ico Protagonistas

Ver la vida de otro color

septiembre - 2005

Detalles elaborados con un pincel y nuevos tintes naturales en los tejidos, son innovaciones que dos mujeres de San Juan La Laguna, a orillas del lago Atitlán, han aplicado en sus artesanías, cambiando también el colorido de sus vidas.{{Como toda mujer moderna, estas guatemaltecas mayas tz'utujiles combinan los trabajos domésticos y familiares con actividades artísticas y comerciales, que les permiten desarrollar sus habilidades y, a la vez, generar recursos para ayudar a la economía familiar.{{“Ahora la tarea no es sólo de los hombres. Nosotras también trabajamos para aportar al sustento diario”, dice Rosalinda Tay, presidenta de la Asociación de Mujeres Tejedoras con Tinta Natural, Lema’.{{A pocas cuadras de la tienda de esa agrupación, la pintora Angelina Quic Ixtamer demuestra que la mujer puede incursionar en tareas que tradicionalmente han sido reservadas para los hombres; un oficio en el cual, años atrás, nadie pensó ganarse un centavo: la pintura en óleo. Casada con Antonio Coché, también pintor, ha habilitado en su casa un espacio para exhibir cuadros con escenas de la vida nativa, varios de ellos comprados por turistas de Suiza, Suecia y Estados Unidos. {{Con el apoyo de empresarios guatemaltecos, Rosalinda y Angelina contribuyen con su trabajo al desarrollo cultural, económico y turístico de San Juan La Laguna.

Volver a los orígenes

Lema’ el nombre de la agrupación dirigida por Rosalinda Tay, significa, en idioma maya tz'utujil, “tinte de árbol”. Y ciertamente sacar colores de los árboles es lo que hace junto a un grupo de mujeres que rescatan, preservan y valoran la técnica tradicional de tintes naturales para los tejidos de algodón.{{Para los mayas de Guatemala, una cultura acostumbrada a vivir en equilibrio y respeto por la naturaleza, esto no es nuevo. Por el contrario “es volver a trabajar como lo hacían los abuelos”, dice Tay.{{Son 25 mujeres las que integran la asociación Lema’, fundada hace cuatro años. Buscamos mercados para nuestros productos y dignificarnos como artesanas. Queremos vivir de nuestro trabajo y mantener la unión y el bienestar de nuestras familias”, explica Rosalinda.{{Confeccionan manteles, perrajes, servilletas, bufandas, bolsos, hamacas, rebozos, cosmetiqueras, monederos, centros de mesa y cojines; todos en colores suaves, que contrastan con las tonalidades intensas de los trajes regionales de los pueblos mayas. Según las tejedoras, estos colores fuertes son producto de la influencia de los hilados teñidos con elementos químicos y que se pusieron de moda en el siglo XX.{{El apoyo de la mujer al hogar en San Juan La Laguna, como en la mayoría de comunidades indígenas de Guatemala, es importante, principalmente en donde los trabajos agrícolas y los empleos no permiten satisfacer las necesidades básicas de subsistencia. “Aquí un hombre gana Q20 por trabajo de un día, de ocho a cuatro de la tarde”, dice la lideresa de las artesanas. Pero “hay familias que tienen hasta siete niños y es tarea de la mujer apoyar al marido”, comenta con convicción.{{Rosalinda tiene tres hijos: dos niñas que saben tejer, una de 9 y otra de 4 años, y un varón de 13, que ayuda también en tareas de la Asociación. Fue premiada con el galardón Héroe Anónimo Bancafé 2003 y logró El Premio Productividad en 2004, otorgado por la Fundación Soros. {

Angelina Quic Ixtamer, atrás su obra “El Mercado”.
Ver la vida desde arriba

La necesidad de colaborar con la economía familiar llevó a Angelina Quic Ixtamer a buscar otra forma de sobrevivencia, y la encontró en la pintura. A ella le ha tocado cambiar las estructuras tradicionales de los oficios en su comunidad. “¿Y por qué la pintura? Ese es trabajo para los hombres”, le comentaban sus compañeras. “¿Será que vas a poder? No va a dar resultado”.{{Pero ella no dudó un solo momento, estaba segura de que podía desarrollar su arte, plasmar en colores sus ideas y forma de ver la vida. Como un signo de buen augurio empezó a ver la vida desde arriba y a pintar escenas cotidianas de su comunidad “a vista de pájaro”, técnica que utiliza. {{Estos son cuadros en los que la perspectiva del observador se sitúa sobre la escena pintada. Como suspendido en el aire, lo que los arquitectos llaman “una vista de planta”. Este tipo de obra, de alguna manera, le ha dado un toque personal a la obra de Quic Ixtamer.{{Angelina empezó a dibujar a los ocho años, más tarde experimentó con acuarela. Al casarse, su esposo Antonio Coché le enseñó la técnica del óleo, con la que elaboró sus primeros cuadros de bodegones y frutas. {{Los cuadros de esta artista muestran escenas de su natal San Juan La Laguna, lugar abundante en parajes naturales para recrear el espíritu y la vista. Son escenas del mercado, mujeres tejiendo, cortando café, algodón, flores, y también paisajes como Las Cristalinas, una bella playa cercana a la comunidad.{{Como la mayoría de mujeres de su edad y de su población, sabe tejer, pero “uno tiene que invertir mucho tiempo y algo de dinero para ver resultados”, dice. “Es un trabajo bonito, pero es necesario trabajar dos o tres días en hacer un solo tejido, el cual a veces se hace por encargo y el único cobro que se realiza es la mano de obra, a siete quetzales por día”.{{Angelina, como doña Rosalinda, alternan sus actividades artísticas y empresariales con el quehacer del hogar. Se levanta a las cinco de la mañana a preparar el desayuno. Para dedicar tiempo a la pintura y compartir con su esposo e hija de cuatro años, ha contratado a una joven que le ayuda con la limpieza de la casa y otras tareas domésticas. {{¿Pero qué es lo más importante para Angelina? Ella responde: “Es importante desarrollar nuestras aptitudes artísticas, aunque igualmente importante es estudiar, aprender a ser madre y esposa”.

Un paraíso

Para llegar a San Juan La Laguna, Sololá, puede abordarse una lancha en Panajachel, en el muelle Tzanjuyú a orillas del lago Atitlán. En automóvil, sobre la ruta Interamericana, el recorrido se inicia en Los Encuentros, se sigue por el camino hacia Quetzaltenango, se cruza a la izquierda en el kilómetro 148 y se desciende la montaña pasando por varios pintorescos poblados e imponentes vistas naturales. Toda la carretera está asfaltada.{

Edwin Castro{Colaboración: Dr. Francisco Sandoval, Hotel Uxlabil.

Artículos relacionados

archivoArchivo de ediciones
cargando
fotosGalerías
Fotos
load
Videos
load