EditorialEn la actualidad una mujer ya no teje solo para ella o su familia, ahora también lo hace para todas las personas que valoran su talento y tradición. Según la Asociación de Exportadores de Guatemala, se estima que hay un millón de tejedoras a nivel nacional y cada departamento destaca sus propias técnicas y coloridos. En muchas de las comunidades han logrado mejorar su trabajo, perfeccionando su calidad para alinearse a las exigencias de exportación, distinguiéndose como un rubro importante para quienes buscan nuevos mercados con este tipo de tejidos innovadores.
El Sector de Artesanías no está definido dentro de las clasificaciones arancelarias utilizadas internacionalmente en el comercio exterior, por lo que se dificulta su identificación y cuantificación estadística, ya que no existen partidas específicas para los productos del sector. Por este motivo, ingresan dentro de las partidas generales, tanto en los valores de exportación como de importación. Sin embargo, se estima que las exportaciones a 2010 alcanzaron altas cifras, proponiéndose para este año la meta de US$700 mil, siendo la mantelería y vestimenta los productos de mayor atracción para los compradores. Las mujeres son, en su mayoría, las productoras de textiles, quienes a través de organizaciones o empresas comercializadoras -se estima que hay alrededor de 300- exportan sus obras. Estos ejemplos están siendo replicados por otras mujeres que aún mantienen esta tradición, con el fin de que perfeccionen su talento y actualicen sus conocimientos para avanzar en el desarrollo de la economía de sus familias y comunidades.