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| Brenda Sanchinelli, Asesora de imagen{bsanchinelli@yahoo.com |
A la mayoría de las personas les genera incertidumbre y temor la idea de una primera cita. En general sentimos que todo puede salir mal y la otra persona podría desencantarse si cometemos algún error y, posiblemente, ese chico que tanto te gusta no te volverá a llamar.
La primera cita en pareja puede llegar a ser muy complicada, incluso la elección de tu vestuario te puede causar verdaderos dolores de cabeza. Con algunos consejos sencillos podrás generar una imagen adecuada para impactar, y de esta manera asegurarte un segundo encuentro. Siempre considera el lugar al que irán, la hora o cualquier otro factor importante. Pero si ignoras estos datos, porque elegirás sobre la marcha, es mejor que consideres lo siguiente:
Maquillaje adecuado: un maquillaje sutil, olvídate de un tipo Cleopatra, que no dejará ver realmente tus facciones.
Zapatos adecuados: si los usas muy altos lo más seguro es que te impedirán caminar cómodamente por cualquier lado, tampoco podrás bailar. Aunque tus piernas luzcan fantásticas, posiblemente tu cara denotará incomodidad y dolor.
Joyas y accesorios en exceso: está comprobado que los hombres se asustan cuando una chica luce muchas joyas, de hecho existe la frase “chica high maintenance”, lo que implica que él tendrá que invertir mucho dinero en ti. No significa que renuncies del todo a tus lindos o costosos accesorios, pero déjalos para después.
No te vistas estrambótica: en una primera salida, él puede llevarte con sus amigos, y si vas vestida de una manera que llame mucho la atención, puedes provocar comentarios desfavorables. Lo mejor es vestir de acuerdo a tu edad y ocasión.
Escotes muy pronunciados: si enseñas más de la cuenta es probable es que ni siquiera mire tu rostro, escuche tus grandiosas ideas o perciba tus sentimientos. El escote no debe dejar nunca ver la línea donde inicia el busto.
Ropa interior a la vista: es de muy mal gusto que utilices una tanga que se marque en un pantalón súper ajustado.
Minifalda: existe una línea muy fina entre lo sexy y lo vulgar, por lo que debes tener en cuenta el largo, el color y el material antes de usarla.
Exceso de perfume: debe ser sutil, que te recuerden por quién eres y no por el halo de aroma empalagoso que te precede.