Esfera social![]() |
¿Sabes cuál es la clave para disfrutar Navidad y Año Nuevo? Si pensaste en los regalos, te equivocas; ni lo es el estreno de cada miembro de la familia. ¿La cena? Tampoco. De acuerdo con los expertos en salud mental, el secreto está en que como pareja o familia realmente practiquen el significado de estas nueve letras: C O M P A R T I R.
Si haces una revisión del pasado, tus mejores recuerdos de Nochebuena probablemente no sean aquellos en que te dieron el juguete más grande. Puede que sean las ocasiones en que tus padres cocinaron algo juntos, o cuando tu mamá decidió dedicarte todo el día para hacer lo que tú quisieras, jugaste con los primos que hace tiempo no veías, o la velada en que te reconciliaste con tus hermanos y quemaron muchos cohetillos.
Todos sabemos que la riqueza de la vida está en las cosas sencillas, pero el bombardeo publicitario y las carreras diarias -por trabajo, distancias y otras obligaciones- suelen hacernos olvidar eso. La psicóloga Ada Arriola explica que el lenguaje de los niños es “afecto y juego”, y si lo analizas bien, puede que también sea el de los adultos.
Hacer énfasis en la práctica de ese lenguaje es lo que debe caracterizar a las celebraciones de fin de año. Mayra Beatriz Rodas, licenciada en educación física y recreación, indica que estamos obviando el afecto, damos por hecho que hemos dicho cuánto nos amamos y olvidamos cuándo fue la última vez que tuvimos detalles con nuestra pareja o hijos.
Esto llega a poner en riesgo la finalidad de la familia, la cual debe cumplir tres funciones: económica, biológica y educativa, cultural y espiritual. La insatisfacción de los miembros de la familia aparece cuando no se atienden alguna de estas necesidades, cita Patricia María Herrera Santi en la Revista Cubana de Medicina General Integral.
Por eso, las fiestas de fin de año son las oportunidades perfectas para hacer emocionantes los momentos de encuentro con los padres, hermanos, abuelos, primos y demás parientes, sin esperar nada a cambio. Se trata de vivir verdaderos tiempos de “unión, amor, perdón y esperanza”, ya que la única forma de transmitir estos valores a los pequeños de casa, si los hay, es con el ejemplo, indica Mahli Palma, instructora de etiqueta, protocolo y organización de eventos.
Si aún te estás preguntando cómo lograrlo porque sólo tienes en mente las actividades tradicionales, aquí te ofrecemos algunas sugerencias:
A montar bicicleta. Un corto recorrido por la ciudad o alrededores de donde vives puede ser buena idea si te acompañas de hermanos, primos, amigos o vecinos. Esta actividad es apropiada para el 25 de diciembre o 1 de enero, a media mañana, pues hay menos automóviles circulando en casi cualquier área urbana.![]() |
No importa quiénes sean los miembros que integran la familia. La idea no es concentrarse en quién falta, sino en valorar a las personas con quienes compartimos cada día. Para tomar conciencia de ello debemos esforzarnos. Tal vez sirva poner en práctica ciertos lineamientos de convivencia íntima como respetar la hora de la cena de Nochebuena.
Debe dejarse a un lado la tonalidad consumista y centrarse en muestras de afecto y rutinas espirituales. Asignar un tiempo específico para el juego con niños u otras formas de diversión con los adultos que nos acompañan. Hacer un recuento de metas y un nuevo listado con los logros que se desea alcanzar en el próximo año también es importante. De hecho, Mayra Beatriz Rodas, licenciada en educación física y recreación, resalta los beneficios de planificar y hacer un viaje en familia el año siguiente, claro está teniendo en cuenta sus posibilidades.
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Otras sugerencias son dar un toque diferente a las actividades tradicionales aunque todo depende de la actitud con que tú y los demás se entreguen a ellas. Algunas ideas son:
Juega con los regalos. Para ello tienes dos opciones. La primera, jugar con tu familia al amigo secreto 15 días antes de Nochebuena. Mientras llega la fecha para darse el regalo, déjale mensajitos o hazle llegar alguna sorpresa. La segunda opción es esconder los obsequios en diferentes lugares de la casa. Al hacer la repartición, da señales a cada quien para que busque su propio regalo.
En lugar de estresarse con las compras y la comida para la celebración, organiza con amigos una visita a un lugar donde puedan hacer servicio social en estos días. Algunas ideas son llevar ropa o juguetes reciclados, ofrecer una refacción o regalar víveres.
No dejen que se les vayan los días sin que cada miembro de la familia exprese cómo se siente en casa, qué cosas lo han disgustado y qué cosas lo han hecho feliz, así como las metas que tiene para el próximo año. Esta actividad ayuda a mejorar la comprensión hacia cada uno, siempre y cuando la actitud sea la de colaborar.
Visita por lo menos a una persona que se haya alejado de ti en los últimos meses. Eso sí, asegúrate de que esté en casa para no hacer por gusto el viaje.
Arma el arbolito y decora la casa en compañía de tu familia -quienes viven contigo-, al mismo tiempo que todos degustan de una refacción con postres de temporada.
Por Alejandra Cardona
Fuentes: Mayra Rodas, licenciada en educación física y recreativa, correo electrónico: utz_ixoq@yahoo.es Ada Arriola, psicóloga, correo electrónico: ada.arriola@yahoo.com Mahli Palma, instructora de Etiqueta, Protocolo y Organización de Eventos, de Eventos y Protocolo. Sitio web: http://scielo.sld.cu