| Archivo de ediciones | Noticias:
Directorio
Envíe sus comentarios
Anúnciese aquí

 

Lo que debes saber sobre el cáncer de piel



Si por vanidad te bronceas bajo el sol o en camas de bronceado artificial, no tomes este artículo a la ligera. Se ha demostrado que estas prácticas influyen en la aparición de cáncer de piel, en especial si eres de tez clara y has tenido antecedentes familiares de cáncer.

No es solo el sol de la playa el dañino, la exposición constante a los rayos ultravioleta puede ser la causa de cáncer de piel, enfermedad que se desarrolla mucho tiempo después de que el astro rey se ha posado sobre ella. Por ello es básico adoptar medidas preventivas desde la niñez.
Se ha demostrado que las camas de bronceado comerciales te exponen a los rayos ultravioleta de la misma manera como lo hace el sol. Las exposiciones con medida pueden evitarte las lesiones, pero no hacen menos daño que el sol cuando se trata de desarrollar cáncer de piel. Ambos factores tienen alta incidencia en la aparición de esta patología, y un reducido número de casos puede ser causado por otros factores como la exposición a ciertos productos químicos. 

Para conocer la relación dieta y cáncer de piel, Homer S. Black, profesor del Baylor College of Medicine, Texas, realizó un estudio cuyos resultados preliminares permiten afirmar que “las personas que consumen una dieta alta en grasa corren cinco veces más riesgo de desarrollar lesiones premalignas de piel, las cuales pueden convertirse en cáncer”.


La situación en cifras
A nivel mundial, cada año se diagnostican dos mil nuevos casos de cáncer de piel. En Guatemala, según el registro del Instituto Nacional de Cancerología, INCAN, este tipo de cáncer ocupaba el primer lugar en frecuencia en 2004, según datos del Departamento de Prevención e Investigación, Educación en Salud, PIENSA, y la campaña promovida por la casa farmacéutica Roche-Posay.

En Estados Unidos se diagnostica aproximadamente un millón de nuevos casos curables y 44 mil casos adicionales del tipo más serio de cáncer de piel. Esta enfermedad en general es una de las principales causas de mortalidad en todo el mundo. La Organización Mundial de la Salud, OMS, calcula que de no haber intervención alguna, 84 millones de personas morirán por esta enfermedad entre 2005 y 2015.

Detectar a tiempo

El cáncer de piel es un tumor o crecimiento formado por células de la misma piel. Los dos tipos más frecuentes son: el carcinoma basocelular o de células basales y el epidermoides o de células escamosas, así como el melanoma, considerado uno de los más malignos por esparcirse a los pulmones, el hígado y otros órganos vitales, explica el cirujano y oncólogo Herbert A. Castillo Oliva.  

Es importante conocer nuestro cuerpo, observar las manchas que puedan surgir en la piel, en especial los cambios de los lunares: color, tamaño o el surgimiento de otros. Se ha demostrado que este tipo de cáncer, al igual que otros, puede prevenirse o tratarse a tiempo. De hecho, este año la OMS, al conmemorarse el 4 de febrero como Día Mundial contra el Cáncer, lanzó una campaña y acciones en torno al lema: “El cáncer también se puede prevenir”.

Esta resolución es compartida por el Instituto Americano para la Investigación del Cáncer -AICR, por sus siglas en inglés-, al determinar que la probabilidad de curación es alta si el cáncer se descubre y se trata en una etapa precoz. Incluso existe la probabilidad de curación si el cáncer se detecta antes de que haya atravesado la piel.  

Una de las facilidades para detectarlo es su aparición a simple vista, no se requiere de aparatos especiales para sospechar la existencia de esta enfermedad. Posteriormente debe procederse a un examen clínico y una biopsia para confirmar la existencia del cáncer y determinar el tipo de melanoma. El autoexamen del ABCD de la Academia Americana de Dermatología puede ayudar a detectar alguna anormalidad en la mancha o lunar sospechoso:  

A. Asimetría: busca lunares cuya forma sea irregular; por ejemplo, aquellos que tienen dos mitades muy diferentes.
B. Bordes irregulares: observa lunares con bordes dentados o irregulares en general; estos suelen ser característicos del melanoma.  
C. Cambios de color: crecimientos que tengan varios colores o en los cuales el color en el lunar se distribuya de manera desigual. 
D. Diámetro: crecimientos en lunares de aproximadamente seis milímetros -1/4 de pulgada-.

Importancia de la nutrición

La buena alimentación es básica para la recuperación de pacientes con cáncer. Algunos de los alimentos recomendados por los médicos y nutricionistas son:

  • Fruta: son alcalinas y promueven la eliminación masiva de sustancias tóxicas y de desecho. Además son buena fuente de vitamina A, en particular mango, albaricoque y papaya.
  • Soya: contiene fitoestrógenos que promueven el equilibrio hormonal, importante en este caso.  
  • Hortalizas: además de ser depurativas son buena fuente de vitamina A.  
  • Germen de trigo, frutos secos y aguacate: contienen vitamina E, la cual actúa de manera muy eficaz junto a la vitamina A. 

Además es importante el complemento de las vitaminas A, B6, E y selenio. Estas dos últimas inhiben la formación de peróxidos -radicales libres-. Incluso tienen la capacidad de mejorar los niveles de glutación peroxidasa, una enzima que se encuentra significativamente baja en pacientes con cáncer o células tumorales, explica la nutricionista Alicia Avendaño.

En pacientes con melanoma se han utilizado complementos de selenio alimentario y en suplemento, y se ha comprobado que esto disminuye el desarrollo del tumor debido a que reduce o inhibe la captación de proteína AKT3, la cual promueve el crecimiento tumoral. Para el proceso de cicatrización es importante el consumo de alimentos ricos en cinc. Este mineral es fundamental porque interviene en la activación local de algunas hormonas, en la formación de proteínas y en la regeneración de los tejidos dañados.





Opciones de tratamientos

La intervención quirúrgica es la mejor opción, pero para tener éxito es indispensable que el cirujano esté especializado en oncología. Si el paciente por alguna condición médica no puede operarse, se sugieren otros tratamientos como la radioterapia que tiene alta efectividad específicamente en el cáncer epidermoides, añade el oncólogo Castillo. El tratamiento dura unos minutos en cada cita y no es doloroso, sino se parece a una radiografía, pero la radiación es mayor y se concentra en la zona afectada. Se utiliza en aquellos pacientes que no pueden someterse a cirugía, como personas de edad avanzada. Este tratamiento puede curar aquellos tipos de cáncer que se encuentren en estadios bajos y, a la vez, se utiliza como complemento de la cirugía.

Otro de los tratamientos para el cáncer de piel es la cirugía mediante láser, efectiva en carcinomas muy superficiales pues consiste en vaporizar las células cancerosas. También se suele recurrir al tratamiento con cremas que contienen sustancias para quemar las lesiones tumorales, se recomienda en persona mayores o que tienen contraindicación quirúrgica, explica Castillo.

“Los últimos avances en el manejo del melanoma son un tanto controversiales, especialmente en lo relacionado con la biopsia de ganglios linfáticos centinelas, procedimiento con el cual se trata de determinar si hay metástasis en los ganglios regionales. Es importante destacar que esta técnica no afecta la sobrevida, sino permite determinar con más certeza el estadio de la enfermedad y la condición en que se encuentra el paciente”, explica Juan Carlos Martínez, dermatólogo de la clínica Mayo de Jacksonville, Florida. 

Prevenir es la clave

  • Si practicas algún deporte, utiliza ropa con protección solar; gorras o sombreros y lentes oscuros.
  • Aplícate bloqueador o pantalla contra los rayos ultravioleta, 30 minutos antes de exponerte al sol.
  • Cuando nades reaplica el producto cada tres horas o después de nadar.  
  • Evita exponerte al sol entre las 11:00 y 16:00 horas.
  • Mantén una alimentación saludable y ejercítate con regularidad.
  • Evita fumar y modera el consumo de alcohol.

Factores de alerta

El médico puede sospechar de un cáncer de piel cuando surgen úlceras o lesiones que no cicatrizan. 

El deterioro de la capa de ozono está provocando que los rayos ultravioleta lleguen con más intensidad a la piel.

La mayoría de los cánceres de piel se presentan en personas mayores, pero cada edad tiene su riesgo debido a la posible conexión entre una quemadura por el sol durante la niñez y el aumento en el riesgo del melanoma maligno.

La probabilidad de desarrollar melanoma maligno es 16 veces más alta para las personas de piel blanca que para los afroamericanos, según datos del Instituto Americano para la Investigación del Cáncer. 

Los pacientes que tienen antecedentes de quemaduras, aunque no sean de tez clara, pueden tener más riesgo si se exponen al sol con frecuencia.

Algunos fármacos como los antibióticos y medicamentos para el acné, que se venden libremente y otros con receta médica, hacen a la piel más susceptible a las quemaduras del sol, según datos del departamento de dermatología de Mayo Clinic, Jacksonville, Florida. 

Atención psicológica

El tratamiento de cualquier tipo de cáncer sin duda deber ser multidisciplinario, ya que no solamente se trata de buscar una cura física o biológica de la enfermedad, sino también de dar cuidado a la salud emocional y mental de la paciente. La atención farmacológica y psicológica se complementan para brindarle una mayor calidad de vida. Si en tu casa hay una persona con cáncer de piel, la psicóloga Nancy Méndez-Ruiz te sugiere seguir estas recomendaciones:  

• Aprende a pedir ayuda y a delegar ciertas responsabilidades cuando el cansancio es demasiado.
• Fortalécete para comprender a tu ser querido, ya que tendrá muchos episodios de hostilidad, sentimientos de impotencia, irritabilidad, frustración y cansancio derivados de la enfermedad y del tratamiento.
• Planifica y prepara actividades placenteras a nivel físico y mental, que no requieran esfuerzo físico excesivo, y solo cuando el paciente se sienta menos agotado. Esto evita que la persona permanezca en reposo demasiado tiempo.
• Aprende a reducir los niveles de estrés en la medida de lo posible. Se ha encontrado que el estrés tiene un efecto supresor en la función inmunológica y en la susceptibilidad al cáncer. Varios autores han analizado los efectos de la relajación en el sistema inmunológico de pacientes con cáncer, concluyendo que un entrenamiento constante y prolongado en relajación afecta positivamente las defensas en pacientes con cáncer que reciben quimioterapia. Todo esto se debe a la relación química entre el sistema nervioso central y el sistema inmunológico. 




Por Margarita Pacay

Fuentes: Herbert A. Castillo Oliva, cirujano oncólogo de la Unidad de Cancerología Unicáncer, de las Clínicas del Centro Médico II. Natalia Méndez-Ruiz, psicóloga clínica. Alicia Avendaño, nutricionista. Maritza de Kummerfeldt, dermatóloga. La Roche-Posay, Laboratoire Pharmaceutique, Departamento de Prevención e Investigación, Educación en Salud, PIENSA, y la campaña promovida por La Roche-Posay. Mayo Clinic, Jacksonville, Florida, Estados Unidos. Sitios web: www.tratamientos-cancer.com. www.todocancer.com


Otros artículos en esta sección

Notas de esta edición