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Enemigos silenciosos

febrero - 2006

Si entre tus planes a corto plazo está formar una familia, es indispensable que te sometas a una revisión médica completa, para descartar o controlar cualquier trastorno que pueda poner en riesgo tu vida y/o la del futuro bebé. {{La ilusión aumenta cada vez que pasas frente a una tienda de ropa y artículos para bebé. Pero antes de decidir buscar un primer, segundo o tercer embarazo, es conveniente que tomes un tiempo para asegurarte de que tu organismo responderá positivamente. Recuerda que llevar en tu vientre un nuevo ser durante nueve meses implica una serie de cambios que, por diversas causas, pueden generar complicaciones. {{De acuerdo con el Diccionario Merck de la salud y la familia, enfermedades degenerativas tales como diabetes, hipertensión arterial crónica, hipo e hipertiroidismo, insuficiencia renal, cardiopatía, diabetes, artritis reumatoidea y enfermedades cardiovasculares son factores que ponen en peligro la salud del feto y de la madre durante la gestación. A éstos se suma la edad de la mujer. Si sobrepasa los 35, enfrenta un riesgo mayor. {{Por ejemplo, una mujer diabética y con más de 38 años de edad enfrenta condiciones para vivir un embarazo de alto riesgo. Durante la gestación los síntomas de una enfermedad suelen intensificarse y propician trastornos en el metabolismo de la madre, incrementan la fatiga y el peso corporal; además, modifican -aumentan o disminuiyen- el líquido amniótico, explica el doctor Rodolfo Rivera, ginecólogo y obstetra.{{Un embarazo antes de los 15 años de edad o después de los 35 puede dar lugar al desarrollo de diabetes, fibromas en el útero, problemas durante el parto y anomalías cromosómicas en el bebé. Pero no sólo las gestantes próximas a los límites del período fértil enfrentan riesgos. En cualquier rango de edad, un embarazo implicala probabilidad de padecer preeclampsia y eclampsia, complicaciones caracterizadas por síntomas tales como presión arterial elevada, proteínas en la orina, retención de líquidos o convulsiones. {

Es mejor prevenir

Para prevenir anomalías, antes de buscar un embarazo debes recibir orientación preconcepción y prenatal. Esto es especialmente importante si tienes más de 35 años o presentas alguna enfermedad degenerativa.{{Durante la gestación es conveniente realizar un análisis de las vellosidades coriónicas, examen que consiste en tomar una muestra de tejido placentario -el cual posee la misma carga genética del feto- y examinarla para detectar trastornos cromosómicos y otros problemas congénitos. También puede practicarse una amniocentesis: obtención de muestras de líquido amniótico para determinar las características cromosómicas del feto.{

En cada fase

De acuerdo con la ginecóloga Miriam Betancourt de Najarro, durante el primer trimestre toda mujer embarazada corre riesgo de sufrir amenazas de aborto, o bien la pérdida del embrión. Esto puede darse como un desprendimiento natural de las membranas uterinas o de la placenta, ser provocado por una caída, un accidente o un golpe brusco.{{En el segundo y tercer trimestres puede presentarse un cuadro clínico denominado embarazo con placenta previa: el tejido de la placenta se implanta de una forma anormal cubriendo parcial o totalmente el orificio cervical y puede desprenderse prematuramente, causando una hemorragia severa capaz de poner en riesgo la vida de la gestante. {{A partir del tercer trimestre, los movimientos bruscos del feto pueden propiciar la formación de nudos en el cordón umbilical, lo cual implica peligro de estrangulamiento o asfixia. {{Durante este último período, el líquido amniótico puede disminuir en forma leve o severa y provocar el deceso del feto por falta de oxígeno. El líquido amniótico aumentado sobre los niveles normales puede inducir a anomalías congénitas. Estas condiciones pueden ser detectadas a partir de las 20 semanas de gestación por medio de ecografías, ultrasonidos, mediciones de líquido amniótico y pruebas de bienestar fetal. {{De acuerdo con el ginecólogo y obstetra Juan Carlos Peña los principales trastornos de carácter congénito que amenazan al feto son: ceguera, enfermedad neurológica, sordera, microcefalia o hidrocefalia. Estas anomalías suelen producirse cuando la madre presenta enfermedades como toxoplasmosis, rubeola, herpes y enfermedad del Torch. {{La macrosomía fetal -bebé grande según la curva de crecimiento percentil-, al igual que la microsomía, son resultado de embarazos mal controlados y/o de la presencia de enfermedades degenerativas, especialmente anemia, desnutrición y diabetes.{

Sobre aviso

• Una mujer que ha experimentado uno o más abortos espontáneos durante el primer trimestre en embarazos consecutivos, enfrenta un 35 por ciento de probabilidades de sufrir otro, según médicos especialistas. El mejor consejo en estos casos es buscar ayuda especializada, para detectar si existe incompetencia del útero y corregirla mediante una cirugía. El peligro de un útero débil es latente cuando la madre ha experimentado más de dos cesáreas.{• Las mujeres cuyo parto se adelanta entre el cuarto y el octavo mes e implica la muerte del feto, deben tener un estricto control previo a su próxima gestación. Esto incluye una serie de pruebas para detectar anomalías cromosómicas u hormonales, así como defectos estructurales en el útero o en el cuello uterino y enfermedades del tejido conectivo, como lupus o reacciones inmunes frente al bebé, producidas por lo general, por incompatibilidad sanguínea. {• Durante el embarazo debe observarse cualquier flujo o hemorragia vaginal que deje manchas en la ropa interior. Si a partir de las 25 semanas de embarazo se presenta flujo anormal de líquido blanquecino, debe consultarse de inmediato al médico. Esto puede indicar la ruptura de membranas y un eventual trabajo de parto prematuro.{• A partir del cuarto mes de gestación deben monitorearse los movimientos fetales por lo menos tres veces por hora. Al detectar anomalías, la consulta al médico debe ser inmediata.{• Al presentarse trabajo de parto prematuro, dolores o contracciones que van de la cintura hacia el ombligo o al cóccix, debe acudirse de inmediato al obstetra.{• Las anomalías congénitas relacionadas con el tubo neural, como la hidrocefalia, meningocele o espina bífida, pueden prevenirse tomando ácido fólico por un período mínimo de seis meses antes de la concepción.{ • Mantener el peso corporal adecuado -según la constitución física de la madre y fase del embarazo- ayuda a prevenir incrementos en la presión arterial, lo cual puede incluir síntomas tales como dolores de cabeza, pérdida de la visión y convulsiones.

Yeni Leiva{Fuentes: Centro Integral Femenino. Clínica gineco-obstetra. Asociación Pro-Bienestar de la familia, APROFAM. Diccionario médico Merck Sharp & Dohme.

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