ico Gente

Juntos en el cine y en la vida real

febrero - 2007

Después de haber presentado la película El Cantante en el Festival Internacional de Cine en Toronto y sin determinar la fecha de estreno mundial, la feliz pareja nos habla sobre los íntimos detalles en la ficción y en la realidad de su matrimonio.

Evitando el huracán de publicidad que había tenido con romances anteriores, Jennifer López había decidido dejar de hablar públicamente sobre su vida privada, desde que se casó con Marc Anthony.  Pero cuando el trabajo los involucra directamente, tampoco pueden evitarlo.  Es el caso de la nueva película en la cual interpretan el papel de esposa y marido detrás de la verdadera historia del precursor de la música salsa Héctor Lavoe.

¿Al ser Jennifer también la productora ejecutiva de la película, hubo algún interés personal cuando tomó la decisión de elegir a Marc Anthony como el protagonista?
Jennifer:  A mí me había llegado el guión porque Puchi -la esposa de Héctor Lavoe- pensó que yo podía interpretarla en cine y recién después me ofrecí a producir la película.  Cuando tomé el proyecto en mis manos es cierto que yo llamé personalmente a Marc por teléfono.  Me acuerdo que estaba en mi oficina y le pregunté: “¿Vas a filmar esta película o no?”.  Y él me contestó: “Sí, sí, seguro”.  Así fue como pasó todo, mucho antes de que estuviéramos juntos.

¿Y por qué eligió a Marc Anthony entonces?
Jennifer: Yo siempre supe que Marc es un magnífico actor.  Nadie más puede cantar así, con toda esa pasión y sentimiento. 

¿No hubo complicaciones personales al trabajar juntos?                                                                    
Marc: Muy pronto me di cuenta del lujo de tener una compañera que sabe lo que quiere.  Usualmente uno entra al estudio y ensaya la letra con otra persona, cada uno pone lo suyo.  Pero Jen me brindó muchísima más información para ayudarla y viceversa.  Por primera vez me di cuenta de lo sano que éramos como pareja.


¿Cómo se ven dentro de 20 años?
Marc: ¿Dentro de veinte años?  Para ese entonces imagino que alguien va a filmar una película sobre mí.  (Seríe.)                                                                      
Jennifer: Nos veo mucho más allá de 20 años.  Los dos somos personas muy creativas, supongo que seguiremos haciendo lo mismo.  

¿Un amor tan profundo y destructivo como el de Héctor Lavoe y Puchi puede sobrevivir en el tiempo?
Jennifer:  Sobrevivió por 20 años.  Y en los últimos momentos, como digo en el final de la película, aunque ella no estuvo con él todo el tiempo, siempre vivió para él.  Si le preguntabas a ella, te decía que había tenido el mejor matrimonio del mundo.  Siempre decía que Héctor era el mejor padre, el mejor esposo.   El amor era real aun cuando no pudo confrontar la batalla de las drogas o la infidelidad con otras mujeres, como cuando no podía encontrarlo y tenía que perseguirlo con un revólver hasta alguna casa de drogas.  No le importaba. 

¿Ayudó Jennifer a Marc desde su puesto de productora?
Marc: Jennifer me ayudó mucho.  Primero que todo, estoy agradecido porque no me haya exigido subir de peso -como Héctor Lavoe-.  Mi madre lo viene intentando desde hace 30 años.  Pero me ayudó la experiencia que Jen ganó al haber grabado la película Selena, me contó que no quiso imitarla, aunque yo tampoco quería hacerlo con Lavoe.  Él tenía un estilo muy particular.  Su imagen es demasiado fuerte en la comunidad latina y yo no quería que la gente se olvidara de él y pensara que me están viendo a mí. 

¿Cómo hace Jennifer para hacer tanto al mismo tiempo?, ¿hay algún tema en particular que le interesa más que otro: la canción, el cine, el papel de empresaria?
Jennifer: Mi corazón es el que me señala el tema en que me quiero concentrar en cada momento.  A veces siento que todo tiene que ser música, cine o negocios.  Nunca había planeado tener una línea de ropa.   Simplemente soy una persona creativa y hago lo que amo.  Me gusta crear cosas de la nada.   Lo cierto es que no me encierro.  No me planteo que no puedo cantar porque soy actriz, ni pienso que no puedo crear un perfume porque soy cantante.  Si se me ocurre escribir una historia esta misma noche, me quedaría despierta escribiendo hasta terminarla a las tres de la mañana.  Así soy yo.

El resto de la gente tiene “apenas” 24 horas para vivir ¿cómo logra hacer tanto en tan poco tiempo?
Jennifer: Hago lo que siento en el momento.  Y lo hago rápido.            
Marc: Hace 27 años que estoy en este negocio y jamás he visto a alguien con tanto enfoque y claridad.  Es fascinante la forma en que no deja nada por la mitad.  Ni siquiera una conversación. 

¿Qué tan difícil es el trabajo de producción en comparación con el de actriz y cantante?
Jennifer: Se requiere muchísima energía.  Durante el proceso de producción, que duró cinco años, hubo muchos momentos en los cuales me pregunté: “¿Por qué estoy haciendo esto?”.  Pero escuchaba la música de Lavoe y me daba cuenta de que debíamos mostrarlo.  

¿Hasta qué punto influyó en ustedes, como puertorriqueños, la música salsa de Héctor Lavoe?
Marc: Yo me crié con la música de Lavoe desde que tenía tres o cuatro años.  Su música es como la banda de sonido de mi vida.  Y tuve el placer de conocerlo en persona, un par de años antes de que falleciera.  Me acuerdo que él decía: “No lloren cuando muera, quiero que canten, quiero escuchar música, quiero una celebración”.  Fue impresionantesalir del funeral, escuchando los tambores.  Ahí me di cuenta del impacto que este hombre tuvo en la gente.

Para terminar, ¿por qué creen que la gente debería ver esta película?
Marc: Filmamos la película El Cantante por muchísimas razones.  Era una historia que necesitaba ser contada.  Y tal vez provoque cierto interés por conocer nuestra música salsa para quienes todavía no la aprecian. Eso realmente es excitante.

Coincidencias...o destinados el uno para el otro

Además de la música, Marc y Jennifer tienen mucho en común.  Con raíces puertorriqueñas, los dos nacieron en la misma ciudad de Nueva York, con muy poco tiempo de diferencia: 16 de septiembre de 1968, él; 24 de julio de 1969, ella.  También habían trabajado juntos anteriormente, cuando él apareció con ella en un video musical que insinuaba lo opuesto a la realidad con el título No me ames.

La experiencia en el matrimonio y divorcio es otro punto en común. Jennifer había estado casada dos veces.  Primero con el modelo y actor Ojani Noa, después con el bailarín Cris Judd, sin contar los famosos noviazgos con Sean ‘Puffy’ Combs y Ben Affleck.

Y Marc Anthony ya había tenido su primera hija con una policía de Nueva York, antes de casarse dos veces con su primera esposa Dayanara Torres Delgado.

El 5 de junio de 2004, apenas seis meses después del anunciado compromiso oficial entre Jen y Ben Affleck, y exactamente cuatro días después del divorcio oficial de Marc con Dayanara, ocurrió lo menos esperado: en una fiesta informal donde ni siquiera los invitados conocían el gran secreto, Marco Antonio Muñiz -léase Marc Anthony- y Jennifer Lynn López intercambiaron anillos con un nuevo casamiento.  Y aunque los peores críticos apostaban otro súbito divorcio, se los puede ver juntos, sin ánimos de darles la razón en el futuro cercano.

La película muestra la evolución de la música salsa a la par de la vida de Héctor Lavoe.  Desde su mudanza de Puerto Rico a Nueva York, pasando por la relación con una sufrida esposa Nilda ‘Puchi’, hasta el abuso de narcóticos -cocaína y heroína- y su posterior muerte, en 1993, por complicaciones de SIDA. 

Jennifer: “Yo siempre supe que Marc es un magnífico actor.  Nadie más puede cantar con toda esa pasión y sentimiento”.

Marc: “Jamás he visto a alguien con tanto enfoque y claridad como ella. Es fascinante la forma en que no deja nada por la mitad.  Ni siquiera una conversación.  Eso es una virtud”. 

Fabián W. Waintal

Artículos relacionados

archivoArchivo de ediciones
cargando
fotosGalerías
Fotos
load
Videos
load