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Si el estrés, la contaminación ambiental, el acné y el paso del tiempo son enemigos de tu piel, no te conviertas en una adversaria más por desconocimiento o DESCUIDO.
Empecemos por lo básico, es decir, reconocer cuál es tu tipo de cutis. Para ello, la esteticista Karla García recomienda lavar tu rostro con un jabón suave y no aplicarte crema por lo menos durante cuatro a seis horas. Transcurrido el tiempo, y mejor si tienes un espejo amplificador, observa con cuáles de estas características te identificas:
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Cada uno de los bocados que llevas a tu boca se refleja tarde o temprano en la textura de tu piel. Por ejemplo, el cinc, que es necesario para la formación de células nuevas, contribuye a la formación de una piel tersa. El cinc se encuentra en alimentos como carne, pollo, mariscos, granos y cereales, explica la nutricionista Alicia Avendaño.
También hay elementos para mejorar el estado de la piel que se encuentran en suplementos específicos, tal es el caso del selenio. Este microelemento actúa como antioxidante y coenzima en las relaciones de formación de nuevas células, haciendo que la piel recupere o mantenga una textura suave y tersa. Se encuentra, además, en alimentos de origen animal.
La vitamina C actúa como catalizador de las relaciones bioquímicas de la piel, aumenta la formación de colágeno, tiene efecto antioxidante, aumenta la oxidación de radicales libres, favorece la oxigenación de las células e incrementa la respiración celular. Y lo mejor de todo, se encuentra fácil y abundantemente en naranja, limón, mandarina, toronja, papaya, melón y sandía, entre otros alimentos.
El Omega 3 es un excelente reconstructor de la piel, hidrata y mejora su apariencia. Se obtiene por medio del consumo de pescados, atún, semillas secas, olivas y aceite de olivas.
Las vitaminas que conforman el complejo B contribuyen a mejorar la apariencia de la piel, pues actúan como coenzimas en las reacciones bioquímicas de la piel. Se encuentran en alimentos de origen animal como carne, pescado, pollo y lácteos.
De acuerdo con Avendaño, la preparación de los alimentos es otro factor a tomar muy en cuenta si se quiere obtener el ciento por ciento de los nutrientes. En el caso de las frutas y vegetales, lo mejor es comerlos crudos, aunque una leve cocción permite la absorción de sus nutrientes. La carne, el pollo y el pescado pueden cocerse o asarse, pero no es conveniente freírlos.
Y no se puede dejar de mencionar la recomendación que ya casi todas sabemos: beber diariamente por lo menos ocho vasos de agua. Otras sugerencias son el té verde, el té rojo, los jugos naturales de frutas y el agua de coco.
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Una rutina completa de belleza implica limpiar y tonificar. Para hacer lo primero no basta con agua y jabón, pues si se quiere eliminar toda la suciedad, polvo y maquillaje acumulados durante el día es necesario usar productos limpiadores, los cuales deben distribuirse de abajo hacia arriba y de adentro hacia afuera.
Si tu piel es combinada, deberás emplear dos tipos de limpiadores, uno para la zona grasosa (nariz y frente) y otro para el resto de la cara. Debes limpiar con mucho cuidado los contornos de los ojos, ya que la piel es mucho más fina y delicada en esa área.
Fredo Cassini, autor de Los 600 mejores tips de belleza y personalidad, sugiere lavar el rostro por la mañana y por la noche, invirtiendo solo dos minutos y 30 segundos en cada proceso. Para ello, haz en 30 segundos suficiente espuma frotando tus manos con un jabón suave y agua tibia, luego hazte un masaje en forma circular con las yemas de los dedos ocupando solo otros 30 segundos, y termina enjuagándote con suficiente agua en 60 segundos más.
Con el lavado se logra abrir los poros de la piel, pero para cerrarlos es necesario tonificar. Además, los productos astringentes y tónicos refrescan la piel, le dan firmeza y eliminan los residuos que quedan de la aplicación de productos limpiadores.
Para elegir el producto adecuado es importante considerar el tipo de piel, pues para cutis normales y secos se recomienda el uso de tonificadores bajos en alcohol. Los astringentes con alcohol y acidez elevados son apropiados para pieles grasas. La forma correcta de aplicar el producto es rociándolo sobre un pedazo de algodón y luego dar ligeros golpes sobre el rostro.
Si en algo debes ser muy cuidadosa y tomarte tiempo es en elegir la crema adecuada. De acuerdo con García, si tu cutis es graso significa que ya tiene suficiente humectación por lo que se recomienda usar una gel o leche de consistencia ligera que contenga ácido salicílico, para que ayude a controlar el nivel de grasa en la piel, combatiendo los granitos y espinillas. Asegúrate de que también sea antibacterial para eliminar las bacterias que regularmente habitan en un cutis con grasa, y fungicida para evitar el aparecimiento de acné infeccioso resultado de llevar las manos sucias al rostro. Los extractos de pepino y manzanilla ayudan a calmar y desinflamar después de las extracciones, dando solamente la humectación que este tipo de piel necesita.
Para cutis mixto se aconseja utilizar productos para cutis graso y una crema para cutis de normal a seco en las áreas que se resecan como las mejillas y contorno de ojos. Algunos de los componentes recomendados son miel y aceite de almendras dulces.
Quienes tienen la dicha de poseer una piel normal pueden usar productos con ingredientes humectantes como vitamina E, extractos naturales de aguacate, germen de trigo y sábila, recomienda Karla García, quien también se dedica a la fabricación de productos para el cuidado del cabello y la piel.
La recomendación para la piel sensible es primero cerciorarse de los ingredientes que contiene la crema a emplear, para evitar alergias y otros daños. De preferencia que contenga extractos de pepino, manzanilla y sábila, ya que son calmantes y evitan la irritación en la piel. Por supuesto, las personas con este tipo de piel deben usar protector solar ya que su cutis tiende a resecarse y quemarse con el calor o el frío.
El cutis seco requiere de cremas con abundantes ingredientes humectantes como extracto de aguacate, de germen de trigo, aceite de macadamia, aceite de oliva, vitamina E y colágeno. Estos ingredientes devuelven la elasticidad perdida con el paso de los años y las agresiones del ambiente.
Algo muy importante es aplicar la crema de forma apropiada. Casinni recomienda las cremas hidratantes por la mañana y las nutritivas por la noche. Deben aplicarse siempre sobre el rostro limpio, extendiendo con mucha delicadeza y presionando ligeramente con las yemas de los dedos, en sentido ascendente para evitar la flacidez. La crema debe ser masajeada, es decir, con movimientos circulares de adentro hacia afuera y del cuello hacia arriba, hasta que se sienta que la piel ha absorbido todo el producto.
Un aspecto que no se puede dejar de mencionar es el cuidado de la piel alrededor de los ojos. Debido a que es más sensible y delicada debe aplicarse una crema específica, la cual es más humectante. Esta se esparce suavemente y mediante ligeros pellizcos para activar la circulación sanguínea, pero sin estirar la piel para no desplazar los músculos, indica Casinni.