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Sexo oral, no te reprimas

junio - 2009

Si bien ahora es una práctica común todavía hay malentendidos y dudas. Entérate y no desaproveches la oportunidad de enriquecer la pasión en pareja.

Hasta hace poco la práctica de sexo oral era un tabú. Según el ginecólogo y sexólogo Margarito Castro, culturalmente se tenía la idea de que las relaciones sexuales consisten sólo en la penetración del pene en la vagina. Además, se decía que la boca no es para la sexualidad.

Ir cambiando esas ideas ha sido difícil. “Desaprender conceptos y cambiar actitudes lleva su tiempo”, asegura la psiquiatra Alejandra Flores. La profesional opina que en la última década el desarrollo de las comunicaciones, como Internet, le ha dado más información al respecto a las personas. “Se ve como una situación más normal y común”, señala.

Según su experiencia clínica, los más jóvenes han sido los que han ido experimentando más en esta práctica, ya que tienen menos prejuicios. “Muchas jovencitas lo hacen para no perder su virginidad”, señala. Según la experiencia clínica de Castro, cada día más la gente se interesa en conocer acerca de este tema. Flores afirma que ya no se considera una práctica de mujeres indecentes, sino parte de la intimidad de casi cualquier pareja.


Para ambos
La técnica sexual oral consiste en estimular los genitales femeninos y masculinos usando lengua, labios y dientes. Es placentera no sólo para quien lo recibe, sino también para quien lo da, pues tanto la boca como los genitales son órganos sensibles y sensuales. La cavidad bucal es tersa, cálida y húmeda, lo que la convierte en un arma sexual eficaz. 

En su clínica, Castro ha visto muchos casos de mujeres con aversión al sexo, que es una patología, sobre todo al oral. El profesional recomienda buscar ayuda profesional en estos casos. También hay mujeres psicológicamente sanas a quienes no les atrae esta práctica. Se recomienda hablar sinceramente con la pareja y si hay algún problema, por ejemplo mala higiene, deben solucionarlo juntos.

El sexo oral es un gusto que se puede ir adquiriendo poco a poco, toda vez se desee. Cuando se le hace a la mujer se llama cunnilingus, y cuando se le realiza a un hombre, felación o felatio. Si a cualquiera de los dos se le estimula con la boca el ano y el perineo, se le conoce como annilingus. Estas prácticas se pueden hacer simultáneamente, por medio de la postura conocida como 69.

Ventajas y riesgos

El sexo oral es un excelente preámbulo para el coito, pero también puede hacerse sin llegar a la penetración. Según explica Castro, tanto hombres como mujeres tienen infinidad de terminaciones nerviosas en sus genitales, por lo que si son estimulados correctamente pueden llegar al orgasmo de esta manera.

Para las mujeres que padecen de dispareunia -relaciones sexuales dolorosas- o se les ha restringido la actividad sexual durante el embarazo, el sexo oral es una magnífica alternativa, porque es delicado y no conlleva penetración.

Por otro lado, no hay riesgo de un embarazo no deseado, siempre que no se realice, además, la penetración. Según Castro, esto hace que los involucrados se relajen. Para Flores, lo más importante para disfrutar es que ambos deseen hacerlo, de lo contrario será un fracaso.

Si bien esta práctica sexual es muy gratificante, si no se tienen las precauciones necesarias, también puede resultar riesgoso. Según el ginecólogo, el peligro de contraer enfermedades de transmisión sexual -ETS- no desaparece. La cavidad bucal es una mucosa y por ende los gérmenes pueden atacarla desde los genitales de tu pareja, si ella o él padecen de algún tipo de ETS. El riesgo de infección es mayor si existe aunque sea una pequeña herida o lesión en tu boca como aftas bucales, gingivitis o hasta caries. 

Además, tragar el semen de la pareja puede elevar el riesgo. Sin embargo, según la experiencia clínica de Castro, las mujeres han manifestado que hacerlo no es algo agradable. Lo que se acostumbra es hacer la eyaculación sobre la boca cerrada, o recibirlo y luego escupirlo.

¿Qué contiene?

El semen descargado en la eyaculación -poco menos que una cucharilla- está compuesto de las células de esperma y las secreciones del epidídimo, las vesículas seminales, la glándula prostática y la glándula bulbo uretral. Ninguno de estos fluidos contiene sustancias dañinas, exceptuando, por supuesto, si el semen lleva bacterias o virus que causan enfermedades sexualmente transmisibles. El semen es viscoso y grisáceo, por momentos puede también ser fino y más bien acuoso. La cantidad exacta, consistencia y composición del semen depende de la frecuencia de las eyaculaciones.

Entre sus 15 componentes químicos se incluyen proteínas, aminoácidos, cloruros, glucosa, colesterol y ácido láctico. La psiquiatra Alejandra Flores afirma que según la dieta y condición de cada hombre, puede tener un sabor y olor fuerte.

El sexo oral, al igual que otras prácticas, debe llevarse a cabo con una pareja en la que confiemos. La higiene y control médico debe observarse cuidadosamente. Si se trata de una pareja casual o que se sospecha que no es fiel, se sugiere usar condón al realizarle el sexo oral a él, y un cuadrado de látex o plástico de cocina que recubra los genitales de ella. En la actualidad hay preservativos con diferentes sabores.

Cunnilingus

Margarito Castro, ginecólogo y sexólogo, explica que esta palabra viene del latín cunnus que significa vulva, y lingus, lengua. El practicarle cunnilingus a una mujer permite sentirla, olerla, acariciarla y saborearla.

La excitación aumenta con rapidez, pudiendo llegar a un orgasmo. Además de apasionado y creativo, el hombre debe ser delicado al manipular los genitales de la mujer. Ella debería guiarlo en lo que le gusta, señalándole también lo que no. Se recomienda que el hombre use la punta de sus dedos para acariciar su monte de Venus, jugando con su vello púbico, mientras usa su lengua más abajo.

Debe pellizcar y mordisquear con suavidad los labios mayores, juntándolos y besándolos lenta y apasionadamente. Puede separar sus labios mayores con la nariz, pasando la lengua en el espacio que quedó abierto. Puede darle largas y suaves lamidas, comenzando en el clítoris y acabando en la entrada de su vagina. Ya ahí, mover la lengua tratando de introducirla poco a poco.

Se recomienda chupar suavemente el clítoris, haciendo círculos lentos sobre él. Cuando la mujer ha lubricado bastante y sus genitales se encuentran húmedos, se puede soplar suavemente, esto le provocará una sensación muy agradable.  

Felación

Esta palabra proviene del latín felattio y significa chupar, lamer o besar los genitales del hombre con los labios y la lengua. Según Robbins, todos los hombres, sin excepción alguna, la encuentran muy sexy.  

Robbins señala que para tener éxito en esta práctica debes saborear y disfrutar con actitud, concentrarte para que puedas actuar según vaya reaccionando tu pareja, sin descuidar el movimiento que debe ser continuo. Se recomienda lamer el órgano masculino de arriba a bajo con la lengua, haciendo círculos alrededor del glande.

Mientras practicas el felattio aprovecha para sostener sus testículos con tu mano, también puedes ponerlos en tu boca. Cuando el pene esté bien lubricado trata de introducirlo en tu boca lo más que puedas, procura seguir respirando de forma tranquila por la nariz. Forma una O con tus labios y ponlos sobre la punta del pene, ahora, mueve tu cabeza en pequeños círculos. Permite que el glande de deslice en tu boca una y otra vez mientras sujetas con firmeza el cuerpo del pene. Succiona con tus labios el pene hacia adentro de tu boca. Haz notar cómo aumenta tu excitación mientras le haces fellatio a tu compañero, deja que él note cuán excitada estás. 

69

Practicarse sexo oral el uno al otro al mismo tiempo es muy gratificante y erótico. Esta posición es conocida como la 69. Cada persona debe colocarse invertidamente frente al otro. Al principio puede parecer difícil ajustar los cuerpos para que coincidan las bocas con los genitales, pero con práctica y disposición pueden lograrlo. Según Tina Robbins en su libro 201 ideas para volver loco a tu hombre, el 69 permite varias posiciones para gozar. Las más usadas son con la mujer debajo y el hombre encima o al revés, o bien los dos de lado, que permite mayor comodidad.

Es importante que no te detengas por muy intenso que sea el placer que estás sintiendo. Cada uno puede dar placer como quiera, pero también se recomienda mantener el ritmo entre lo que tu boca hace con su pene y tu vagina con su lengua. Podrán llegar juntos al orgasmo.




Por Jéssica Masaya

Fuentes: Margarito Castro Rodríguez, ginecólogo, sexólogo y psicólogo. María Alejandra Flores, psiquiatra, Unidad de Psiquiatría del Hospital Roosevelt. Libro: 201 Ideas para volver loco a tu hombre en la cama, de Tina Robbins, Editorial Océano Ambar. Sitios web: www.bolsonweb.com.ar,  www2.hu-berlin.de, www.farmakos.com y www.tuguiasexual.com.

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