Editorial![]() |
Estar a cargo del cuidado de los hijos, atender a la pareja y ejercer una profesión u oficio para devengar un salario es un reto difícil que enfrenta un buen porcentaje de guatemaltecas.{{Esta función social doméstica, asignada históricamente a las mujeres y que no es remunerada, de alguna forma ha sido un bloqueo para su superación. Algunas deben elegir un trabajo de medio tiempo para poder cuidar de los hijos; otras desean seguir estudiando o participando en actividades sociales, pero su pareja no se los permite pues muchos hombres ven a la mujer como esclava. {{Sin embargo, hay que reconocer que muchas trabajadoras han madurado en el tema de la igualdad y equidad de género. Ellas desean seguir capacitándose, incorporarse a la población económicamente activa y dedicar tiempo a la atención de la familia, pero con una visión de tareas compartidas. {{Es saludable que las mujeres continúen en esta lucha por el cumplimiento de sus derechos en cualquier ámbito social, educativo, político y económico. Es importante que insistan en la conquista de espacios educativos, los cuales les permitan mejorar las condiciones de vida, desde la satisfacción de sus necesidades humanas y personales. {{Cumplidos tales objetivos estarán mejor preparadas para ofrecer su mano de obra calificada, enfrentando los nuevos retos que se presentarán con los tratados comerciales.