SaludSe considera que el asma pasa a este nivel cuando un asmático no responde positivamente al tratamiento con dosis máximas de corticosteroides inhalados y beta agonistas adrenérgicos o ATS y ERS, respectivamente.
Esta enfermedad es más común en las mujeres, principalmente en el grupo de los 18 a 30 años de edad, según datos de la OMS.
El origen de todo
La causa de la mayoría de las enfermedades alérgicas se encuentra en reacciones de hipersensibilidad del sistema inmunológico y el principal culpable de las complicaciones inflamatorias es un tipo diminuto de inmunoglobulina o anticuerpo llamado IgE.
Este anticuerpo es responsable de la inducción y mantenimiento crónico de la inflamación de la vía aérea y los síntomas relacionados con el asma, como la producción de sustancia mucosa, de sibilancia y de disnea.
Una avalancha alérgica
Las células plasmáticas derivadas de un grupo reducido de linfocitos B que dan paso al surgimiento de las IgE, son las que producen la inmunoglobulina E, que fluye por la sangre y se une con fuerza a los receptores específicos en la superficie de dos tipos de células: los basófilos y los mastocitos, explica el neumólogo Stephen Holgate.
Al ser observadas a través de un microscopio, estas células tienen el aspecto de bolsas redondas llenas de cientos de sacos mucho más pequeños, cargados con histamina, leucotrienos y triptasa involucrados directamente con los procesos inflamatorios.
Los basófilos se encuentran en la sangre, mientras que los mastocitos en las paredes de los tractos respiratorios y gastrointestinales y también aparecen debajo de la piel.
Durante una reacción alérgica en una persona con asma, las moléculas inhaladas o ingeridas de alérgenos como polvo, polen, ácaros y partículas de contaminación, cruzan y se unen a la IgE, específicamente en la superficie de los mastocitos y basófilos.
Esta unión por medio de los alérgenos provoca que las células descarguen rápidamente a los involucrados en la inflamación de los sacos.
Estos a su vez provocan varios síntomas alérgicos como: la inflamación de la mucosa nasal en la rinitis alérgica, y la constricción bronquial e inflamación pulmonar en los casos de asma.
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Karla Rímola Molina
Fuente: neumólogo Juan Manuel Rodríguez, Global Initiative for Asthma, Traducido por la American Lung Fundation, Laboratorio Novartis, documento: El impulsor de la cascada alérgica, por el neumólogo Stephen Holgate, www.emea.eu.int/humandocs/PDFs/EPAR/Xolair/H-606-PI-es.pdf