AccesoriosLuce espectacular dondequiera que vayas con la ayuda de estos productos. Úsalos para cuidar la salud de tu piel, ojos, labios y cabello; dales un color atractivo y sutil y, por último, cúbrete con una suave fragancia a base de productos naturales. 
Esta compañía fue creada por el neoyorquino David McConnell, un fiel amante de la lectura, en especial de las obras de Shakespeare. En su juventud McConnell se dedicó a vender libros de puerta en puerta. Aunque este trabajo le ayudaba con los gastos básicos, se dio cuenta de que necesitaba un nuevo mecanismo de venta ya que cuando visitaba de nuevo a sus clientes, estos ya no mostraban el mismo interés.
Para incrementar sus ventas decidió regalar un pequeño frasco de perfume a quien efectuara una nueva compra. No tardó mucho tiempo en darse cuenta de que la mayoría de mujeres se interesaba más por el obsequio que por el título del libro. Ante esta situación McConnell decidió dedicarse a vender solo fragancias y, asociado con un amigo, fundó la empresa The California Perfume Company, para la que fue necesario reclutar a más personas pues ya no se daban abasto ante la gran demanda. Las mujeres de la época estaban fascinadas con la venta de perfumes, por lo que el éxito seguía aumentando. El fundador toma la decisión de cambiar el nombre de la empresa por el de Avon, nombre de la ciudad donde nació William Shakespeare. Años después Avon incluyó cosméticos y productos para el cuidado de la piel. El sueño de un neoyorquino de bajos recursos se convirtió en una exitosa marca internacional, líder en ventas gracias a los representantes de puerta en puerta, quienes continúan con el sueño de su creador: formar lazos por medio de una venta personal.
Por Brenda Enríquez