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Tu cerebro necesita, además del trabajo diario, una cuota fija de estímulo en ciertas áreas que no puede mover hasta que tú des el primer paso. Entérate de Qué hacer para optimizar el potencial de este órgano que nunca descansa y siente cómo mejoran tu memoria y agilidad mental.
El cerebro es el malabarista más grande que conoces, todo el tiempo está haciendo alguna actividad y tú ni siquiera te percatas. Su faena es ardua y para hacer un buen trabajo necesitas ejercitarlo para prevenir su deterioro con el paso de los años, dice Isabel Petz, psicóloga.
Pero no creas que se trata sólo de resolver problemas matemáticos u otros similares, en realidad debes trabajar cada área y en la diversidad de inteligencias que existen. Así, es importante hacer crecer habilidades numéricas y lingüísticas, físicas, musicales, espaciales, interpersonales, e incluso aquellas relacionadas con el conocimiento propio y la autoestima. Todo esto mejora la calidad de vida a nivel cerebral y repercute en el resto del cuerpo.
No hay edad para empezar a poner a trabajar las neuronas por medio de la gimnasia cerebral, de hecho mientras más joven comiences, más disminuyen los problemas futuros. Los adultos mayores que se unen a este estilo de vida podrían detener o hacer más lento el surgimiento de las dificultades de memoria, capacidad de atención y concentración. Esos son algunos rasgos frecuentes de la disminución de facultades cerebrales.
El término gimnasia cerebral no lleva más de 20 años en uso, y es un método cada vez más recomendado por los especialistas. Consiste en una serie de ejercicios que buscan lograr nuevas conexiones neuronales y utilizar los dos hemisferios de este órgano.
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A practicar se ha dichoA continuación te damos algunas ideas para una rutina diaria de ejercicios, los cuales no interfieren con tus tareas cotidianas:
- Aprovecha mientras te bañas. Cierra los ojos y trata de encontrar la llave del agua, el sitio donde colocas el jabón, toma la esponja y aplica tus tratamientos en el cabello. Si no ves, obligarás a tus otros sentidos a estar alerta y funcionar. Sólo ten cuidado con las caídas.
- Los juegos de mesa son una alternativa importante. El ajedrez, las damas españolas, las damas chinas y el dominó resultan pasatiempos beneficiosos para la concentración.
- Juega con una pelota y practica lanzarla y tomarla con la mano opuesta a la dominante. Si la pelota es más grande, entonces patéala con el pie que no utilizas para ello. Esa práctica obliga a estimular la coordinación de las extremidades.
- Aprende otro idioma. Es un desafío que compromete la memoria, repetición, concentración, análisis y síntesis; además tu voluntad o disciplina adquieren un nuevo reto para comunicarse en otra lengua. Estudios recientes han descubierto que quienes hablan más de un idioma desarrollan mejor los pliegues de la zona del lenguaje.
- Es recomendable cambiar las rutas frecuentes. Mientras caminas o vas en automóvil, tu cerebro debe pensar en caminos diferentes y otras alternativas.
- Otra manera de perfeccionar tu capacidad de atención es encontrar diferencias entre dos dibujos parecidos.
- Deletrea palabras de atrás hacia adelante. Es un esfuerzo para tu memoria y ayuda a tu zona del lenguaje.
- Intenta relajarte, organiza salidas con tus amigos y/o familia. Se ha establecido que las relaciones sociales también mejoran la capacidad cerebral.
- Armar rompecabezas mejora las relaciones espaciales, de memoria, lógica, imaginación y observación.
- Disfruta del baile o de algún ejercicio. Esto no sólo mejora la coordinación del cuerpo, sino facilita la socialización con otras personas.
- Resolver crucigramas y sopas de letras estimula la capacidad lingüística y de memoria.
- Abre las puertas de la casa con la mano contraria a la que siempre utilizas. Este paso simple establece otras rutas mentales de las que ha recibido por años.
- Al leer cuentos o novelas intenta recordar personajes, ambientes, el argumento principal de la obra, la trama, al autor y sus otras obras, la época y el país en que desarrolla la historia. Es un ejercicio que también puedes hacer cuando ves televisión, intenta memorizar algunas frases y discute los programas con tus amigos.
- Toma clases de modelaje con las manos. Hacer esculturas con plastilina, masa, yeso, entre otras, estimula la motricidad fina.
- Lee en voz alta. Este ejercicio sirve para estimular la percepción auditiva y la concentración. Otra forma de experimentar es mediante técnicas de lectura rápida, la cual mejora la agilidad de percepción de líneas completas y no sólo de palabras.
[las técnicas de gimnasia cerebral permiten desarrollar nuevos niveles de aprendizaje además de recuperar la agilidad natural de pensamiento.]
Por Ingrid Reyes
Fuentes: Ana Luisa Barillas, psicóloga. Isabel Petz, psicóloga.