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No coquetees con las ITS

marzo - 2008

Mantener un comportamiento sexual seguro y consultar al médico oportunamente son las armas más efectivas para disfrutar de una sexualidad sana y satisfactoria.     

Las infecciones de transmisión sexual -ITS- continúan cobrando más víctimas en el mundo y dejan a su paso graves secuelas económicas, sociales y sanitarias.  En América Latina y el Caribe, la Organización Panamericana de la Salud -OPS- calcula que todos los años aparecen en todo el mundo 330,000 casos de sífilis en mujeres embarazadas, 220,000 personas se infectan con el virus de inmunodeficiencia humana -VIH- y se diagnostica a 73,000 mujeres con cáncer cervical. 

En Centroamérica, se cree que cada hora 33 personas se contagian del Síndrome de inmunodeficiencia adquirida -SIDA-.  En Guatemala, un estudio reciente del Programa Nacional para la Prevención, Atención y Control de ITS, VIH y SIDA concluyó que alrededor de 120,000 habitantes, de entre 12 y 25 años, son portadores de VIH, y que en el 93 por ciento de los casos, el contagio se produjo mediante contacto sexogenital.  Este es el tercer país latino con mayor incidencia después de Belice y Honduras, según su índice poblacional.

En la región, la proporción de contagio de SIDA en mujeres pasó del 6.1 por ciento antes de 1994 al 16.5 por ciento en 2002, y las cifras de casos continúan elevándose.  Ello se debe a que las mujeres son biológicamente más susceptibles de enfermarse a través de las relaciones sexogenitales, los daños son difíciles de detectar y sus probabilidades de adquirir VIH son más altas.

Asimismo, las guatemaltecas indígenas y del área rural tienen menos conocimiento acerca de las ITS.  Además, desde el punto de vista social, el poder de decisión femenino se ve coartado, pues muchas son víctimas de violencia sexual o tienen parejas posesivas, quienes determinan si tendrán o no relaciones sexuales y si usan o no preservativos.

Haz caso a los síndromes

Hace 10 años se reconocían únicamente cuatro enfermedades de transmisión sexual: sífilis, gonorrea, linfogranuloma venéreo y chancro blando-.  No se tomaba en cuenta decenas de otros males infecciosos relacionados, tales como vaginitis, candidiasis, e incluso el VIH, cuya causa de contagio no es sólo la vía sexual y no siempre presenta síntomas.

Para remediar la situación, en 1999 la Organización Mundial de la Salud -OMS- adoptó el concepto Infecciones de Transmisión Sexual, el cual agrupó las “enfermedades venéreas” tradicionales y las infecciones asintomáticas.  De esa cuenta, el sistema de salud pública guatemalteco prioriza el manejo de los síndromes de tales infecciones, pues lo importante es que las personas reconozcan las señales anormales y asistan pronto a los centros de salud.

Un síndrome es el conjunto de síntomas y signos que se presentan en hombres y mujeres, derivados de una ITS.  Éstos pueden ser:  
• Dolor abdominal bajo
• Flujo vaginal
• Úlcera o llaga vaginal
• Secreción uretral
• Bubón inguinal -lesión en el área de unión de la cadera con las piernas-
• Proctitis -inflamación del recto y ano-.

Los pilares de la prevención

Algunas ITS se dan por compartir jeringas contagiadas, tener contacto con fluidos corporales, herencia, mala higiene y prácticas médicas sin esterilización.  No obstante, la mayoría de casos es consecuencia de las relaciones sexuales entre una persona infectada y otra sana, ya sea por la vía vaginal, anal u oral.

La última Encuesta Nacional de Salud Materno Infantil -ENSMI 2002- reveló que el principal obstáculo para practicar conductas responsables es la actitud.  “Mucha  gente empieza su vida sexual y realmente no le importa la prevención y el control”, comenta el ginecólogo Carlos González.  En otros casos se observa que “la información y el conocimiento no bastan para el cambio de conducta, eso sólo sucede con un largo proceso de educación”, indica Rembert Joel Díaz, médico coordinador de la Unidad de Infecciones de Transmisión Sexual del Programa Nacional de Prevención y Control de ITS y VIH SIDA, del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social.

Por si fuera poco, el tema de la sexualidad sigue siendo un completo tabú de orden moral, lo cual dificulta la identificación temprana y cura de una gran cantidad de problemas sanitarios.  “La mayoría de las veces una ITS es una infección de vergüenza, porque la persona debió tener una relación sexual para enfermarse”, reconoce Díaz.  

De ahí la importancia de aplicar el único método infalible: el comportamiento sexual seguro que se manifiesta mediante la abstinencia o la fidelidad en pareja, así como por el uso correcto de condones durante el coito, los cuales reducen el peligro aunque no lo eliminan totalmente.  

Antes de creer que eres la única compañera sexual de tu pareja y aceptar una relación sexogenital sin protección, asegúrate de que él realmente merece tu confianza.  No te dejes llevar por situaciones personales, presión social o sentimientos que impiden la práctica del sexo seguro.  Si conductas o sentimientos tales como el consumo de alcohol o drogas, inseguridad, enojo, pasión desmedida, baja autoestima o deseo de venganza están presentes en tu vida, enfrenta el problema y busca la ayuda de un profesional de la salud mental o de un consejero.

Detalles para tener en consideración

Las infecciones de transmisión sexual son tan comunes que una de cada dos personas puede contagiarse en algún momento de su vida.
Muchas ITS duran toda la vida, provocan fricción en la relación familiar o de pareja, causan esterilidad, defectos de nacimiento en los hijos, enfermedades graves o muerte.

  • Es urgente buscar ayuda médica ante cualquier indicio de contagio.
  • La sexualidad es una parte normal y natural de la vida, no debe tomarse como algo malo, pero debe disfrutarse con responsabilidad.  
  • Sexo seguro significa hacer todo lo posible para reducir las posibilidades de contraer una ITS, así como proteger a la pareja.  Equivale a más placer con menos riesgo.
  • Practicar sexo seguro con tu pareja fortalece la comunicación, aumenta la intimidad y la confianza, libera la ansiedad y reduce tensiones.
  • Si ya existe una ITS, no huyas de tu pareja.  Comuníquense, busquen información y ayuda profesional, y traten de superar juntos la situación.  
[La clamidiasis, gonorrea, sífilis, tricomoniasis, vaginosis bacteriana, herpes, virus del papiloma humano y chancro blando son serios problemas de salud pública en el mundo y contribuyen a propagar la epidemia del VIH.]

Las infecciones de transmisión sexual más comunes

Tricomoniasis: causada por el microorganismo Tricomona.  Muchas personas no tienen síntomas por años.  Puede coexistir junto con la gonorrea.  Cuando no se recibe tratamiento hay riesgo de infección crónica y, en caso de embarazo, contagio al recién nacido.

Gonorrea: una de las más frecuentes, producida por la bacteria Neisseria gonorrhoeae.  A veces desaparece el malestar.  Las mujeres embarazadas suelen tener complicaciones y el bebé puede infectarse durante el parto.

Chancro blando: lo produce el microorganismo Haemophilus Dicreyi.  Los síntomas aparecen con una úlcera en el pene, ano, vulva, vagina, útero, muslos, mamas y labios, entre otras partes.  Si no se trata a tiempo se expande por todo el cuerpo y las molestias persisten.

Candidiasis: la ocasiona el hongo Candida Albicans y depende de un cambio de la flora normal de la vagina.  Este desequilibrio no se da sólo por una relación sexual.  Algunas mujeres tienen síntomas crónicos.

Escabiosis -sarna-: el parásito de la sarna se esconde en surcos debajo de la piel.  Es muy difícil verlo a simple vista y pertenece a la misma familia que las arañas.  Generalmente, se transmite por vía sexual y por contacto con ropa de cama y prendas de vestir infestadas.

Sífilis: la bacteria Treponema Pallidum es la responsable.  Se presenta en tres etapas y puede afectar todo el cuerpo si no es tratada oportunamente, volviéndose incurable.

Enfermedad inflamatoria pélvica -EIP-: es una infección de los órganos internos de la mujer, ocasionada por varios gérmenes que se transmiten de la vagina al cuello de la matriz, luego al útero y los ovarios.  Puede causar cicatrices y dolores crónicos en el vientre, infertilidad, daño de los órganos internos e infecciones generalizadas peligrosas.

Linfogranuloma venéreo: su causa es una variedad de microorganismos de Chlamydia Trachomatis que entran al cuerpo por la piel o la mucosa.  El punto principal de infección es alrededor de los genitales, pero puede ser anal o bucal.  Las hinchazones pueden dejar grandes cicatrices que afectan los órganos a su alrededor, tumores, perforaciones o fístulas e inflamación severa de los genitales y las piernas.  Algunas mujeres no presentan síntomas.

Clamidia: su origen está en el microbio Chlamydia Trachomatis.  Es muy común en adolescentes y normalmente se acompaña de gonorrea.  Los hombres pueden no sufrir malestar.  Al complicarse causa ceguera o neumonía al recién nacido, así como infertilidad y esterilidad a hombres y mujeres.

Síndrome de inmunodeficiencia adquirida  -SIDA-: fase final y más grave de la infección por el Virus de Inmunodeficiencia Humana -VIH-.  Es la ITS más peligrosa de todas, no tiene cura, ataca al sistema inmunitario bajando a menos de 200 la cantidad de células CD4 -también llamadas células T o linfocitos T cooperadores-, dejando al organismo vulnerable a una gran variedad de infecciones y cánceres potencialmente mortales.  Se transmite por medio de la sangre, semen, secreciones vaginales y leche materna.

Hepatitis B: es transmitida por el virus Delta Hepatitis.  No se adquiere necesariamente por una relación sexual, sino por transfusión de sangre o usar jeringas contaminadas.  Cuando no se trata produce cirrosis y cáncer en el hígado, infección crónica y hasta la muerte.

Pediculosis púbica: es producida por un piojo llamado ladilla, que succiona sangre de la persona infectada.  Se contagia principalmente por relaciones sexogenitales y por el uso de prendas infestadas.  Es una infección muy molesta y extremadamente contagiosa, puede encontrarse en los genitales, axilas, cejas y pestañas.  Nunca aparece en la cabeza.

Condiloma acuminado o verrugas: también es llamada Papilomatosis, pues se origina del Virus del Papiloma Humano -VPH-.  La persona infectada puede tener señales en la piel o en las mucosas del área genital y/o el ano.

Herpes: lo causa un DNA virus.  Existen dos tipos, ambos pueden causar infecciones en los genitales, pero el tipo 1, que se transmite por saliva de una persona infectada, está más asociado con ampollas en los labios.  El virus puede estar latente en la columna vertebral y causar infecciones recurrentes, además de complicaciones neurológicas. 






Por Maria Reneé San José

Fuentes:  Carlos González, ginecólogo de la clínica central de Aprofam.  Rembert Joel Díaz, coordinador de la Unidad de Infecciones de Transmisión Sexual del Programa Nacional de Prevención y Control de Infecciones de Transmisión Sexual y VIH SIDA, del MSPAS.  Organización Mundial de la Salud, sitio web: www.who.int  Información general y Plan Regional de VIH/ITS para el Sector Salud, de la Organización Panamericana de la Salud, sitio web: www.paho.org/sida   Organización Planned Parenthood, sitio web: www.plannedparenthood.org/sp/salud-sexual  Encuesta Nacional de Salud Materno Infantil 2002.  Libros: Guía de la Sexualidad, de Francisco Labrador, Editorial Espasa Calpe.  Manual Merck de Información Médica para el Hogar, Editorial Océano.  Medline Plus, Enciclopedia Médica, sitio web: www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish

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