Actualidad![]() |
Que en los próximos nueve meses debas prepararte para disfrutar de la maternidad no significa abandonar tu vida íntima. En realidad, es una etapa en la cual puedes cultivar nuevas experiencias eróticas que enriquezcan la relación.
Los encuentros sexuales durante el embarazo no están restringidos para todas las parejas. Por el contrario, está comprobado que hacer el amor en ese período mejora el estado psicológico y estrecha los lazos de comunicación, explica Rodolfo Sazo, psicólogo.
Para que tú y tu compañero retomen la actividad sexual, juntos deben empezar por superar cualquier temor sobre el tema. Sin duda, a casi todas las personas próximas a ser padres les pasa por la mente que el coito resulta peligroso para el bebé. El ginecólogo y obstetra Marco Peláez aclara que tener orgasmos no influye de manera auditiva ni motora sobre el feto, más bien la sensación de placer y felicidad percibida por la madre favorece el desarrollo saludable del embarazo.
No obstante, los cambios físicos y hormonales que percibe tu cuerpo probablemente provoquen cierta disminución en el número de encuentros. A pesar de esas evoluciones, Peláez explica que el deseo sexual puede aumentar incluso tu lubricación vaginal, provocada por la elevación de la progesterona, lo que resultará un elemento fisiológico de beneficio al facilitar la penetración.
Lo esencial durante cualquier encuentro íntimo es mantener las respectivas medidas de seguridad, comodidad e higiene. Y en la tarea de propiciarte una sexualidad plena, los expertos en el tema comparten algunas ideas prácticas.
En el Larousse de la maternidad se menciona como pertinente que ambos conozcan los cambios físicos y anatómicos de un embarazo. De esa manera sabrán hasta dónde pueden llegar, pues no se trata de practicar el Kamasutra con un desborde gimnástico, sino buscar la plenitud mutua y hacer de su encuentro un momento lleno de ternura y pasión. También conversen del tema con el gineco obstetra, aclaren las dudas y confirmen si existe o no alguna razón por la cual deban abstenerse.
¡Toma la iniciativa!
Si te apetece tener sexo no te reprimas. De acuerdo con Christoph Lees, Karina Reynolds y Graine McCartan, autores del libro Estoy embarazada ¿qué debo saber?, es probable que ahora percibas una sensación de deseo, ésta es normal porque los cambios hormonales de la gestación producen un mayor flujo sanguíneo en la zona genital y aumentan la sensibilidad y respuesta sexual. Lo básico es no forzar nunca el acercamiento íntimo.
Prepara el escenario
La comodidad será tu mejor aliada para tener coitos agradables. Por ello:
• Escoge un sitio confortable que permita facilidad de movimiento.
• Utiliza almohadas para mantener apoyado el cuerpo y evitar molestias.
• Usa sábanas con texturas suaves, e ilumina el sitio con velas o luz tenue.
• Si prefieres restringe el uso de fragancias, pues podrían resultarte desagradables debido a la sensibilidad de tu olfato.
• Los masajes con aceites esenciales deben ser prescritos por tu médico, pues ciertas manipulaciones estimulan el movimiento del bebé.
Busca tus puntos de estímulo
Las caricias y los besos favorecen la excitación. Tu pareja debe saber que durante el embarazo, la estimulación de la zona externa del clítoris y los labios vaginales, por sus terminaciones nerviosas, propicia el orgasmo más rápido y con mayor facilidad. No obstante, ese estímulo debe ser manual, sin introducir objetos, porque podrían llegar a presionar el útero.
Intenten posturas nuevas
El embarazo puede ser un incentivo para hacer el amor con un espíritu más aventurero. Al principio, la mayoría de las posturas son factibles, pero cuando el abdomen crezca no querrás que tu pareja se apoye en él, así es que debes intentar otras maneras más cómodas para evitar presiones sobre el vientre y tus senos sensibles.
Y... ¿cuándo no se puede?
La solución radica en buscar otras formas para mantener el acercamiento, pero de forma no genital: hablamos de las caricias y besos profundos. La sexóloga Alicia Avendaño sugiere la práctica del sexo oral, ya que de esa forma se logra la misma dilatación del útero y de la vagina. Además, la pareja mantiene el vínculo afectivo evitando caer en la rutina.
Sin duda, el embarazo supone tensiones que pueden provocar tirantez en las relaciones emocionales y físicas, pero la comprensión mutua y una actitud positiva ayudarán a enriquecer tu vida de pareja.
![]() |
Los elementos psíquicos que intervienen en la actividad sexual durante el embarazo varían de una pareja a otra. Actúan múltiples factores, como la vida sexual previa, experiencias individuales, las complicaciones del embarazo, experiencia de abortos y capacidad de comunicación, entre otros. Asimismo, el doctor en ginecología Antonio Mackenna explica algunas características psicológicas frecuentes, según la etapa gestacional:
Primer trimestre y hasta la mitad del embarazo
Miedo, en especial de la mujer, a dañar al embrión o feto y a inducir una pérdida. Disminuye la frecuencia de relaciones sexuales, por lo que aparece un sentimiento de culpa.
Mitad del embarazo
Desaparecen las molestias físicas iniciales y surgen los primeros movimientos del feto, que a veces inhiben a la pareja. Atrás quedan otros miedos y la mujer está física y psíquicamente más dispuesta a tener relaciones sexuales.
Tercer trimestre
La actitud en este período se ve influida fuertemente por el temor a desencadenar un parto prematuro. A ello se suman las dificultades físicas que conlleva el acto sexual en sí, debido al volumen del vientre materno. Por desconocimiento de la variedad de posturas cómodas que existen, es frecuente que se prefiera la abstinencia.
Existen casos o circunstancias especiales en las cuales la única salida es limitar o evitar las relaciones sexuales durante el embarazo. El médico especialista será el encargado de comunicarlo a la pareja:
• Antecedentes de parto prematuro.
• Sangrado posterior a la relación sexual.
• Fuertes contracciones uterinas después del coito.
• Signo de fisura de membranas o rotura del saco amniótico.
• Sangrado vaginal por cualquier otra causa que no sea la relación: placenta previa.
• Infección genital de uno o ambos cónyuges.
• Después de un examen especial de diagnóstico.
• Útero hipertónico; es decir, excesivas contracciones a lo largo del día.
• Si hay dolor, molestias o calambres, incluso goteo de líquido amniótico.
• Cuando el ginecólogo ha determinado que es un embarazo de alto riesgo.
• Si el cerviz está dilatado: facilitar la entrada de gérmenes en la cavidad amniótica.
• Cuando existe incompetencia cervical -cerclaje-.
• Si es un embarazo múltiple. A partir del último trimestre las contracciones debidas al orgasmo podrían dilatar el cuello uterino y habría riesgo de parto prematuro.
![]() |
Mujer encima
Esta posición funciona bien a partir del segundo trimestre. Más adelante podrás adaptarla, ubicándote en cuclillas encima de tu pareja en lugar de acostarte.
Lado a lado
Tu pareja se tiende de lado y tú te acuestas de espaldas con las piernas dobladas por encima de las de él. Esta postura no sólo permite hacer el amor cara a cara, sino que también reduce la presión sobre el abdomen y ofrece muchas oportunidades para la estimulación erótica.
El misionero adaptado
Tu pareja se acuesta encima, pero se apoya sobre sus manos para que su peso no oprima el abdomen. Esta postura será adecuada durante algunos meses.
Posición sentada
Siéntate de cara a tu pareja, en sus rodillas. Siempre que el abdomen no sea demasiado grande, ambos podrán disfrutar de esta posición porque permite una penetración bastante profunda. Una vez que el abdomen se ha vuelto muy grande se puede seguir disfrutando de esta postura, pero habrá que ponerse de costado.
De rodillas
Colócate de rodillas y sostenida con ambas manos, tu pareja se coloca atrás. En esta postura el abdomen no se oprime y él podrá acariciarte mejor.
Por Yeni Leiva
Fuentes: Marco Peláez Morales, ginecólogo y obstetra. Rodolfo Sazo Avendaño, psicólogo terapeuta de parejas. Alicia Avendaño, sexóloga. Antonio Mackenna, ginecólogo. Estoy embarazada ¿qué debo saber?, Editorial Grijalbo. Guía de la sexualidad, Editorial Espasa. Embarazo natural, Grupo Editorial Norma.