaron², comenta.{{{{{

Sin tiempo para el abrazo

En el segundo piso de un edificio ubicado en la Comisaría 12 de la Policía Nacional Civil, PNC, se encuentran las personas encargadas de recibir denuncias inmediatas y hacer el enlace respectivo con los agentes que patrullan las calles de la ciudad. Para ellos, la Navidad es como un día cualquiera, con turnos de 48 horas, divididos en seis horas de trabajo y seis de descanso. {{Aykangi Yadira Santiago Matute lleva más de un lustro en la Academia de la PNC y ha estado en diferentes comisarías. Ha estudiado periodismo y actualmente trabaja en el Centro de Comunicaciones donde, a las 24 horas, se envía una felicitación de Nochebuena a todas las comisarías y patrullas del país. El mensaje incluye un llamado de atención, para prevenir que el sonido de la quema de cohetes se confunda con un atentado de proyectiles. La siguiente tarea es hacer un recuento de los hechos delictivos ocurridos durante las últimas horas y el abrazo fraternal queda para la una de la madrugada, cuando se entrega el turno. {{Para Santiago Matute la celebración con la familia tiene lugar varias horas después, cuando llega a Palín, Escuintla, donde lo reciben con ³un pequeño obsequio, mucha comida y la cama lista para dormir².

³Recibimos visitas, especialmente de grupos parroquiales, quienes se organizan para traerles refacción y regalos², Olga Leticia Mayorga, trabajadora social del Hospicio S.V.P.

{{Por: Alejandra Cardona y Lili Beteta{Fotos: Jorge Morales y Sergio Espada.

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