Belleza
No los lastimes
A veces, cuando los labios están resecos, las personas recurren a lamerlos con la intención de minimizar la molestia, pero lo único que logran es deshidratarlos aún más y que se vean escamados. Para evitar ese daño aplica un protector labial o manteca de cacao varias veces al día.
Sal, amiga de la belleza
Tu piel puede beneficiarse con las virtudes exfoliantes, relajantes y desintoxicantes de este producto del mar. Por ejemplo, para deshacerte de la caspa frota un poco de sal sobre el cuero cabelludo durante el baño y luego enjuaga. También puedes aplicarte compresas de sal con agua tibia para desinflamar algún barro o el área alrededor de los ojos.
Una fragancia para cada necesidad
El aroma de tu perfume debe ir acorde con la hora y el lugar donde te encuentres. Por ejemplo, si trabajas en un lugar cerrado o atiendes público lo aconsejable es usar una fragancia suave y fresca para el día, mientras que para la noche cámbiala por una de notas más dominantes o fuertes.
Ojo con los codos
Revitaliza la piel de tus codos sumergiéndolos durante 10 a 15 minutos en agua caliente con algunas gotas de aceite hidratante de rosa mosqueta, almendras, jojoba, oliva o germen de trigo. Pasa UNa piedra pómez para un mejor resultado.
Aromaterapia en las uñas
Combina una cucharadita de aceite de almendras, ocho gotas de aceite esencial de lavanda y cinco gotas de aceite de vitamina E. Con esta mezcla lograrás ablandar la cutícula, nutrir e hidratar tus uñas, también podrás darte un buen masaje de manos y hacerte la pedicura.
Manos de ángel
Para revitalizar unas manos ásperas exfóliate dos veces por semana con tu crema hidratante mezclada con azúcar, avena o yogur. Para mejorar el efecto, una vez a la semana aplícate una mascarilla natural de aguacate con yogur y miel, déjala actuar unos 15 minutos y enjuaga con agua tibia, sécalas bien y ponte crema.
Piel tersa y sin vellos
Exfóliate una vez por semana con la ayuda de un producto que contenga ácido glicólico, para disminuir los vellos encarnados que suelen aparecer después de depilarte o afeitarte. Enfatiza, sobre todo, en las áreas donde estos vellos, con apariencia de espinillas, surgen con mayor frecuencia.
Por Maria Reneé San José