ico Arte

Roberto Cabrera, retrospectiva de la audacia

febrero - 2008

Este artista -1939- es uno de los más importantes en el arte guatemalteco del siglo XX.  Ha sido desde creador fecundo y fuente para generaciones más jóvenes hasta docente en la Escuela Nacional de Artes Plásticas -ENAP- y en la Universidad de Costa Rica, donde también fue investigador cuando residió allí durante más de 15 años.  Su obra ha sido galardonada en América y en Europa, y está expuesta en galerías y museos como del Museo Metropolitano y el Museo de Arte Moderno de Nueva York.  Ha dibujado, pintado, esculpido y grabado.  Fue cofundador del Grupo Vértebra.  

Hoy, esa rica trayectoria lo hizo acreedor a un homenaje en el Segundo Salón Nacional del Grabado, en el Museo Nacional de Arte Moderno.  Cuarenta grabados suyos, técnica que dejó de producir desde la década de los 80, recuerdan una época en la que el arte se comprometía con ideales políticos y servía para denunciar algunos de los horrores que han marcado al país.  En sus obras esta realidad aparece fuertemente anclada a la mitología de nuestra cultura mestiza.  Nunca hizo más de seis a 10 copias de cada uno de sus grabados, de modo que algunos se perdieron y, por eso, esta muestra es de relevancia además de su valor estético, singularidad y peso histórico.  Su obra es de raigambre figurativa, pero da lugar a la exploración del abstracto sin temer a otros estilos.  “Hoy no tengo la intención de redescubrir la pólvora”, comenta, “pero me siento satisfecho de saber que el arte y el artista obtienen un protagonismo mediático que antes estaba reservado sólo para el deporte y la política”.  

Roberto Cabrera se ha reinventado a lo largo de estas cinco décadas creativas y, como buen docente, mantiene un intercambio generacional que lo enriquece e ilumina a los jóvenes que le siguen los pasos.  “En cuanto a que se me considere un mito, prefiero que me tengan en carne y hueso”, concluye.

[“Siempre encontramos en la obra de Cabrera una grave expresión subjetiva, fruto de un largo proceso en la búsqueda de la percepción, o hay casos de pulsiones, de una especificidad que se basa en la ‘Idea’.  Los grabados de Cabrera parecen emerger del material presentado; explorador incansable de un proceso mental en donde el grafismo será siempre el transmisor de la ‘Idea’”.  Irma de Luján, crítica de arte.]


Por León Aguilera Radford

Artículos relacionados

archivoArchivo de ediciones
cargando
fotosGalerías
Fotos
load
Videos
load