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En muchas ocasiones se subestima la capacidad y el trabajo de la mujer. Las grandes oportunidades parecen presentarse primero a un hombre, considerando que éste se concentra en el trabajo más que en la familia o bajo el argumento de que no se deja llevar por sentimentalismos.
Por otra parte, los expertos en cursos especializados para el desarrollo de habilidades indican que la mayoría de mujeres cuenta con características que las hacen emprendedoras casi por naturaleza: responsables, perseverantes, buenas administradoras, organizadas e intuitivas. Pero, como lo indican las mujeres entrevistadas en esta ocasión por Revista AMIGA, con eso no basta. Es necesario complementar esas cualidades con una alta autoestima, constante capacitación, esfuerzo inagotable y un gigantesco deseo por contribuir a aliviar las necesidades de otros.
Si te consideras una de esas mujeres dispuestas a hacer un esfuerzo extra para realizar un proyecto, tal vez aún lo consideres un sueño. Pero no te dejes vencer por miedos, inseguridad o falta de confianza en tus capacidades, pues son esas barreras en tu interior las más difíciles de vencer. ¿La fórmula para lograrlo? Busca información relacionada con tus propósitos, toma cursos, busca oportunidades de alianza. Pero no olvides que una emprendedora es también un modelo positivo, por lo que debes destinar tiempo para el descanso, compartir con la familia, amigos e incluso, contigo misma. Y si te queda curiosidad por profundizar en el tema, no dejes de revisar las páginas centrales de esta edición.