ico Decoración

Llénate de luz, llénate de vida

julio - 2006

Al descansar, cocinar, comer y trabajar en casa, la luz es tu eterna y silenciosa acompañante.  Aplicarla en la forma correcta te permitirá enfatizar el propósito de cada ambiente y disfrutar aún más tus actividades caseras.

¿Te agrada la acogedora atmósfera de una sala iluminada con tonos amarillos durante una nublada tarde de invierno?, ¿o te encanta la posibilidad de leer y realizar tareas importantes con una luz cuya intensidad y dirección puedas graduar a tu parecer?  Estos son sólo algunos ejemplos de lo que la iluminación artificial hace por ti.

Saber qué es lo que deseas lograr en cada ambiente es el primer paso para elegir la luz adecuada.  Cuál será el uso principal de cada espacio, cuáles son las dimensiones, el tipo de muebles y elementos decorativos que destacan, son preguntas básicas que debes responder antes de adquirir lámparas. 

Expertos en decoración de interiores y venta de lámparas te ofrecen los siguientes consejos para iluminar cada estancia:

Cocina

Es necesario aplicar una luz fría.  Se aconseja cuatro focos en el techo y otras luces  pequeñas - puntuales- debajo de los muebles aéreos para iluminar bien las áreas de trabajo.  Los focos de bajo consumo son perfectos, pues aquí la luz suele estar encendida por períodos largos.  No debes utilizar luces fluorescentes generales.  Si hay un pantry es conveniente una lámpara colgante -80 centímetros sobre la mesa-. 

Baño

Si el baño es pequeño, la iluminación adecuada se logra colocando dos focos empotrados en el techo.  Si es grande deben ser cuatro.  Además, una lámpara con foco halógeno en cada lateral del espejo.  La luz puede ser blanca o amarilla.  Las pantallas de cristal con bombillas halógenas de 20 watts aportan luz limpia y uniforme.  En el área de la ducha o la bañera puedes instalar focos halógenos.  No utilices bombillas de bajo consumo, ni  focos halógenos sobre el espejo. 

Comedor

Es adecuada la luz puntual que transmiten lámparas colgantes suspendidas a una distancia no mayor de un metro en relación con la mesa.  Son ideales las que permiten graduar la intensidad de la luz de acuerdo con la ocasión.  La luz debe ser amarilla y no blanca y la potencia de 100 watts.  La lámpara debe guardar proporción con la forma y tamaño de la mesa.  Puedes colocar una lámpara de pie, con luz halógena, en una esquina de la estancia.  Elige pantallas de rafia, pergamino, lino o imitación de alabastro, que no dejen ver la bombilla.   

Dormitorio

El lugar de descanso requiere luz suave e indirecta.  Una buena opción es utilizar luces bajas distribuidas así: una lámpara de luz puntual en cada mesa de noche, una sobre una mesa o mueble con gavetas y una lámpara de pie.  Para el tocador utiliza una lámpara en cada lateral del espejo.  Elige pantallas cerradas de tela o cristal opaco en colores ámbar.  Si los armarios son grandes ilumina esta área con focos empotrados en el techo o instalados en riel -un foco por cada cuerpo-.  Son útiles los reguladores de intensidad para modificar el ambiente, según la ocasión.  Si deseas una luz general puedes aprovechar una lámpara de techo, cuya pantalla no permita ver la bombilla.  No utilices focos halógenos. 

Sala

Para lograr una atmósfera relajada, la luz debe ser potente, pero difuminada.  Esto puede lograrse con lámparas de pared, de pie y de mesa.  También son útiles las lámparas llamadas “spots”, para iluminar cuadros u objetos decorativos.  La luz debe ser amarilla y no blanca.  Puedes elegir pantallas de vidrio, rafia, lino o materiales naturales -según los muebles-.  No se recomiendan lámparas de techo ni bombillas de bajo consumo.     

Estudio

Para el escritorio se aconseja una lámpara de luz halógena, potente, graduable y con estructura flexible.  Son útiles las bombillas de 100 watts, de luz halógena o incandescente.  Para el resto del ambiente viene bien una lámpara de pie y algunas luces puntuales que iluminen la librera o algunos objetos decorativos.  Si has habilitado un rincón de otra estancia como estudio, utiliza una lámpara de escritorio con pantalla y otra de pie para iluminar la mesa, o una lámpara doble.  Se aconseja no utilizar bombillas de bajo consumo ni lámparas de techo. 

Más consejos

• Para iluminar pasillos o gradas son convenientes los focos halógenos orientados hacia el techo, porque aportan luz uniforme.
• Para un dormitorio infantil son útiles: una lámpara de techo, un par de ojos de buey frente al armario y una lámpara en la mesita de noche.
• Para iluminar cuadros es necesario adquirir focos especiales, pues los normales pueden dañar las obras.
• En habitaciones con paredes oscuras es preciso aplicar luces potentes y blancas.
• Si se busca crear una atmósfera cálida debe optarse por bombillas incandescentes o de tungsteno.

Lili Beteta

Fuentes: Decorador Otto Girón.  Decorador de tienda de muebles Kalea, Juan Pablo Sosa.  Vocera de tienda de muebles Kalea, Katia Wittkowsky.  Silvia Smith, tienda de lámparas Luz Total.  Libro Ideas para iluminar la casa, de RBA Revistas S.A.
Fotos: Jorge Morales

Artículos relacionados

archivoArchivo de ediciones
cargando
fotosGalerías
Fotos
load
Videos
load