ico Niños

Tus hijos quieren saber

septiembre - 2005

Una de las primeras quejas que surgen durante las terapias con niños es: ‘no me escuchan’”, explica Nineth Morales, psicóloga infantil. Cuando los padres tienen una agenda muy ocupada, aun con actividades poco trascendentales, fácilmente dejan de prestar atención a sus hijos pequeños. {{Un error común de los padres es no responder a las inquietudes de sus hijos. Frases como: “Estoy ocupado” o “ahora no”, se escuchan con frecuencia como respuesta a las preguntas que realizan los niños, quienes no escogen el ambiente ni el momento adecuados para exponer sus dudas. {{La recomendación de Morales, cuando no se da respuesta inmediata al pequeño, es “verles fijamente a los ojos, darles una caricia y decirles con tono suave ‘en un rato te escucho, espérame un momento’’’. Esta es una reacción positiva que se aleja de un “no”, el cual provoca sentimientos de inferioridad y falta de atención.{{Responder “ahora no” de manera agresiva o con tono de crítica, bloquea la comunicación e invita a que el niño busque información con los amigos, en revistas o por medio de Internet.{{Cuando las preguntas son embarazosas, Alejandra de Vítola, psicóloga infantil, recomienda no evadir el tema. Lo mejor es indagar hacia dónde va la inquietud del niño, por qué está preguntando eso y responder conforme a la madurez del menor, sin exceso de información. {{Decir “no sé” es una respuesta válida cuando los hijos preguntan sobre temas que los padres no conocen. Pretender ser un sabelotodo sólo lleva a decir mentiras, algo que los niños detectan y pone en peligro la confianza. Lo mejor es dar una respuesta que demuestre atención, por ejemplo: “No lo sé, pero voy a investigar y te daré una respuesta”. Incluso motivar al niño para investigar: “Tú le preguntas a tu maestra y yo averiguo por otro lado”, explica de Vítola. {{Otro aspecto importante al responder a las inquietudes de los niños es saber utilizar el lenguaje gestual, ya que ocupa el 70 por ciento del proceso de comunicación. Algunos padres responden con palabras, pero su actitud puede transmitir el mensaje opuesto de no preguntar ni acercarse a papá o mamá.{{De acuerdo con la psicóloga Marisa Russomando, para establecer una buena comunicación familiar el diálogo debe iniciarse desde las primeras preguntas que plantean los niños. “Lo más importante es que los padres mantengan abiertos los canales de comunicación con sus hijos, al recibir con naturalidad las preguntas que ellos formulen, tomándose en serio cada una de ellas y dando una respuesta verdadera”, cita la autora de Los niños y las preguntas.

Lo que preguntan entre los 5 y 10 años
1. ¿Cómo nací?

¿Cómo se hacen los niños?, ¿por qué mamá besó a papá?, ¿por qué los niños tienen cosita y las niñas no? Estas son preguntas frecuentes entre los cuatro y siete años, cuando los niños empiezan a tener curiosidad por la sexualidad. {{Los padres deben responder abiertamente, pero dependiendo de la edad. Debe hablárseles de una manera sana refiriéndose a cada parte del cuerpo por su nombre, tratando el tema con naturalidad y no con morbo para que los niños no empiecen a curiosear por otro lado.

2. ¿Por qué papá ya no duerme en casa?

¿Será que mi papá nos abandonó?, ¿será que ya no me quiere?, ¿va a volver con mamá?, ¿fue mi culpa? Estas suelen ser algunas de las preguntas frecuentes tras una separación o divorcio. {{Los padres deben hablar con sus hijos desde el momento de tomar la decisión de romper su relación, explicándoles que es una decisión entre adultos, que no es culpa de ellos y que los siguen queriendo igual. Nunca debe decírseles una mentira como: “Papá se fue de viaje” porque, tarde o temprano, el hijo descubre la verdad y la mamá pierde credibilidad.

3. ¿Por qué papá le pega a mamá?

¿Papá ya no quiere a mamá?, ¿los niños también pueden pegar cuando se enojan? Estas son algunas de las dudas que expresan los niños de hogares donde hay violencia intrafamiliar. Los psicólogos explican que en estos casos, más que formular preguntas, los niños se expresan mediante llanto, silencio o una conducta agresiva. {{Las acciones violentas no deben justificarse con argumentos como: “Me pegó porque está enojado”, porque estaría avalando una conducta negativa, explican las psicólogas. Lo más correcto es cortar la violencia, tratar de tranquilizar al niño y procurar que el acto violento no vuelva a suceder. {

4. ¿Por qué a mi hermano lo consienten más que a mí?

¿Por qué a él le dan eso y a mí no?, ¿Por qué lo prefieren?, ¿Por qué le dan más dinero que a mí?, son preguntas típicas de la rivalidad entre hermanos. En estos casos los padres deben justificar la acción que despierta este sentimiento en el niño. Por ejemplo: “A ti se te compró un carrito y a tu hermano se le compró esto” o “a ti se te va a comprar algo porque hiciste esto, a él se le compró un carro porque sacó buenas notas”. Es importante demostrar que a los dos se les da cariño y están en condiciones de recibir los mismos privilegios. La justificación no debe caer en la comparación de un hijo con el otro.

5. ¿Por qué tengo que estudiar?

¿Por qué tengo que hacer deberes?, ¿Por qué me tengo que aprender tantas cosas? Son interrogantes frecuentes en los niños que no están motivados a estudiar y no experimentan una relación cercana entre el estudio y su realidad cotidiana. {{La actitud del papá o la mamá no debe ser de regaño, acusándolos de haraganes. Lo mejor es explicarles los beneficios de estudiar. Motivarlos al ver un programa educativo en televisión, haciéndoles la relación entre la información recibida en la pantalla y lo aprendido en la escuela o el colegio.{

6. ¿Qué le pasó a mi abuelito?

¿Ya no va a volver?, ¿quién se lo llevó?, ¿se fue de viaje? Cuando los niños experimentan la muerte de un ser querido suelen hacer muchas preguntas, incluso llegan a sentirse culpables y, si son menores de siete años, tienen mucha fantasía. Por eso es importante decirles la verdad y explicarles que la persona no va a regresar. Una mentira puede causarles ansia y, posteriormente, frustración.

7. ¿Cuándo me vas a comprar una bicicleta?

¿Cuándo me vas a llevar a la piscina?, ¿cuándo me vas a comprar la Barbie nueva?, ¿cuándo vamos a comprar mi vestido de estreno? La inquietud por satisfacciones personales también suele despertar gran curiosidad en los niños. Debido a su corta edad y la poca responsabilidad que tienen en otras áreas de la vida, se concentran en sí mismos y en cosas que les afectan directamente.{{Aunque es una característica del desarrollo debe respondérseles con la verdad, explicándoles que no hay dinero o se les comprará lo que quieren más adelante. No deben crearse falsas expectativas respondiendo con mentiras ni caer en la complacencia absoluta.{

Antes de responder

• Toma con seriedad la pregunta.{• Detecta claramente qué quiere saber tu hijo.{• Di la verdad.{• No des todos los detalles, el niño puede asustarse al recibir información que no es capaz de procesar.{• Emplea palabras que él o ella usen habitualmente y puedan comprender.{• Acompaña la explicación con un ejemplo cercano al niño.

Ilustraciones: Nelson Xuyá.{Fuentes: www.zonapediatrica.com. Psicólogas: Nineth Morales y Alejandra de Vítola. Modelos: Dulce María Reyes y Herbert Sandoval.

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