ico Belleza

Una piel tersa

febrero - 2010

Con la llegada del calor y la ropa escotada y corta, es imprescindible tener una piel tersa y libre de vellos. Aquí una guía.

En la estética moderna lo que se busca es un cuerpo libre de vellos. Según María Mercedes de Aguilar, directora de un spa, esto ha hecho que las guatemaltecas busquen desde hace décadas formas eficaces para deshacerse de ellos. Según su experiencia, cada año más mujeres se interesan por depilarse.

Antes de elegir es importante que tomes en cuenta algunos aspectos. La dermatóloga Carolina Rivas, asesora de una clínica de depilación, explica que los vellos tienen funciones especiales. Entre ellas se mencionan el control de la temperatura corporal, así como la protección contra el sol y el frío. Además tienen una función sensorial, ya que el folículo está provisto de fibras nerviosas y protegen áreas sensibles como los genitales, reduciendo la fricción. Otro ejemplo son las cejas, que protegen a los ojos de los rayos ultravioleta, del polvo y del sudor. Rivas también menciona la teoría de que el área púbica y axilar interviene en la captación y diseminación de las feromonas.

Es importante que la depilación que se haga con fines estéticos no tenga efectos secundarios en la piel. Debes pensar además tanto en un resultado terso, como en el dolor, la duración y el precio. Por otro lado, el cuidado de nuestra epidermis debe observarse independientemente de si te depilas o no. Todo el año debes humectarte y usar protector solar factor 30 o más.

La dermatóloga y patóloga Edith Tobías sugiere evaluar qué tan necesario es eliminar los vellos y, al tomar una decisión, consultar con un especialista según el tipo de nuestra piel. Si la cantidad es más abundante de lo normal consulta con un ginecólogo para descartar algún problema hormonal.

Cuchilla

Lo más rápido y económico es rasurarse. Se recomienda recurrir a este método en caso de emergencia, pero no hacerlo parte de nuestra rutina. Esta técnica corta el pelo al nivel de la capa más externa, lo que provoca que crezca rápidamente y con más fuerza. Rivas señala que es especialmente dañina en epidermis sensibles, pues pueden producir irritación e inflamación del folículo piloso.

Queda muy bien para las piernas y axilas, pero es poco recomendado para el resto del cuerpo. En el mercado hay cuchillas fabricadas especialmente para las mujeres. Para evitar los temidos cortes, suelen tener una banda lubricante y hojas con hilos protectores.

Siempre debes usar espuma para rasurarte. Los nuevos productos sin jabón preparan la zona a afeitarse, porque facilitan el deslizamiento de la cuchilla y consiguen un acabado mucho más depurado dejando una piel suave e hidratada.

Depilación eléctrica

En el mercado hay unos productos conocidos como epilators. Son aparatos eléctricos que arrancan los vellos con pequeñas pinzas. Para algunas personas esto puede ser doloroso, pero los nuevos modelos cuentan con accesorios de frío que evitan el dolor. Se trata de un método rápido, cómodo y limpio que elimina el pelo de raíz, por lo que poco a poco lo va debilitando. Se hace en casa, en seco o con agua, incluso en la ducha.

Sin embargo, esta técnica no realiza un peeling como lo puede hacer la cera, lo que provoca que algunos pelos puedan quedarse enquistados bajo la epidermis. Rivas señala que si esto sucede, es mejor acudir al dermatólogo.

Puede usarse en todo el cuerpo, incluso en la cara, pero la forma del aparato, muy parecido a una rasuradora grande, puede que no llegue a lugares pequeños. No obstante, se recomienda que no se use la primera vez que se depila un área. Es mejor depilarse con cera o miel con un profesional, y luego usar estos aparatos para depilar el crecimiento.

Cremas depilatorias

Si buscas un método que no duela, las cremas depilatorias son para ti. Es relativamente barato pero tiene poca duración y algunos piensan que puede ser agresivo, dependiendo de tu sensibilidad y de la calidad del producto.

Rivas recomienda humectar muy bien la piel antes, además debes seguir siempre las recomendaciones del fabricante al pie de la letra. Si dejas la crema por más tiempo del recomendado, causa irritación y alergias. Si hay una reacción negativa consulta con tu dermatólogo.

La mayoría de cremas funciona igual: te la pones, esperas unos minutos y luego la remueves. Luego échate talcos, otras traen una crema especial para hidratar el área.

Cuando aparecieron en el mercado tenían un olor muy fuerte y desagradable. Sin embargo, las actuales ya no tienen este inconveniente, incluso hay algunas para usar mientras te duchas y traen espátulas o esponjas para quitarlas.  

Cera y miel

Muchas le temen porque piensan que es dolorosa, pero es de las más duraderas y, debido a esto, de las más económicas. De Aguilar recomienda que se busque un establecimiento especializado, porque la técnica es muy importante para que sea rápida y sin dolor.

Cera y miel tienen el mismo principio: se pone el producto sobre los vellos, se cubre con un pedazo de tela y luego se arranca en dirección contraria al crecimiento del vello. De Aguilar señala que si la epidermis se irrita por ser muy sensible, se usa un aparato con alta frecuencia por algunos minutos para calmarla.

Se garantiza una piel depilada por cuatro o cinco semanas en todo el cuerpo. Además, no debes invertir más de media hora, según De Aguilar, si la depilación es hecha por expertas.

Dependiendo de las características del área depilada, Rivas señala que puede haber un ligero sangrado y manchas oscuras, así como irritación y, más raramente, pelitos encarnados. Cualquier reacción adversa debe consultarse con un especialista.

En la antigüedad

Se dice que el humano de las cavernas ya usaba instrumentos rudimentarios para rasurarse. Culturas más avanzadas como los egipcios empezaron a depilarse todo el cuerpo. En Grecia, sus habitantes consideraban que un cuerpo depilado era el ideal de belleza, juventud e inocencia. En Roma las mujeres también lo hacían para estar bellas, comenzando a depilarse el área púbica cuando empezaba a aparecer los vellos.

En la India se usaron navajas de cobre y la técnica del hilo, principalmente en el pubis, lo cual tenía un significado erótico sexual. En China, la depilación era un signo de higiene y pureza. Los turcos consideraban pecaminoso que una mujer dejara crecer el vello en sus partes privadas.

Los aborígenes argentinos Abipones fueron llamados “frentones” por los españoles porque se depilaban el rostro hasta la mitad de la cabeza, incluidas las cejas y pestañas. Utilizaban pinzas fabricadas con conchas de moluscos, tijeras con quijadas de pescados y navajas de moluscos afilados.

Su desarrollo

En la Edad Media, las mujeres usaban una pasta que contenía cal viva y arsénico para depilarse las cejas. En el Renacimiento se usaban vendas impregnadas en vinagres y aceites. Además, se depilaban algunas partes del cuerpo con pinzas y navajas.

En 1762 el barbero francés Jean Jacques Perret crea la primera máquina de afeitar con un borde de metal sobre la cuchilla, para prevenir los cortes de la piel. En 1903 King Gillette inventa la primera maquinilla de afeitar con hojas intercambiables.

En 1920 comienza a utilizarse la cera de abejas, resina y parafina. En 1931 sale la primera máquina de afeitar eléctrica de Jacob Schick. Por la misma época, la moda impone las faldas cortas, los escotes y los brazos descubiertos. Al ser la depilación ya una necesidad para las mujeres de la mayor parte del mundo, aparecen las cremas depilatorias.

En 1940 la primera máquina de afeitar eléctrica con dos cabezales, diseñada expresamente para las mujeres, inventada por Remington, causó sensación. Por esa época se populariza la depilación eléctrica -termólisis y electrólisis-, que habían surgido a inicios de siglo.

El láser se desarrolló a partir de 1958, patentándose en 1960 para usarse en aplicaciones dermatológicas. Sin embargo, no fue sino hasta 1994 que se inició con la era de la fototermólisis selectiva y la de láser. A partir de finales del siglo XX, la tecnología del láser y luz pulsada intensa ha tenido un desarrollo vertiginoso. Se usa no solo en depilación, sino también para distintas aplicaciones en varias especialidades médicas.

Depilaciones definitivas o de larga duración

Cada día hay más oferta de estos tratamientos, pero suelen ser más costosos que los otros métodos. Si te interesa debes ponerte en manos de profesionales yendo a un lugar especializado y con personal calificado. De Aguilar cuenta que han visto casos de mujeres que llegan con lesiones por una mala práctica.

Rivas refiere que estos procedimientos deben ser siempre supervisados o realizados por médicos especialistas -dermatólogos o cirujanos plásticos- debidamente capacitados. Esta tecnología médica en manos de personas no profesionales podría causar efectos indeseables en la piel, temporales o permanentes.


Electrólisis o depilación eléctrica
Se trata de un método definitivo y se realiza con una aguja que se canaliza por el folículo piloso hasta la base del pelo, donde se transmite corriente eléctrica. El objetivo aquí es la eliminación de la papila y de las células que son capaces de renovar el folículo piloso.

Es una técnica progresiva, por lo que una sola sesión no basta para eliminar el pelo de forma definitiva. Las sesiones necesarias dependen de las características de cada persona. Puede ser un procedimiento doloroso, por lo que suele usarse anestesia. Debido a que es un sistema lento se aplica en zonas pequeñas.


Luz intensa pulsada o fotodepilación
A través de un filtro de cuarzo se emite un flash de luz intensa que es absorbida por la melanina que se encuentra en el bulbo y en el tallo del vello. De esta manera se destruyen los folículos pilosos impidiendo su nueva aparición y manteniendo la epidermis intacta. Se usa en cualquier parte del cuerpo, hasta en las más sensibles como las areolas o las ingles y es prácticamente indoloro.

La eliminación de las vellosidades con este método es progresiva, por lo que una sola sesión no es suficiente. La cantidad de sesiones depende de las características de la persona y la zona a tratar. No se la pueden hacer las mujeres embarazadas ni quienes tienen problemas dermatológicos.


Láser
Aunque se publicita como depilación definitiva, debido a que es un método bastante nuevo, esto todavía no está del todo claro. Lo que sí se sabe es que el pelo tarda mucho tiempo en salir, pueden ser meses e incluso años.

El láser emite una longitud de onda que es absorbida por la melanina, calentándola hasta producir la destrucción de la matriz y el folículo piloso, lo cual provoca que ya no vuelva a crecer el pelo en este lugar. No requiere aplicación de anestesia y se hace en tan solo unos minutos. Cuando se produce el disparo en la zona tratada se puede notar un poco de calor, pero muy suave. También requiere varias sesiones. 

La efectividad del tratamiento depende del color del vello y de la piel. La depilación por láser está contraindicada en personas bronceadas por el sol, en quienes están siguiendo tratamientos con antibióticos y en individuos con canas.


Por Jessica Masaya

Fuentes: María Mercedes de Aguilar, directora Spa Rebecana. Carolina Rivas Anaya, dermatóloga y directora médica de Depilight. Edith Tobías Achtman, dermatóloga y patóloga. Sitios web: http://mujer.orange.es y www.instituto-capilar.com

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