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Las exigencias económicas y de superación profesional demandan mayor dedicación de tiempo al trabajo y al estudio, sacrificando el que corresponde a la familia. Aunque las parejas estén convencidas de esa realidad, muchas veces a la mujer se le complica esta situación, porque se le exige un doble esfuerzo: trabajar fuera de casa y también en ella, atendiendo a la familia. Estos son aspectos a considerar a la hora de negociar el estilo de vida que pretenden adoptar, porque el lema debe ser "tareas compartidas".
Es importante reservar con disciplina unos minutos para el hogar y que la convivencia en ese período sea de calidad. Éste es el consejo que están aplicando cada vez más parejas convencidas de la necesidad de establecer ese estilo de vida.
De igual manera vale la pena que antes de tomar esa decisión de ausentarse largas horas del hogar, se analice con sinceridad cuál es la situación económica y cuáles son los objetivos comunes a largo plazo para no caer en el error, cada vez más frecuente, de dar mayor importancia a un beneficio económico que se termina derrochado en compras compulsivas. Es indispensable planificar los gastos, dando prioridad a la satisfacción de necesidades básicas: alimentación, abrigo, techo, salud y educación.
Para conservar la armonía en la relación de pareja, independientemente de la actividad económica a la que se dediquen y el tiempo que eso implica, los expertos entrevistados por Revista AMIGA ofrecen consejos y recomendaciones en el reportaje que hemos preparado para ti.