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Guatemala está en manos de todos

noviembre - 2010

Además de llevar filtros de bioarena y jornadas médicas, los integrantes de CREA Guatemala enseñan valores a los niños de la comunidad que visitan.

Ser solidaria significa hacer propias las necesidades de otros para llevarles alivio. En esa línea son varias las iniciativas individuales y privadas, dignas de mencionar, unidas por devolver la fe a quienes la vida no les sonríe o necesitan apoyo para salir adelante. Anímate a servir y descubre que tú también puedes contribuir con tu país.

Desde los corredores, niñas, niños y adolescentes del Hospicio San José observaban entusiasmados el paso de los voluntarios del Club Rotario Las Américas y de Rotarac, quienes sonrientes llegaban con cajas, bolsas, juguetes, golosinas y piñatas. Esa mañana amaneció soleada, los pequeños estaban listos para celebrar, pero no era un festejo común, en el ambiente se percibía el aroma de Navidad, en julio.

¿En julio? Sí, porque los niños con VIH y/o sida no lograban sobrevivir por mucho tiempo, lo cual ha cambiado gracias a que los nuevos retrovirales son más efectivos, aunque muy costosos. Pero ese día los pequeños olvidaron la rutina y, más que regalos envueltos en papel y la emoción de ver llegar a Santa Claus, recibieron algo importante para enfrentar sus días: una buena dosis de ilusión.

Este mes, antes del 24, sucederá algo parecido en Xepanil, una aldea ubicada a media hora de Tecpán. Hace 12 años, cuatro estudiantes de la licenciatura en Nutrición de la Universidad de San Carlos llegaron a esa región para hacer su Ejercicio Profesional Supervisado, EPS. Una vez ahí se percataron de que había comunidades muy necesitadas.

Al terminar sus prácticas decidieron regresar y celebrar la Navidad con los niños de Xepanil y, desde entonces, todos los años a partir de octubre reúnen dinero y víveres entre familiares y amigos para comprar comida y juguetes. De esa manera, unas 25 personas se unen para compartir la alegría decembrina con unos 300 pequeños de la comunidad, aunque sea por un momento.

“Ellos saben que siempre llegamos. No tenemos forma de avisarles, pero cuando vamos bajando por las montañas empiezan a salir de sus casas y corren detrás de los carros”, comenta María Isabel Catalán. “Todos somos felices de ver la alegría contagiosa en las caras de los niños”, añade con emoción.

De igual manera, este mes la familia de Héctor Peralta, de 85 años, recibirá un regalo inolvidable: una vivienda. Él y su hija perdieron su casa y sus pertenencias con la última erupción del volcán de Pacaya. La alegría se la deben a jóvenes profesionales que agrupados bajo el nombre de Cristo Renovando en Amor, CREA Guatemala, han decidido no quedarse de brazos cruzados y organizados fomentan la solidaridad en el país, explica Moisés Pivaral, director de proyectos.

De octubre a diciembre de este año han dado mantenimiento a la Escuela de Calderas de Pacaya y provisto de filtros de bioarena a 25 familias de esa misma localidad. Y este mes estarán beneficiando a 300 personas con jornadas médicas y odontológicas, repartirán canastas navideñas a 50 familias, darán regalos a 300 niños entre uno y 14 años, y aprovecharán para fomentar valores en la aldea Los Ángeles, de Río Dulce.

No siendo una organización comercial ni gubernamental, estos jóvenes han superado la dificultad de recaudar recursos al lanzar campañas por medio de las redes sociales, con la donación de empresas privadas y de grupos estadounidenses, cuenta Pivaral.

En las Casas Ronald McDonald Guatemala se ofrece alojamiento, alimento y apoyo emocional a los padres de niños que requieren atención médica y son de escasos recursos.
Las ONG y el bienestar

Entidades como la Asociación de Servicios Comunitarios de Salud, Asecsa, concentran su trabajo en temas de educación, salud y rescate de la cultura maya. En Chimaltenango, Asecsa trabaja en la producción de medicina artesanal a base de plantas, que llega a la población mediante promotores de salud. Está conformada por 58 grupos asociados entre Organizaciones No Gubernamentales (ONG), grupos de comadronas, pastorales de salud, movimiento campesino indígena y otros.

Hace tres años construyeron un laboratorio industrial para el perfeccionamiento de ocho productos, entre medicamentos, champú, jabón y pomadas que cuentan con el aval del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social. De esa manera, generaron un encadenamiento productivo con los grupos asociados, de los cuales algunos proporcionan la materia prima y otros se encargan de la producción, el mercadeo y otras tareas. Asimismo, brindan cursos acerca de plantas medicinales, desde la siembra hasta el proceso de producción de medicinas.

Las ONG que impulsan el desarrollo se caracterizan por actuar en el ámbito público, pero afuera del aparato administrador del Estado, y deben estar legalmente instituidas. Llevan a cabo programas replicables en cualquier lugar para el beneficio de terceros, no de sus miembros o su propia comunidad, y su actividad va más allá de un proyecto concreto, es decir, trascienden en el tiempo.

Con cada Teletón la población guatemalteca se une al esfuerzo de Fundabiem por la recuperación de niños con discapacidad física.
No solo en Navidad

Cuando de ayudar se trata, no es necesario ver una escena triste para generar proyectos que beneficien a los demás. Uno de los ejemplos que sin duda tendrás en mente es la Fundación Infantil Ronald McDonald, con la campaña McDía Feliz. Este año se reunieron unos Q7 millones 612 mil, que servirán para el funcionamiento y mantenimiento de las dos Casas Ronald McDonald Guatemala, la donación de 1,500 aparatos auditivos para niños, la construcción de 50 casas en San Lucas Tolimán, por medio de la organización Un Techo Para Mi País, y el mantenimiento de la Sala Familiar en la Unidad de Cirugía Cardiovascular de Guatemala, Unicar.

La alianza Fundación Infantil Ronald McDonald con otras instituciones como Un Techo Para Mi País y Unicar se explica con la misión de esa institución: “Crear, encontrar y apoyar programas que beneficien directamente la salud física y mental de los niños guatemaltecos”, explica Liza Cofiño, directora ejecutiva de dicha Fundación.

La iniciativa de crear una fundación de este tipo en Guatemala surgió de la experiencia personal de Liza Cofiño, quien tuvo a un hijo en el intensivo por cinco semanas. “Sé lo que se siente estar lejos de mi familia y con la enorme preocupación de un hijo enfermo, por lo que ansiaba de todo corazón ayudar y apoyar a las madres que pasan por lo mismo”, cuenta.

Si bien esta iniciativa parece ser la historia perfecta por la buena respuesta de la gente, los provechosos resultados y la imagen del payaso feliz, “ayudar no siempre es fácil”. Estas últimas palabras son de Walter de la Cruz, fundador de Café Barista, quien vive el deseo de apoyar a otros a pesar de los costos. Con el proyecto de mangas de cibaque para las tazas de café, este empresario hizo alianza con la marca de leche LaLa y la organización guatemalteca Kiej de los Bosques, para llevar trabajo a 25 mujeres de Nebaj. Mientras la manga de cartón tiene un costo de Q0.35, la de cibaque representa una inversión de Q1.95, de los cuales dos tercios absorbe Café Barista, y un tercio, la industria de lácteos.

La gran diferencia no está solo en el dinero, sino en la satisfacción y los efectos positivos a largo plazo, reflexiona De la Cruz. La manga de cibaque es ciento por ciento biodegradable, el corte de la planta tiene el efecto de la poda, el material protege mejor a la mano del cliente y es “socialmente correcto”. Cuando dice “socialmente correcto” se refiere al cambio en el estilo de vida de las mujeres y sus familias, pues con Q300 de ingreso mensual sus oportunidades de vida mejoran considerablemente, y no se diga cuando la meta es generar un salario mínimo a largo plazo.
“El tema de ayudar genera desconfianza, porque no se cree que la gente pueda hacer algo por los demás. Pero dar trabajo en el área rural no solo genera riqueza, sino también orgullo y autoestima en la gente”, dice el empresario que por segunda vez se involucra en este proyecto, pues anteriormente tuvo una experiencia no del todo positiva con gente de Jocotán.

Otro proyecto que no ha dejado de ver la respuesta positiva de los guatemaltecos es la Teletón, de Fundabiem. Con su slogan “La Teletón somos todos”, este año se recaudaron más de Q22 millones para financiar terapias de rehabilitación a personas con discapacidades sensoriales y problemas de aprendizaje, en 18 departamentos.

Juannio se suma a los ejemplos de lo que se logra cuando gente altruista se une, pues los fondos recaudados con la venta de tazas con impresiones de artistas nacionales, más la subasta de arte, cubren el presupuesto necesario para el funcionamiento del Instituto Neurológico de Guatemala, en donde se atiende a niños de escasos recursos con Síndrome de Down y otras necesidades educativas especiales. Dado el éxito del proyecto, este año Café Barista pondrá de nuevo a la venta seis tazas coleccionables, con obras de reconocidos artistas guatemaltecos.

En nombre del desarrollo

Satisfacer las necesidades humanas básicas presentes y futuras, es decir, alcanzar un verdadero desarrollo sostenible, como lo describe la FAO, se complica si tomas en cuenta que Guatemala es uno de los 10 países más vulnerables a los efectos del cambio climático en el mundo y tiene antecedentes históricos de pobreza, exclusión y discriminación que golpean con mayor fuerza a las mujeres y a la población indígena rural.

Ello es propiciado también por una escasa capacidad estatal para cubrir las necesidades básicas de salud, educación, empleo, fomento de la capacidad productiva y asistencia social de los 14 millones de guatemaltecos, el clima de inestabilidad política y el ritmo acelerado de crecimiento demográfico. Con eso nos colocamos en los últimos puestos de países con un nivel de desarrollo medio en Latinoamérica, entre otros indicadores.
“Guatemala es un país que tiene grandes oportunidades y ha dado muestras de caminar en un rumbo correcto, sin embargo, lo hace en trayectos muy largos. Tiene episodios altamente positivos en cada generación, si eso ocurriera cada dos años y en el mismo sentido, las y los guatemaltecos podrían alcanzar niveles de desarrollo promedio en Latinoamérica”, opina Héctor Morales, analista de la Oficina del Coordinador Residente del Sistema de las Naciones Unidas en Guatemala.

Para superar ese desafío, el Estado tiene la responsabilidad de asumir los compromisos y fijar el rumbo y los recursos respectivos, de cara a cumplir con lo pactado en los Acuerdos de Paz y en los Objetivos de Desarrollo del Milenio, ODM. Pero Guatemala sigue dependiendo de terceros, entre ellos de la ayuda y acompañamiento de la comunidad internacional, reconoce Ana María Méndez Chicas, subsecretaria de Cooperación Internacional de la Secretaría General de Planificación, Segeplan.

También es necesaria la labor de las entidades que trabajan para mejorar la calidad de vida de los grupos más vulnerables, tales como las organizaciones no gubernamentales de desarrollo y algunos miembros de la iniciativa privada que aplican prácticas de Responsabilidad Social Empresarial, RSE, en sus operaciones.

El soporte extranjero

La cooperación internacional se recibe de distintas maneras: en especie, financiera, técnica, técnica-financiera y financiera reembolsable, es decir, los préstamos que otorgan entidades como el Banco Interamericano de Desarrollo, Banco Mundial y Banco Centroamericano de Integración Económica, entre otros.

Un caso que ilustra cómo se entrelazan los actores para la ejecución de un proyecto es la construcción del Centro de Exposiciones y Ventas de Artesanías y Textiles. Fue posible con la alianza entre la Municipalidad de Tactic, Alta Verapaz, las mujeres tejedoras de la comunidad, Cementos Progreso y el Programa de Municipios para el Desarrollo Local, Promudel. Este último es un programa de gobernabilidad local, cofinanciado por los gobiernos de la República Federal de Alemania y el Reino de Suecia, ejecutado por la Agencia de Cooperación Alemana GTZ y coordinado con el gobierno de Guatemala.

Este Centro de Exposiciones ahora proporciona un espacio físico digno en donde los 40 grupos de mujeres tejedoras de la localidad venden sus productos artesanales y textiles. Con esto obtienen ingresos económicos y potencian su capacidad productiva.

“Hay otro tipo de cooperación descentralizada que no llega al gobierno, sino se ejecuta a través de ONG guatemaltecas e internacionales, la iglesia, el sector privado y los apadrinamientos; es un panorama diverso”, agrega Ana María Méndez Chicas, subsecretaria de Cooperación Internacional de Segeplan.

Personal y voluntarios de Conred se organizan para llevar alimentos a poblaciones afectadas por desastres naturales. En esta foto, los beneficiados son habitantes de la comunidad de Searranch, de Livingston, Izabal.
Negocios con responsabilidad social

Lorena Rosales, gerente de Multiplicación de CentraRSE, explica que la responsabilidad social empresarial debe ir de la mano con la competitividad. “No es una moda, no es filantropía, no es regalarle a la gente sin esperar nada a cambio, es ser más estratégicos y pensar a futuro, saber que vamos a tener buenos resultados al ser responsables”.

En tal sentido, el ecohotel Uxlabil Atitlán fue más allá y eso le ha valido obtener varios reconocimientos. Esta empresa ubicada en San Juan La Laguna, Sololá, es un ejemplo de cómo integrarse con la comunidad y hacer alianzas para generar oportunidades.

El hotel fue construido con materiales y mano de obra local, en armonía con la naturaleza y la cultura del área. Aplica políticas de aprovechamiento de recursos, reducción, reutilización y reciclaje de la basura, y plantación de hortalizas, plantas medicinales y diversos cultivos orgánicos que son ofrecidos a los huéspedes.

En Uxlabil, el restaurante fue concesionado a dos familias que reciben el 85 por ciento de los ingresos. Además se fomenta que los turistas conozcan las costumbres, historia e idioma tz’utujil, y que visiten y compren en las galerías de arte primitivista.

Lo más importante es que se ha considerado a los colaboradores, grupos de pintores, pescadores, religiosos, asociaciones de turismo y desarrollo de la comunidad como socios estratégicos, no como simples proveedores. Esto dio origen a nuevos negocios y empleos indirectos, propició la mejora de sitios turísticos y la atracción de visitantes interesados en ecoturismo.

El impacto de una estrategia de Responsabilidad Social Empresarial transparente y bien planteada, con metas a mediano y largo plazos, se refleja en el aumento de la rentabilidad del negocio e influye en el bienestar de quienes rodean la empresa sin que necesariamente requiera una inversión económica alta. “Solo con cumplir con la ley, dar un poco más a los colaboradores y promover pequeñas acciones que permitan ahorrar costos, como el hecho de bajar el consumo de electricidad o de papel, también se avanza en términos de RSE”, asegura Patricia Cardona, de CentraRSE.

Cuando la naturaleza golpea

Con las emergencias derivadas de los embates de la naturaleza sobre nuestro país, las contribuciones personales se han posicionado como un paliativo importante para suplir las necesidades de la población damnificada y en riesgo. De igual manera, para entidades como la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres, Conred, entre otras, contar con un equipo de voluntarios para recolectar, organizar y movilizar las donaciones, ha sido vital.

Un buen ejemplo de trabajo en esas crisis es el de las Brigadas de Voluntarios en Emergencias, un grupo de compañeros de trabajo quienes, a título personal, se unieron a partir de los estragos causados por la tormenta Ágatha y la erupción del volcán de Pacaya. Sheny de Matheu cuenta que la intención es llevar víveres y momentos de alegría a los niños que quedaron en albergues de Escuintla, Villa Nueva, Zona 6, Amatitlán y otros.

También es de reconocer la labor de los integrantes de Alimentemos una Sonrisa, Asociación Mascotas Terapeutas y la Fábrica de Sonrisas, entre otros. Su finalidad es reconfortar a niños, jóvenes y adultos mayores necesitados, así como a personas discapacitadas recluidas en asilos u hospitales, mediante la terapia lúdica.

Miriam de Aceituno, elegida Mujer AVON 2009 por su trabajo en Fundación AMMAR, la cual atiende a niños con enfermedades terminales.
Muchas oportunidades para dar

En un país con tantas carencias, la solidaridad individual se pone a prueba a diario. Para Pivaral, a los guatemaltecos nos falta solidaridad, pues la mayoría de personas apoya actividades al dejarse llevar por emociones y sucesos de corto plazo, como desastres naturales, pero es difícil que se logre un compromiso continuo. En su opinión, esto se debe en parte a la falta de valores en la sociedad, pues “se aprecia mucho egocentrismo en la preocupación por el propio espacio y no por el bien común”.

Para Cofiño, a pesar de definir a los guatemaltecos como solidarios, es necesario que cada uno reflexione en lo que puede hacer por el país, “todos tenemos que poner nuestro granito de arena por Guatemala”, agrega.

No obstante, otro obstáculo frecuente cuando se desea ayudar es la desconfianza, tanto por parte de las personas necesitadas que han sido engañadas recurrentemente, como entre los voluntarios estafados. La corrupción en distintas instituciones hace que mucha gente prefiera mantenerse al margen de cualquier iniciativa generosa.

Por eso es importante que al trabajar un proyecto individual o de responsabilidad social empresarial, se tenga en cuenta el procedimiento correcto. Walter de la Cruz menciona su primera experiencia con las mangas de cibaque para las tazas de café. “Empezamos a buscar las oportunidades de ayudar, teníamos claro que la idea no era regalar y que nos íbamos a dirigir al área rural. No podíamos hacerlo con alimentos para no arriesgar la calidad de nuestros productos, no podíamos hacerlo con las máquinas, debía ser algo con lo que manejáramos volumen y que no nos pusiera en riesgo. Hicimos alianza con María Pacheco, de Kiej de los Bosques, con quien se diseñó la manga para la taza y ella contactó a la gente de Jocotán. Pero al no ser el grupo de gente indicado y no tener las finanzas adecuadas, pues lo que ganaban los artesanos no era incentivo suficiente, el proyecto falló la primera vez. Al retomar el tema buscamos un socio financiero, convencidos de que es un buen proyecto. Demostramos que funciona, es un producto que hasta podríamos exportar y por eso lo hemos lanzado de nuevo”, cuenta el empresario.

Pivaral coincide en que no se trata simplemente de regalar las cosas, “es necesario fomentar liderazgo en las comunidades para que se organicen y los proyectos se tomen como propios, de manera que sean duraderos, sostenibles y multiplicadores en el tiempo”. En su opinión, hay varias comunidades en las entrañas del país que están abandonadas por tener vías de acceso muy precarias, lo que impide a las organizaciones llegar con proyectos.

Busca tu oportunidad

Afortunadamente la filantropía, un término griego que se traduce como “amor al género humano”, puede ponerse en práctica en diferentes formas. Los aportes económicos desinteresados y apadrinamientos son excelentes vías para participar. Pero recuerda que tu tiempo, capacidad física y conocimientos son recursos valiosos que puedes donar para la organización de colectas, tutorías, formación de líderes, visitas solidarias y trabajo voluntario.

Al respecto, Miriam de Aceituno, ganadora del Premio Mujer AVON 2009 por su trabajo en la fundación AMMAR, la cual se dedica a proveer un hogar digno a los niños con enfermedades en etapa terminal, reflexiona: “La manera como todos podemos aportar un sentido a nuestra vida es dedicándonos a amar a los demás y a la comunidad que nos rodea, y a crear algo que nos proporcione un objetivo y un sentido”.

Como ves, Guatemala es terreno fértil para practicar la filantropía en iniciativas institucionales de gran escala, pero también a nivel personal. Y si no te quieres quedar atrás, estas fechas son propias para buscar tu oportunidad de ayudar considerando las múltiples necesidades de este país y empezando por reconocer las carencias de personas en tu comunidad.

Fuentes: Liza Cofiño, directora ejecutiva de Fundación Infantil Ronald McDonald. Moisés Pivaral, director de Proyectos, CREA Guatemala. Walter De la Cruz, fundador de Café Barista. Ana María Méndez Chicas, subsecretaria de Cooperación Internacional, Segeplan. Lorena Rosales, gerente de Multiplicación, y Patricia Cardona, gerente de Estrategia de CentraRSE. Helmer Velásquez, director ejecutivo de Congcoop. Héctor Morales, analista de la Oficina del Coordinador Residente, Sistema de las Naciones Unidas en Guatemala. Sheny Matheu, de Brigadas de Voluntarios para Emergencias. Hugo Icú, Asociación de Servicios Comunitarios de Salud, Asecsa. Hogar y Desarrollo. Programa Municipios para el Desarrollo Local, Promudel. Documentos: Informe Nacional de Desarrollo Humano 2007-2008, PNUD. Guatemala: Análisis de la situación de país, Naciones Unidas, 1998-2008. ONG: entre la compasión, la rentabilidad y la solidaridad, de Olivier Berthoud, Universidad Centroamericana, UCA. Ley de Desarrollo Social, decreto 02-2003. Ley de Servicio Cívico, Decreto 20-2003. Características del Sector ONG en Guatemala, de Maribel Carrera Guerra, Foro de Coordinaciones de ONG de Guatemala.. 10 casos sobre buenas prácticas de RSE 2006, CentraRSE.



Por Alejandra Cardona y Maria Reneé San José


Fuentes: Liza Cofiño, directora ejecutiva de Fundación Infantil Ronald McDonald. Moisés Pivaral, director de Proyectos, CREA Guatemala. Walter De la Cruz, fundador de Café Barista. Ana María Méndez Chicas, subsecretaria de Cooperación Internacional, Segeplan. Lorena Rosales, gerente de Multiplicación, y Patricia Cardona, gerente de Estrategia de CentraRSE. Helmer Velásquez, director ejecutivo de Congcoop. Héctor Morales, analista de la Oficina del Coordinador Residente, Sistema de las Naciones Unidas en Guatemala. Sheny Matheu, de Brigadas de Voluntarios para Emergencias. Hugo Icú, Asociación de Servicios Comunitarios de Salud, Asecsa. Hogar y Desarrollo. Programa Municipios para el Desarrollo Local, Promudel. Documentos: Informe Nacional de Desarrollo Humano 2007-2008, PNUD. Guatemala: Análisis de la situación de país, Naciones Unidas, 1998-2008. ONG: entre la compasión, la rentabilidad y la solidaridad, de Olivier Berthoud, Universidad Centroamericana, UCA. Ley de Desarrollo Social, decreto 02-2003. Ley de Servicio Cívico, Decreto 20-2003. Características del Sector ONG en Guatemala, de Maribel Carrera Guerra, Foro de Coordinaciones de ONG de Guatemala.. 10 casos sobre buenas prácticas de RSE 2006, CentraRSE.

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