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Los siempre y los nunca de las parejas felices

enero - 2008

Si has decidido apostar tu corazón y tu futuro a una relación de pareja, debes saber que el amor se mantendrá por sí solo.  Necesitas trabajar en ello todos los días, poniendo especial cuidado en ciertos detalles que te harán crecer como persona y fortalecerán la unión.

Partamos del supuesto de que elegiste a ese hombre como pareja porque llena tus expectativas en términos físicos, intelectuales, sociales y espirituales.  Si es así, tienes muchas razones para esforzarte por llevar la relación más allá de esa primera etapa de enamoramiento, cuando las reacciones químicas de tu cuerpo te sumergen en una atmósfera mágica en la cual todo es perfecto mientras estás con él. 

La fórmula más efectiva consiste en realizar esfuerzos voluntarios y conscientes para desarrollar un amor estable y maduro.  



Los 8 siempre

1.  Demuestra tu amor.  No dejes pasar un día sin que hayas expresado tu afecto con palabras o con algún detalle.  Déjale notas en sitios inesperados, envíale mensajes telefónicos y electrónicos diciéndole lo mucho que lo amas.  Nathaniel Branden, psicólogo citado en el libro Los 10 mandamientos del matrimonio, afirma que las parejas más felices son aquellas que dicen con frecuencia “te amo”.  Ed Young, autor de dicho texto, sugiere reconocer las cualidades de la pareja y elogiarla, incluso, frente a otras personas.  “Esos comentarios llegarán en algún momento a sus oídos y, cuando eso suceda, sabrá cuán importante es para usted”.

2.  Comunícate asertivamente.  “Hablar con amor significa cuidar lo que digo y la intención de mis palabras”, dice Rodolfo Rossino, médico cardiólogo y consejero de parejas.  Para comunicarte de forma asertiva, evita las trampas de la manipulación, la mentira y el doble discurso; escucha más y habla menos, y pregunta antes de suponer.  Georgina Salcido, psicóloga clínica, enumera cuatro puntos en los cuales es indispensable manejar una buena comunicación: la vida sexual, el manejo de las finanzas, el aspecto social, y el aspecto espiritual -valores, sentido de existencia y religión-.

3.  Di “sí” en la cama.  Como principio, procura conocer el funcionamiento sexual de hombres y mujeres, tanto en el plano físico como emocional, aconseja Salcido.  Conversa con tu pareja acerca de lo que te agrada y lo que no.  Es válido innovar en cuanto a la hora, lugar y forma de hacer el amor, anota Rossino, en cuya opinión las fantasías sexuales son válidas siempre que el protagonista sea la propia pareja y ambos obtengan satisfacción.  Aun cuando te sientas cansada, disponerte a la actividad sexual es buena idea.  “El orgasmo genera estados de ánimo positivos por medio de la química del cuerpo y esto ayuda a combatir el estrés”, afirma Salcido.

4.  Aprovecha las discusiones.  Discutir “no es sinónimo de pelear, es argumentar”, dice Rossino.  El experto sugiere discutir sobre la base de que, al final, ambos ganan o ambos pierden; abordar un tema a la vez y establecer un tiempo prudencial para terminar.  Si transcurrido éste no encuentran solución, pueden acordar una nueva conversación tras haber reflexionado o profundizado en el tema.  Si se concentran en la solución y no en el desacuerdo o en quién tiene la culpa, “un conflicto se convierte en una manera de mostrar compromiso, amor y comprensión; en una forma de demostrar la solidez de la relación, no las debilidades”, dice Peter Dilliard, consejero de parejas citado en el libro Los 100 secretos de las parejas felices.

5.  Cultiva la confianza.  La confiabilidad es una de las cualidades más deseables en la pareja.  Para cultivarla haz siempre lo que dices que vas a hacer.  “Quienes consideran a su pareja consecuente -consistentemente hace lo que dice que va a hacer- tienen un 26 por ciento más de posibilidades de evaluar su relación como sana y reportan un 41 por ciento menos de conflicto en su relación”, indica un estudio citado por David Niven en Los 100 secretos de las parejas felices.  Ser confiable significa ser la misma persona, cerca o lejos de la pareja.  “La confianza es como una piedra valiosísima, la cual sólo se obtiene una vez y, si se pierde, no se recupera”, dice Rossibel de Rossino, consejera matrimonial. 


Los expertos consideran que las parejas que aplican el humor a las situaciones diarias de la vida, tienen menos conflictos.  Este “ayuda a que el día promedio sea más divertido y disminuye la carga de los días difíciles”. David Niven, libro Los 100 secretos de las parejas felices


6.  Cultiva intereses comunes.  En especial cuando ambos trabajan, las parejas pasan la mayor parte del tiempo separadas cumpliendo rutinas diferentes.  Por ello es importante que desarrollen intereses comunes, los cuales fomentan la buena comunicación y fortalecen el sentimiento de unión, dice Niven.  Estos intereses comunes pueden ir desde practicar un deporte, visitar sitios interesantes, cocinar determinados platillos, hasta la idea de inscribirse juntos en un curso de especialización en algún área artística, espiritual o profesional.

7.  Sigue la moda de la fidelidad.  Young advierte acerca de la trampa de creer que mientras no se cometa infidelidad sexual, no se está haciendo algo equivocado y destructivo.  El escritor aconseja huir de cualquier cosa que te haga concentrarte en otra persona que no sea tu pareja.  Los expertos sugieren, incluso, evitar exaltar el atractivo de tus artistas favoritos en presencia de tu pareja.  “También cometemos infidelidad cuando hablamos con la familia o los amigos acerca de cosas íntimas de nuestra relación de pareja”, dice Rossino.  En conclusión, la fidelidad no se limita al plano físico y sexual, significa mantenerse psicológica, emocional y espiritualmente fiel a un compromiso.

8.  Perdona una y otra vez.  El perdón es la mejor manera de manejar las imperfecciones y los errores del otro.  Éste se aplica tanto a faltas mayores como a esas pequeñeces, costumbres y hábitos que pueden abrir  una brecha en la pareja, dice Young.  “El perdón debe ser rápido, total e incondicional -afirma Rossino-: rápido significa que cuanto más pronto perdonemos, más fácil será porque con el tiempo las heridas se hacen mayores; total, que no queda nada guardado; e incondicional, que el otro no me debe nada y no le voy a pasar la factura más tarde”, explica.


Los 8 nunca

1.  Nunca critiques sin reconocer antes algo positivo.  “Por lo general, criticamos al otro porque no está siendo lo que queremos que sea y nos pasamos del límite del respeto”, dice Salcido.  Los expertos sugieren iniciar una crítica citando antes una cualidad de la pareja, reconociendo la posibilidad de estar equivocados en la percepción de determinada conducta suya y mostrando interés por su bienestar.  Por ejemplo, si tu pareja acostumbra dejar fuera de su lugar cada utensilio que toca en la cocina, puedes decirle: “me agrada que prepares algunos alimentos por ti mismo, y entiendo que en tu casa no existía problema porque alguien se encargaba de volver cada cosa a su lugar, pero creo que debemos establecer un acuerdo para mantener el orden”.

2.  Nunca descuides tu apariencia.  Es común ver personas que, después de casarse o establecer un compromiso, asumen que ya no necesitan lucir “tan bien” como cuando deseaban conquistar a su pareja, dice Rossibel de Rossino.  Salcido recuerda la importancia de cultivar el conocimiento propio en todas las áreas para tener un equilibrio en este sentido: “si me siento bien conmigo misma, soy consciente y responsable de la forma como luzco y me cuido: mantengo un peso adecuado, cuido la ropa y el maquillaje”.  Seguir una dieta balanceada, ejercitarte con regularidad, elegir un vestuario y tipo de maquillaje que realce tus atributos son cuestiones básicas.  No se trata de tener una imagen plástica, sino de estar presentable siempre, dentro y fuera de la casa.

3.  Nunca pierdas el respeto.  Es común que las parejas adopten apodos tales como “gordo”, “seco” o “negro”.  Una buena forma de saber que el objeto de estos adjetivos está de acuerdo con ellos, es preguntarle si realmente le agrada ser llamado así o si preferiría escuchar su nombre.  Otra medida básica es evitar burlas y comentarios mordaces acerca del otro en presencia de terceros.  “Algunas parejas caen en el mal hábito de denigrarse uno al otro en presencia de terceros.  Puede que la pareja se ría al principio, pero (...) si alguien me ridiculiza o denigra todo el tiempo, comenzaré a preguntarme si en realidad no será ese el concepto que tiene de mí”, reflexiona Young.  “La falta de respeto comienza por lo verbal y puede llegar a lo físico”, advierte Rossino.

4.  Nunca añadas leña al fuego.  Una medida preventiva consiste en establecer un código que les permita enfrentar situaciones conflictivas y resguardar la relación.  Por ejemplo, pueden acordar qué hará el otro si uno de los dos pierde el control y empieza a gritar.  Una idea es que quien enfrenta la ira del otro, escriba en ese momento un mensaje, expresándole que no desea añadir leña al fuego, que lo ama y por eso lo dejará solo un momento hasta que logre controlarse.  Por supuesto, esto no debe convertirse en una excusa para no enfrentar los problemas.  Al enfrascarse en una discusión eviten ponerse a recordar errores y culpas pasadas y no permitan que el día termine sin aclarar la situación.

5.  Nunca antepongas el “yo” al “nosotros”.  Aunque no nos guste, la vida en pareja requiere sacrificio y eso significa muchas veces dejar a un lado el “yo” para dar prioridad al “nosotros”, indica Rossino.  “No se trata de anular la propia voluntad o la de la otra persona, sino de dejar de ser egoísta y anteponer los intereses comunes”, explica.  Young cita cuatro síntomas clásicos del egoísmo: inmadurez, mal uso del tiempo, insensibilidad y terquedad, y sugiere tres ingredientes para combatirlo: establecer prioridades procurando estar en sintonía, definir expectativas que los unan como equipo y unificar los estilos de vida y patrones de conducta de manera que surja un modelo propio de vida para ambos.

6.  Nunca te separes ni te encuentres con él sin decirle palabras tiernas.  Cada vez que se despiden, en especial cuando tienen que separarse por varios días, míralo a los ojos y dile frases de amor y afirmación que pueda recordar durante la ausencia.  De igual forma, asegúrate de que cada encuentro -ya sea que vuelva de un viaje o de una jornada laboral- inicie con palabras de cariño y bienvenida.  Aprovecha las ausencias prolongadas, para recibirlo con un detalle especial como una cena romántica o un relajante baño de espuma para dos.

7.  Nunca permitas que los problemas del trabajo afecten la relación.  Salcido sugiere que al salir del trabajo, mentalmente cierres la jornada y te concentres en lo que harás al llegar a casa o encontrarte con tu pareja.  “Yo decido con qué actitud quiero llegar y puedo programarme hasta para la forma como voy a saludar”, dice.  El trabajo es importante como medio de satisfacción personal y generación de ingresos, pero si frecuentemente te obliga a sacrificar el tiempo que debes compartir con tu pareja, evalúa la posibilidad de cambiar de empleo o actividad, pues es muy probable que también te limite en otras áreas de tu vida.  ¡Ah! y haz todo lo posible por no llevar trabajo a casa.

8.  Nunca permitas que el dinero sea el tercero en discordia.  Gran parte de los consejeros matrimoniales piensa que más de la mitad de divorcios se produce por causa del dinero, ya sea por tener demasiado, por tener poco, por una mala administración o por tener grandes deudas, comenta Young.  De acuerdo con Salcido, cuando uno de los dos manifiesta una mayor inteligencia financiera, pueden acordar que éste lleve la batuta en la administración del presupuesto.  Si ambos reconocen no saber manejar el dinero adecuadamente, pueden tomar un curso que les permita aprender a llevar un presupuesto que contemple una cuota mensual para el ahorro, una reserva para emergencias y para su retiro laboral.


Por Lili Beteta

Fuentes: Georgina Salcido de Palmieri, psicóloga clínica, teléfono (502) 2385-7530.  Rodolfo Rossino, cardiólogo y consejero de parejas, y Rossibel de Rossino, consejera de parejas, teléfono (502) 2337-2226.  Libros: Los 10 mandamientos del matrimonio, de Ed Young, Editorial Unilit.  Los 100 secretos de las parejas felices, de David Niven, Grupo Editorial Norma.

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