ico Carrera y Finanzas

El éxito está en tus manos

mayo - 2009

Para alcanzar el éxito en cualquier ámbito donde te desenvuelvas, debes seguir los consejos que te permitan potenciar tus habilidades y transformar en fortalezas tus debilidades.

Ten en cuenta que el éxito no se limita a tu desempeño laboral, sino también abarca el disfrute del entorno familiar y social. Por ello, es importante que pongas en práctica las siguientes recomendaciones, sin olvidarte de tener metas fijas, ser persistente y valiente al actuar.

1. Motivación en todo momento
Si te gusta tu trabajo y te sientes satisfecha con las tareas que realizas, lucha por conservarlo. Muchas veces es fácil decepcionarse del empleo debido a la actitud poco profesional de las personas que nos rodean, pero no caigas en el juego del negativismo. Es de gran ayuda automotivarse de forma individual para crear un clima laboral sano y provocar la motivación en los demás, explica Silvia del Águila, consultora de Asesoría Integral.


2. La innovación también cuenta 
Estar bien en un trabajo no implica acomodarse, conviene renovar las ideas aunque tu jefe no te lo exija; por superación propia es necesario hacerlo. En algún momento ese esfuerzo se verá recompensado con ascensos o mejores oportunidades de trabajo. No olvides que la creatividad tiene gran valor, es lo que marca la diferencia entre tu trabajo y el de los demás. “Trabajar con gusto y pasión nos da madurez emocional y esto se refleja en los resultados y logros de nuestro cargo en la empresa o negocio”, indica la psicóloga Ludmilla Aguirre.


3. No te sientas rechazada
Muchas veces la timidez o el temor a que no valoren tus ideas hace que no las des a conocer. Conviene que descubras tu potencial, habilidades y capacidades, para luego empezar a confiar en ti y vender esas herramientas intelectuales valiosas. Recuerda que cada cabeza es un mundo, y habrá momentos en que tus ideas no sean aceptadas y no por ello debes enfadarte. Analiza si el rechazo se debió a que simplemente diste tu punto de vista y no tenías buenos argumentos. La satisfacción de expresar de manera congruente lo que sentimos y pensamos es lo que al final cuenta, afirma la psicóloga Lucky López.


4. ¿Estás actuando bien?
Antes de que decidas cambiar de empleo, por incomodidad en el ambiente o conflicto con otras personas, pregúntate si la solución podría ser un cambio propio. Identifica por qué no están teniendo resultados tus gestiones, identifica si eres tú la responsable, pregúntate si has hecho lo necesario para mantener un proceso sano de comunicación e integración de equipo, así como una relación de respeto y servicio hacia los demás. Cuando el cambio sea por una mejor oportunidad debes analizarlo, tomando en cuenta todas las ventajas y desventajas. 


5.¿Cómo están tus debilidades?
Además de reconocer las capacidades y habilidades con que cuentas, es indispensable hacer un análisis honesto de las propias debilidades: defectos de carácter, descuidos de tu persona o mediocridad. Esto te permitirá plantear con claridad las metas que te propongas. Es de gran ayuda proyectar con imágenes en tu mente la visión que tienes de tu futuro. Describe “cómo te ves en la dimensión física, intelectual, económica, espiritual y emocional, con mejoras concretas en todas las áreas. Con fe en todo lo que puedes lograr y olvidando razonamientos o justificaciones científicas que lo contradigan”, afirma Del Águila. También es útil recordar el pasado, pero sólo para tomarlo como referencia para no volver a cometer los mismos errores. Eso será posible sólo cuando se ha superado cualquier fracaso. 


6.Metas para todo
Desarrollar un plan integral es fundamental para cualquier actividad que se ejecute. Cuando se carece de ese plan, las acciones tienden a ejecutarse de manera desorganizada y sin visión de lo que se desea alcanzar. En algunas áreas tal vez se salga adelante, pero por lo general o en el resto de propósitos puede que fracases. Por ejemplo, se podrán cumplir algunas metas a nivel profesional, pero las de tipo familiar puede que queden a medias o sin iniciar. A largo plazo esto tiende a generar un bajo estado de ánimo, incluso frustración. Se genera cierta desmotivación, producto de una falta de planificación consciente en todas las áreas de la vida, añade Del Águila.


7. Organización por etapas
Planifica tus metas a corto, mediano y largo plazos, identificando prioridades y estableciendo disciplina para formar hábitos y actitudes positivas, añade Aguirre. Recuerda que tus nuevas metas deben abarcar las áreas laboral, académica, física, familiar y espiritual.


8. Usa tu inteligencia emocional
Los problemas existen siempre, pues nos ayudan a fortalecer nuestro interior. Encontrar soluciones a cada situación y el buen manejo de nuestra inteligencia emocional son acciones que determinan nuestro desarrollo laboral y familiar. Recuerda que ser una trabajadora obsesiva-compulsiva conduce a problemas en cualquier ámbito donde te desenvuelvas. Todo debe tener un equilibrio. En algunas ocasiones puede suceder que debas quedarte hasta tarde en la oficina por la demanda de trabajo, y esto es aceptable siempre que no se vuelva un hábito. Recuerda que tu trabajo no debe obstaculizar el cumplimiento de otros compromisos. 


9. ¿Te ascendieron?
Si has logrado escalar en tu profesión, no olvides los principios que te llevaron a alcanzar ese éxito. Y no sólo al conocimiento en tu área de trabajo, sino en cuestiones de carácter. Ser una lideresa no significa ser prepotente, autoritaria, negativa ni haragana. Significa trabajar en equipo, con una visión positiva, responsable y comprometida. 


10. Sana convivencia
Respeta los horarios de convivencia con la familia. Vale la pena planificar actividades recreativas los fines de semana y cumplir con las fechas. En la medida en que esto se cumpla, se estarán promoviendo a la vez los valores de la responsabilidad y del compromiso. Este tipo de actividades fortalece la motivación para luchar por la estabilidad familiar. 



Reglas de oro

Estos principios te ayudarán a tener un buen desempeño laboral cualquiera que sea tu profesión.

  • Llega de cinco a 10 minutos antes de la hora de entrada.
  • Tu arreglo personal debe ser adecuado al puesto que desempeñas. Sólo toma de la moda lo que te luce bien, teniendo en cuenta la ocasión a la que asistas y la comodidad que te brinda el vestuario; esto ayudará a que te proyectes con más seguridad.  
  • Si tu puesto implica atención al público, la amabilidad, la cortesía y el gozo por servir a los demás deben reflejarse en tu comportamiento.
  • Cuando critiques a los demás haz-lo de manera positiva, con argumentos sólidos y plantea soluciones.
  • Cuida tu trabajo, ámalo y cada día siembra nuevas semillas de prosperidad. 



Por Margarita Pacay

Fuentes: Ana Ludmilla Aguirre Morales, psicóloga clínica de Clínica Arterapia. Silvia del Águila, consultora de Asesoría Integral, S.A. Libro: Conozca sus límites, y luego ignórelos, de John Mason, Editorial Caribe.

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