ico Actualidad

Amantes, amigos y socios


La sabiduría popular dicta que la vida matrimonial es más segura después de superar los primeros siete años de vida en común. La opinión de los expertos coincide. Dicen que transcurrido este período, una pareja alcanza cierto grado de estabilidad y confianza para una convivencia duradera. {{Llegar al matrimonio es como atravesar un puente con flores y obstáculos escondidos, es iniciar una nueva vida y nadie puede asegurar cómo será el futuro. Al tomar esta decisión, los involucrados deben estar conscientes de las etapas y los cambios que surgen en la relación. El primer momento es como en las películas, ³se están conociendo, se enamoran, la atracción es física y espiritual y es así como debe llegarse al matrimonio², explica Otto Alfaro, consejero de parejas. {{Con el paso del tiempo las circunstancias y los sentimientos cambian y lo más importante para permanecer juntos es lograr una unión saludable. Este proceso puede durar más o menos que los famosos siete años, ³el período lo determina el esfuerzo que hace la pareja por acoplarse, de lo cual depende en gran parte que el matrimonio dure toda la vida², agrega Alfaro. {{Según datos del Instituto Nacional de Estadística, INE, la mayoría de divorcios ocurre durante los primeros dos años; generalmente la edad de las mujeres oscila entre 15 y 19 años, mientras los hombres no pasan de 24. Muchos de estos divorcios se producen tanto por problemas de adaptación, como por falta de amor. ³Se dan cuenta de que era algo platónico o sólo atracción física², reflexiona Alfaro. {{Luis Dardón, psiquiatra y sexólogo, considera que el mejor momento para casarse es después de un año de noviazgo como mínimo y tres como máximo. ³Lo mejor es casarse cuando ya no se está enamorado² refiere el médico quien explica el término ³enamoramiento² como ³una sensación basada en la fantasía; una situación poco objetiva que lleva a crear expectativas fuera de la realidad². Una vez calmada la efervescencia de los primeros meses de noviazgo, ambos están en mayor capacidad de reconocer que el otro no es la persona más bella ni más perfecta de la tierra y si aún así se sienten vinculados y desean seguir juntos, puede haber una relación duradera, sostiene Dardón.{{Las parejas jóvenes se casan pensando que es una prueba y, si no funciona, el divorcio es la solución más práctica. ³Es difícil sustraerse a la cultura en la cual se vive, pero las parejas con mayor edad tienen más la idea de luchar por un matrimonio para toda la vida y no dejarse vencer², agrega René Abrego, psicólogo y consejero matrimonial. {{Abrego añade que la actitud con la cual hombres y mujeres llegan al matrimonio está condicionada por los patrones de crianza, por la cultura machista imperante en sociedades como la guatemalteca y los principios espirituales de cada quien.

Sembrar para cosechar

- Antes de casarse los contrayentes deben estar conscientes de sus defectos para no tener expectativas irreales. {- Mantener una comunicación fluida y constante.{- Buscar siempre el acoplamiento. {- Satisfacer las necesidades básicas emocionales, espirituales y materiales de la pareja.{- Respetarse el uno al otro. {- Ser prudente para resistir situaciones que dañan la relación. {- No descuidar los momentos en familia y los de intimidad de pareja. {- Entender y respetar los espacios de privacidad individual. {- Demostrar interés y consuelo en momentos de enfermedad. {- Hablar abiertamente y con confianza sobre la satisfacción o insatisfacción que experimenten en las relaciones sexuales. Especialmente enfatizar lo bueno. {- Acordar cuál será la manera más conveniente de manejar la economía de ambos. {- Preocuparse por ofrecer un modelo de relación sana para sus hijos. {- Retomar los valores espirituales para lograr un compromiso estable y satisfactorio.

³Una buena relación se basa en el placer y no en el deseo. Placer no sólo aplicado al plano sexual, sino al hecho de compartir la vida². Luis Dardón, sexólogo y psiquiatra.

De la pasión al compromiso

Una relación de pareja está en constante cambio y para comprender por qué él o ella actúan de forma diferente, es necesario analizar sus necesidades, deseos y expectativas, tanto individuales como en familia. Por eso presentamos la siguiente división cronológica apoyada por expertos:

7 días...tiempo de vino y de rosas

³En los primeros siete días, que corresponden a la luna de miel, la relación suele ser intensa porque hay mucha fantasía. Los recién casados piensan: 'me casé con la mujer o el hombre más lindo del mundo'², dice Luis Dardón, sexólogo y psiquiatra. Hombres y mujeres actúan impulsados por expectativas exageradas respecto del otro y de la relación.{{Para el consejero de parejas Otto Alfaro esta etapa se caracteriza por ser el sexo la atracción más fuerte. A pesar de ello, existen casos en los cuales uno de los miembros de la pareja manifiesta una exagerada vergüenza o temor al encuentro sexual, agrega Dardón.{{Además, es común que una expectativa muy grande respecto de la relación genere posteriormente desilusión y desánimo.

7 semanas.....que no se rompa la noche

Transcurridas siete semanas los nuevos cónyuges han comenzado a atender detalles poco agradables, como las cuentas pendientes de pago y el presupuesto del hogar, pero la emoción y expectativa por el futuro siguen presentes. La ilusión por arreglar el lugar donde van a vivir juntos y crear un ambiente agradable se fortalece, agrega Alfaro. {{Por lo general en esta etapa cada uno ha vuelto a sus actividades cotidianas de trabajo, las cuales llegan incluso a considerarse una barrera para estar más tiempo juntos. Los encuentros sexuales siguen siendo intensos y casi tan frecuentes como en la luna de miel, indica el sexólogo.

7 meses.....en unión para vencer

Entre el medio año y los 12 meses de matrimonio suele darse un período de tensión, por dificultades implícitas en el proceso de adaptación. ³La mayoría de las parejas que se separan lo hacen el primer año², afirma Dardón. En este momento la carga económica tiende a verse más pesada. Uno o ambos experimentan el deseo de retomar hábitos de su vida de solteros.{{Un aspecto positivo en esta etapa, comenta Alfaro, es que pueden unir sus talentos, capacidades e intereses materiales, necesarios para enfrentar la vida juntos. {{Pero cuando el sentimiento de amor no es fuerte y no se trabaja en ajustarse el uno al otro, las parejas jóvenes suelen considerar la posibilidad de separarse. Si no han sido completamente honestos, siete meses son suficientes para que salgan a luz rasgos de la personalidad ocultos. ³Puede darse una lucha de poder, porque uno o ambos desean perfeccionar la vida del otro y puede haber conflicto por el control de la economía², apunta Abrego. {{Las relaciones sexuales disminuyen en intensidad, según indica Dardón. ³Si ya viene un hijo se considera que hay más razones para seguir adelante, aunque algunas parejas mantienen la decisión de separarse², agrega Abrego. {{Por otra parte, cuando aún no se tienen hijos ni están planificados en esta etapa, la pareja puede experimentar presión social, señala Alfaro.{

7 años....contra viento y marea

³Puede ser antes o después, pero con siete años la pareja ya ha tenido suficientes pruebas en distintas áreas de la vida, como para saber que puede caminar unida², sostiene Ábrego. La madurez implica que son capaces de hablar sabia y prudentemente, de respetarse, de aceptar las diferencias y ser generosos en la expresión de sus sentimientos hacia el otro. {{³La mayoría de parejas están concentradas en la crianza de los hijos y por eso es común que el hombre busque un trabajo con mejor remuneración o ponga su propia empresa, mientras que la mujer, si antes no trabajaba, decide contribuir a la estabilidad económica del hogar², indica Alfaro.{{En esta fase el sexo deja de ser el nexo básico que une a la pareja y, a medida que el tiempo pasa, otras cosas como el amor a los hijos van tomando igual importancia y pasan a ser los nuevos lazos de unión. {{La ausencia de hijos, por infertilidad o por nacimiento con discapacidad física o mental, es una prueba difícil para la pareja, indica Abrego. ³Se empieza a consultar médicos y a buscar soluciones, pero estas circunstancias suelen desencadenar crisis que, cuando no hay suficiente amor, llevan a la ruptura del matrimonio², advierte Alfaro. La ausencia de hijos puede llevar al engaño o a la separación porque existe, ya sea en el hombre o en la mujer, la necesidad de la descendencia. {{Al llegar a esta etapa Dardón compara el matrimonio con una empresa: ³La relación se convierte en una sociedad. Si ambos han logrado ser un 'socio' que se mantiene de buen humor, que atiende sus intereses y comparten el bienestar del hogar, hay un matrimonio estable aunque sexualmente ya no sea tan activo.

{{Por Alejandra Cardona y Lili Beteta{Fotos: Jorge Morales.{Modelos: Claudette Poujol y José Rodrigo Goubaud, de Linage Model Agency, teléfonos: (502) 5860-9828 y (502) 5965-5157. Maquillaje y peinado: Zermat Internacional, teléfono: (502) 2331-0556.

Artículos relacionados

archivoArchivo de ediciones
cargando
fotosGalerías
Fotos
load
Videos
load