ico Bodas

Color en el altar

septiembre - 2007

Lograr que las flores utilizadas tanto para el acto religioso como para la recepción luzcan espectaculares, depende en buena medida de la acertada elección y distribución.  Si estás planificando tu boda, es tiempo de elegir la variedad que mejor se adapta a las características de tu celebración.


Cuando te bajas de la limusina o el automóvil nupcial y caminas rumbo al atrio de la iglesia, lo primero que esperas es ver que en el lugar todo está perfecto y espléndido.  Las flores del arco del pasillo son las primeras en darte la bienvenida, esto te tranquiliza y empiezas a desfilar rumbo al altar luciendo tu mejor sonrisa.

Para algunas novias este maravilloso momento suele empañarse al observar que nada luce como se había planificado.  Para que esto no te suceda es necesario que con suficiente tiempo de anticipación programes en la agenda de bodas, una o varias visitas a mercados de flores, floristerías y empresas que se dedican a la decoración.

Antes de tomar una decisión ten en cuenta los siguientes aspectos: fecha y hora de la celebración, lugar de la ceremonia y de la recepción, estilo de decoración y tipo de iluminación de las estancias.  De esta forma, tú y tu pareja podrán elegir las flores que más les gustan, asegurándose de que estarán disponibles -según  temporada- y ajustándose al presupuesto.   

Un ramillete de opciones

El clima predominantemente tropical de Guatemala permite disfrutar durante todo el año de una amplia variedad de especies florales, lo cual facilita la selección casi en cualquier época.  Por ejemplo, si la boda tiene lugar en los meses de verano, están disponibles los cultivos de iris, agapantos, azucenas, rosas en tonos pastel, girasoles, dalias y gladiolos; para el invierno, algunas opciones son: hortensias,  lilas y orquídeas.  Es importante solicitar información al distribuidor o diseñador floral y encargarlas con antelación.

Al elegir debes considerar su color.  De acuerdo con Adolfo Cojulún Hass, diseñador floral, los tonos claros tipo pastel tienen la peculiaridad de atraer la luz, por lo que son ideales para ubicarlos en los arreglos de la iglesia, mientras que los fuertes y mate son ideales para la recepción, porque en el salón, por lo general, hay más iluminación y esto favorece su visibilidad.

Para una boda tradicional que se celebra durante el primer semestre del año y en un salón, se aconseja utilizar arreglos con rosas blancas o de color pastel, cartuchos, lirios, tulipanes y cabezas de dragón.  Cuando es una reunión informal, vienen bien los girasoles y flores tropicales, mientras que en una fiesta al aire libre son apropiadas las dalias, fresias y gerberas las cuales aportan gran colorido.  Las hortensias o peonías y lilas casa blanca son perfectas para agregar formalidad a una boda que se celebra entre los meses de julio y diciembre, pero si la fiesta es al aire libre, las lilas asiáticas, aves del paraíso u orquídeas son la mejor opción.

Color y elegancia para la ceremonia

La decoración de la iglesia requiere de una considerable cantidad de flores que se adapten a la iluminación y, sobre todo, que sean de cabeza grande y tallo amplio para que puedan ser observadas desde cualquier ángulo.  Giovanni Dardón, diseñador floral, sugiere elegir entre las distintas especies de rosas, azucenas y lirios.  Aunque, las nuevas tendencias sugieren el uso de anturios verdes y blancos, pensamón o estrella de Belén y orquídeas, todas combinadas con accesorios de cristal, plumas, tules tornasol, rafia u otras fibras naturales que impriman al arreglo un toque de fantasía.

Las bases, pedestales, columnas y floreros pueden ser los tradicionales de la iglesia, o bien ser sustituidos por estructuras de varios pisos, con plataformas de bambú, hierro forjado, inclusive combinados con velas para la tarde o la noche.  Una opción elegante consiste en colocar caminos de macetas o jardineras con flores que van desde la entrada de la iglesia hasta el altar.

El detalle inolvidable de la recepción

Después del sí frente al altar, la atención estará en el sitio de la recepción.  Nathalie Devalls, en su libro Etiqueta hoy, señala que si el festejo es diurno o nocturno pero al aire libre, las flores de los centros de mesa pueden incluir adornos con frutas u otros elementos naturales.  Si el lugar cuenta con carpas puedes decorar los postes o columnas con diminutos focos de luz blanca, tul y helechos o hiedra entorchada.

Para un sitio sobrio, formal y cerrado no utilices más de tres colores de flores porque se perderá la elegancia.  Algunas especies ideales para las decoraciones en interior son las rosas blancas, cartuchos, lirios, gladiolos, claveles, crisantemos y liciantus, entre otros.  Ambos tipos pueden combinarse con follajes frescos, porque destellan brillo y atraen la luz.

Con estas especies puede crearse una gran variedad de centros de mesa.  Según autores del libro Instyle Wedding, los arreglos altos son una muestra de elegancia y buen gusto, lo importante es que no interrumpan la comunicación y la visibilidad de los invitados.  La altura del arreglo debe ir de las 14 a las 20 pulgadas.  

De acuerdo con Preston Bailey, diseñador floral de las bodas de celebridades, en la decoración de las mesas no debes sentirte obligada a utilizar los floreros tradicionales; puedes usar desde contenedores colocados sobre pedestales de piedra, hasta cajas laqueadas, platos bajos y/o bases de plata antigua o pewter.

Una nueva tendencia decorativa consiste en alternar sobre las mesas de la recepción tres estilos y tamaños  de arreglo, pero todos con el mismo tipo de flor.  También puede utilizarse un solo estilo de centro, pero en mesas redondas y cuadradas.  Lo esencial es crear un conjunto visual agradable donde los únicos límites son tu imaginación y buen gusto.

Las flores extra

El buqué: puede ser redondo o alargado tipo cascada y elaborado con rosas, orquídeas o tulipanes en tonos pastel.   

El atado: es un mini buqué que la novia arroja a las solteras.  Puede contener el mismo tipo de flores.

El corsage: lo utilizan las madres de los contrayentes, la mejor amiga y la madrina.  Se usa como prendedor o brazalete, usualmente confeccionado con tres flores, una hoja, ramita u otro tipo de follaje.

Las coronas de las damas: deben combinar con el buqué de la novia, pueden ser diademas o peinetas.

El buttonier: lo usa el papá, el suegro, el novio, los hermanos y los padrinos.  Usualmente es una flor pequeña, con una hoja, ramita u otro tipo de follaje.

En algunas ocasiones se incluyen arreglos en las columnas y/o escalinatas del salón, en la piscina, en el tocador de damas y en la mesa de regalos. 

Toma nota

• Busca referencias de la floristería y del diseñador floral.
• Pide las cotizaciones con anticipación.
• Reserva las flores por lo menos tres meses antes de la boda.
• Solicita una o dos citas de muestra para verificar el resultado final del arreglo.
• Junto al diseñador visiten la iglesia y el sitio de la recepción para conocer la iluminación.



Por Yeni Leiva

Fuente: Diseñadores florales: Giovanni Dardón, de Al Natural Floristas,teléfono: (502) 2368-2535.  Adolfo Cojulún Hass, de Expression’s Artesflorales, teléfono: (502) 2367-3451.  Libros: Instyle Weddings, de MelchorMedia.  Preston Bailey’s Fantasy Weddings, de Hardcover.  Etiqueta Hoy,de Natalie Devalls.





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