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En una época en la cual la mayor parte de la población tiene un estilo de vida activo con padres que trabajan, jornadas laborales prolongadas y niños al cuidado de terceros, es imprescindible aprovechar cualquier momento para comunicarse, mostrar afecto y compartir con la familia. Esos minutos que se dedican a los hijos antes de ir a la cama, el beso de despedida por las mañanas y ese abrazo de apoyo cuando más se necesita, fortalecen los lazos entre los cónyuges, así como entre padres e hijos. Para que estas relaciones funcionen a plenitud, son básicas la buena comunicación y la presencia física. Aún cuando el padre o la madre están ausentes y físicamente inaccesibles, es posible satisfacer la necesidad de comunicación por medio del teléfono, el correo electrónico, el chat o el correo postal. {{De esta manera, a la imaginación del niño, del adolescente o de la pareja, quedan las formas en que podrían manifestar y recibir amor si el papá o la mamá estuvieran en casa, porque la presencia física juega un papel importante en cualquier relación. Aunque el 27 por ciento de guatemaltecos cuyos cónyuges se encuentran en Estados Unidos afirma conservar su unión o matrimonio*, los estudiosos del comportamiento humano aseguran que la ausencia siempre causa inestabilidad emocional.{{En Revista AMIGA no ignoramos la situación por la cual atraviesan miles de connacionales cuando su pareja trabaja a miles de kilómetros de distancia. Por eso consultamos a expertos en el tema, quienes también formulan algunas recomendaciones con el objetivo de conservar los lazos familiares a pesar de la separación. {{*Encuesta Organización Internacional para las Migraciones.