ico Protagonistas

Narradora de historias fantásticas

noviembre - 2005

Huyó de la nieve de Wisconsin y de los suburbios de Virginia, quería vivir cerca de un lago y formar parte de una comunidad. Se instaló en Panajachel donde engendró dos de sus libros publicados en español y adoptó el título putativo de abuela.{{La literatura es el medio que Ann Cameron utiliza para relacionarse con los niños. Entre sus publicaciones figuran títulos como The Stories Julian Tells y Gloria’s Way, donde niños comentan acerca de sus familias y amigos. Sin ignorar la realidad que viven otros infantes, también conjuga la fantasía y la realidad de un niño lustrador de botas en El lugar más bello del mundo, y la de una niña maya secuestrada, en Colibrí.{{En sus historias Cameron combina tristeza, alegría, ingenuidad, aventura y fantasía, tratando de mantener la atención del lector. En esta entrevista confiesa su mundo interior el cual participa en la gestación de sus obras, así como los motivos que encontró para quedarse a vivir en Panajachel.

¿Por qué razón se dedicó a escribir cuentos? {Es un género difícil de trabajar para cualquier persona, pero me gustó tener la oportunidad de crear un mundo imaginario.{{¿Ha escrito algo en otros géneros literarios?{Empecé con poesía, tengo algunos poemas publicados. Luego me di cuenta de que no iba a vivir de la poesía, pasaría hambre y, entonces, hice cuentos.{{¿En sus historias los protagonistas son siempre niños?{Regularmente mis personajes principales son niños con sus padres, pero en algunos casos, como Colibrí, hay muchos personajes importantes alrededor de una niña que perdió el contacto con sus progenitores.{{¿Existen ciertas similitudes entre Colibrí y The Kidnapped Prince (El príncipe secuestrado), como el hecho de que ambos niños fueron robados a sus padres? {Sí, pero The Kidnapped Prince es una adaptación de la autobiografía de un príncipe africano, Olaudah Equiano, quien fue capturado y esclavizado. Me gustó el estilo de escritura de este señor, porque narra con simpleza cómo fue su vida. Cuando estoy enredada en mis historias recurro al libro de Equiano, quien vivió hace dos siglos y medio. Esto me ayuda a aterrizar y lograr que mis personajes terminen siendo los narradores de su propia historia y que ésta parezca real.{­{

Ann Cameron junto a sus dos amigas y ahijadas, Margarita e Isabela Par Xoquic, y sus dos nietos Jaquelin y Yovany Yoc Chalcú. Foto: Colaboración Ann Cameron.

¿En su colección varios libros tratan sobre niños sin padres, ya porque han sido robados o abandonados?{Tengo otros libros con relatos de niños felices que viven con sus familias, pero creo que estoy profundizando en realidades más dolorosas, aunque también las personas en condiciones de desventaja tienen sus alegrías. Siempre hay esperanza en ellas.{{¿Busca transmitir a los niños una moraleja con cada libro que escribe?{No me gusta transmitir mensajes, si quisiera hacer eso pagaría una valla publicitaria que diga: “Siga adelante”, “Diga no a las drogas”, “Viva Guatemala”. Pero ése no es el trabajo de una novelista. La persona que lee puede sacar un mensaje si quiere, pero hacer una obra es presentar la experiencia de una persona como cualquier otra. Para escribir un cuento, uno tiene que partir de un personaje y su experiencia, pero no de un mensaje. Cuando uno empieza con una moraleja, salen más y es aburrido.{{¿Se le facilita generar ideas o en algunas ocasiones le resulta complicado escribir?{Algunas veces me cuesta por haraganería. Me distraigo con otras cosas y regreso, realmente no soy paciente. Cuando termino la primera versión del cuento lo envío a la editora y ella lo revisa, no lo enseña a nadie más. Generalmente, primero pienso que el relato va a ser magnífico, después considero que tal vez incluí demasiada información y personajes.{{¿Tiene alguna regla para escribir?{Todos mis libros, hasta los últimos dos, fueron escritos en restaurantes. He pasado años de mi vida trabajando en restaurantes, comiendo y pagando poco. Esto surgió porque en mi infancia tenía más afinidad con mi papá que con mi mamá, él me llevaba a comer panqueques y empecé a sentir los restaurantes como mi propio hogar. {{¿Considera que es una mujer con mucha imaginación y que eso le ayuda para escribir sus obras?{A veces hablo con mis personajes y les pregunto en ¿qué aventuras quieren participar? Uno tiene que romper la realidad para entrar en el mundo de la imaginación, porque todo el tiempo tenemos clichés en la cabeza.{{¿En realidad habla con los personajes?{Sí, hablo con los protagonistas, dándoles tiempo para contestar. Es una manera de romper con la rigidez de la vida cotidiana.{{En el libro Colibrí describe con exactitud los lugares por donde transitan los personajes, ¿visitó usted esas ciudades o también son producto de la imaginación?{Para escribir Colibrí fui a Nebaj y a un lugar cerca de Semuc Champey, también fui a diferentes cuevas en Petén, incluso entré en ellas para vivir la experiencia. {{Vivir en Guatemala seguramente ha influido en su trabajo (El lugar más bello del mundo y Colibrí). ¿Por qué decidió venir y quedarse aquí?{Cuando era niña mis padres iban a México todos los años y nunca me llevaban. Me quedaba en la nieve de Wisconsin, culpa de mi hermana mayor porque cuando la llevaron se enfermó del estómago. Yo insistí durante ocho o nueve años, les decía “pero no me voy a enfermar, llévenme, llévenme”. Cuando regresaban y abrían las maletas, en compensación nos daban cosas mexicanas con olor a cuero, regalos como juguetes hechos a mano y objetos que no había en Estados Unidos, y que después descubrí que también los hay en el Mercado Central de aquí. Como pasé tanto tiempo de niña reprimida de toda esta cultura, de adulta estoy aquí.{{¿Y cómo fue su decisión de instalarse en Panajachel?{Nací en Wisconsin, en un pueblo que se llama Rice Lake donde disfrutaba de la naturaleza, así que siempre quise vivir en un lugar cercano a un lago. Mi idea también era ir a un país con costos más bajos, pero donde yo pudiera ser parte de la sociedad, de la comunidad, no alguien que toma café todos los días de mano de una doméstica. A pesar de que vine en época de guerra y tuve miedo, me quedé. Busqué un lago y llegué a Panajachel, que entonces era más bonito que ahora, aunque también más pobre: había flores en todas partes y milpa donde ahora hay edificios de block, siembra de fresas y de bananos. Un día estaba tomando un café, en un restaurante que todavía existe, de repente vi una flor que me gustó y sentí que era el lugar indicado para quedarme. Llevo 22 años viviendo en Panajachel. El lugar ha cambiado mucho y yo también. Eso me asusta, pero ha sido muy interesante.{

La biblioteca, un aporte a la comunidad

Consecuencia del conflicto armado interno en Guatemala, la Biblioteca Popular de Panajachel estuvo cerrada por varios años. En 1992 Ann Cameron y su esposo compraron libros con el objetivo de atraer niños y fomentar en ellos el hábito de la lectura. El espíritu de la buena obra pasó a colaboradores nacionales y extranjeros que también aportaron varios textos.{{Desafortunadamente muchos libros se perdieron durante un incendio ocurrido en el año 2000. Pero la respuesta de ayuda no se hizo esperar y en la actualidad el lugar cuenta con 16,000 libros, la mayoría de ellos en español y, otros, en inglés. {{Parte de las anécdotas alrededor de este proyecto, es que la pareja conoció a un par de niños kaqchikeles, quienes después de visitar la biblioteca, un día los nombraron sus abuelos. “Ellos viven con sus padres y son muy buenos. Uno de ellos llegó a la biblioteca cuando tenía tres años y hubo cierta química con mi esposo. Ahora el niño ya tiene 15 años y su hermana 9, ella leyó Colibrí en tres semanas”, comenta Cameron satisfecha.

Siembra de letras

La lista de cuentos escritos por Ann Cameron, publicados y vendidos alrededor del mundo, suman 11 títulos, entre los que destacan: Gloria’s Way, The Secret Life of Amanda K. Woods, The Stories Huey Tells, Julian, Dream Doctor y Julian, Secret Agent. Originalmente la autora escribe sus historias en inglés, pero los dos cuentos inspirados en personajes típicos de Guatemala se encuentran en español: El lugar más bello del mundo y Colibrí. Esta última fue traducida por la editorial Scholastic.{

Alejandra Cardona{Fotos: Julieta Ordóñez

Artículos relacionados

archivoArchivo de ediciones
cargando
fotosGalerías
Fotos
load
Videos
load