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Desde hace algunos años la expresión “marca personal” ha cobrado gran relevancia, desde el punto de vista de la imagen. Es un concepto que está íntimamente relacionado con el mundo laboral y la manera como el individuo se oferta en la competitividad del mercado y mundo de los negocios. Existen cinco elementos esenciales que debes analizar, para establecer la estrategia que utilizarás para diseñar tu marca personal, y lograr el éxito.
Atrévete a ser diferente: al pensar en una marca inmediatamente viene a tu mente el valor que ésta aporta a un mercado; en el caso de una persona debe hacerlo al definir un estilo personal único y bien definido. Por eso no debes ser una copia de nadie, sino un estilo particular que proyecte a los demás tu personalidad por medio de colores, diseños o líneas. Con relación a tu personalidad y forma de comunicarte, debes definir cómo quieres que los demás te visualicen, como: alguien confiable, segura, positiva, creativa o tímida, agresiva o negativa. Es tu decisión.
Déjate ver: una buena marca debe llamar la atención de forma positiva. Por eso necesitas planear una estrategia de proyección personal y comunicar de forma clara tus ideas, y lograr que los demás se identifiquen en forma agradable con tus proyectos e ideas.
Sé tú misma: una marca genera expectativas en los demás, promesas que se requiere sean cumplidas, para preservar su prestigio. Se trata de que los demás te conozcan y te aprecien como una persona confiable, que mantenga una línea de acción definida, sea cual sea, pero que sepan lo que pueden esperar de ti. La idea es mantener tu individualidad sin emular personalidades ajenas. Deja tu sello personal en la forma de hacer tus cosas, no te dejes llevar por los criterios de las masas, de esta manera todos te recordarán.
Sé consistente: las marcas tienen muy claro quién es su cliente, su grupo objetivo, su segmento de mercado, y otros factores que han sido minuciosamente estudiados con antelación. Por la misma razón saben cómo comunicarse con el fin de lograr los objetivos deseados. En otras palabras, el envoltorio sí cuenta. En el caso de las personas, si un día vas muy bien maquillada e impecablemente vestida y al día siguiente sin una gota de maquillaje, despeinada y con chancletas ¿qué mensaje das a los demás? Es posible que ni te reconozcan. Podrías dar un día el mensaje de ser una ejecutiva de éxito y al siguiente el de una mujer descuidada y deprimida. Por eso siempre debes proyectar el mismo estándar de cuidado personal. ¡En los pequeños detalles, está la clave!
Hazte una experta: debes buscar cuáles son tus fortalezas, para brindarlas en beneficio de los demás. En cuanto a tus debilidades procura trabajar en ellas y dedica más empeño en las áreas que se te dificultan hasta convertirlas en tus puntos fuertes. Para lograr lo que te propongas solo necesitas tener más confianza en ti misma.
["La competencia se presenta hoy en todos los ámbitos, y poder ofrecer excelentes capacidades intelectuales y una buena presentación personal, es una necesidad".]
Brenda Sanchinelli, asesora de imagen