 |
Situada frente al golfo de Nápoles, esta pequeña y coqueta isla rocosa ha sabido ganarse fama universal.
Su extensión no llega a los once kilómetros cuadrados, lo cual hace que sea fácil conocerla en su totalidad en un corto espacio de tiempo. Para ello, nada mejor que hacer un inolvidable paseo en barco a su alrededor. Es la manera de tener una idea más exacta de las dimensiones y apreciar desde el mar la magnificencia de los farallones -uno de los iconos de Capri-, la gruta azul o sus impresionantes acantilados.
Llegar hasta aquí es relativamente fácil. Desde el puerto de Nápoles hay numerosos barcos que, en apenas media hora, nos llevarán a nuestro destino.
Capri desde hace tiempo ha estado asociada con una aureola de glamour. Además de haber sido lugar de recreo de algún emperador romano, de reyes, príncipes y reinas, recientemente personajes de cine, cantantes, artistas, reconocidos diseñadores de moda, pusieron sus ojos en este destino, otorgándole una notoriedad internacional.
Independientemente de las grandes villas asomadas al mar -que seguramente veremos desde la distancia- nuestro recorrido se centrará en tres partes: en primer lugar, el puerto –Marina Grande–, lugar de embarque y desembarque de los turistas que hasta allí se acercan y espacio tremendamente animado; en segundo término, el pueblecito de Capri, al que podemos acceder andando o en un funicular.
 |
Capri es una sucesión de calles estrechas, con mucho encanto, hoteles y tiendas de moda. Muchos de los grandes modistos están representados allí con alguna boutique de su marca. Esta zona, siempre concurrida y divertida, tiene como núcleo central su pequeña plaza -piazzetta-, repleta de terrazas, bares y restaurantes, y su famosísimo mirador sobre el puerto.
Por último, en tercer lugar, algo más alejado y en lo alto de la isla, encontramos el municipio de Anacapri, donde visitaremos villa San Michele, construida por el polifacético médico y escritor sueco Axel Munthe.
Para movernos entre estas tres zonas lo más barato es tomar los pequeños autobuses que, por apenas 1.20 euros, nos trasladan de un lado a otro.
Quien desee conocer esta bonita isla, situada en la región italiana de Campania, refugio, destino de actores, famosos y jet-set, descubrirá mucho más que su faceta lúdica e informal.
Estamos en un privilegiado rincón del Mediterráneo, donde asomarse al intenso azul de sus aguas y donde disfrutar de los inolvidables atardeceres de una isla de aromas románticos es un placer.
 |
Datos útiles- Para dormir: Hotel La Residenza. (Via F. Serena, 22). www.laresidenzacapri.com
- Moneda: Euro.
- Para comer: Ristorante Capri Moon (Via Provinciale, 88).
- Curiosidad: Debido a las pequeñas dimensiones de la isla y lo estrecho de sus calles, veremos cómo los vehículos han debido “adaptarse” a esta circunstancia. Furgonetas para recoger la basura, vehículos para llevar las maletas, taxis, autobuses, son mucho más pequeños y estrechos.
- Consejo: Comprar un libro-guía para conocer todo cuanto nos ofrece este destino. Miradores, jardines, rincones, museos, villas, caminos, restos históricos, un apasionante pasado, y demás, que el viajero irá descubriendo por sí mismo.
- Otra visita: Capri es una de las islas que se encuentran en el golfo de Nápoles. De tener tiempo podemos acercarnos a otras dos, menos conocidas pero muy atrayentes, como son Ischia -famosa, entre otras cosas, por sus vinos- y Procida.

Juan Antonio Narro Prieto
Colaborador Especial