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Viena capital mundial de la música

abril - 2006

La inigualable situación estratégica de Viena hizo que también se la conociera como “la puerta entre oriente y occidente”. Esta ciudad, una de las más hermosas de Europa, está unida al recuerdo de su antiguo imperio.{{Se inicia el paseo por el Ringstrasse, la arteria principal de la ciudad. Aquí se encuentran algunos de los edificios más emblemáticos como la ópera, el parlamento, el ayuntamiento, museos y estatuas.{{Mención destacada merece el Palacio Real, antigua residencia de los Habsburgo. Una inmensa plaza da al Nuevo Palacio, fácilmente reconocible por su fachada curva. En las inmediaciones se sitúa la Escuela Española de Equitación donde se presentan extraordinarias actuaciones ecuestres.{{

La cantidad y riqueza de palacios y palacetes es abrumadora. Belvedere, que fue residencia del príncipe Eugenio de Saboya y donde en 1955 se firmó el Tratado de Constitución del actual Estado de Austria, Albertina o el famosísimo Schönbrunn son prueba de ello. Este último, con más de 1,400 habitaciones, mira en su parte trasera a un espectacular y cuidado jardín de estilo francés. Adornado por fuentes y preciosos paseos posee en su zona más alta una columnata neoclásica llamada La Glorieta.{{Fuera de la visita a los palacios, caminamos por la ciudad para conocer su zona antigua. Empezamos junto a la ópera, por la concurrida Kärntnerstrase, una calle peatonal repleta de tiendas de recuerdos, boutiques y pastelerías que finaliza en la plaza donde se encuentra la catedral de San Esteban. {{Muy cerca se encuentra Karlplatz, una hermosa plaza rodeada de edificios de diferentes estilos. Aquí está la imponente iglesia de San Carlos, con su gran cúpula y sus dos columnatas a la entrada. En la misma plaza, al otro lado, se encuentra el edificio de la Secesión y la singular entrada del metro realizada por Otto Wagner.{{Seguramente de Viena habremos oído hablar de su famosa rueda de la fortuna que se encuentra en el Prater, un gran parque de atracciones y de recreo. En las afueras de la ciudad está el Wienerwal, un tupido bosque muy frecuentado por los vieneses. {

En definitiva, una ciudad que sabe fusionar su glorioso pasado con su extraordinaria proyección de futuro. {{Juan Antonio Narro Prieto{{{{{{{{{{

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