BodasLuego de una larga espera fuimos testigos de la boda real de Kate y William, ahora Duques de Cambridge, la cual nos hizo recordar con nostalgia la unión de Diana y Carlos. Con este enlace llegó a su fin el suspenso de cómo sería el vestido de la novia. En el reciente enlace muchos fueron los detalles alrededor del evento catalogado como la boda del año, conócelos. 
El 29 de abril a las 11:00 de la mañana, en Inglaterra tuvo lugar la boda real. La ceremonia se llevó a cabo en un día con significado especial, pues es cuando las mujeres solteras le ruegan a Santa Catalina que les conceda esposo.
Uno de los misterios era el vestido de la novia, el cual pudo verse cuando Kate bajó del Rolls-Royce Phantom VI, que la conducía a la Abadía de Westminster. Creado en tela color marfil por Sarah Burton, diseñadora al frente de la firma Alexander McQueen, según palabras del diseñador Karl Lagerfeld, el traje era “elegante y chic”.
Los bares o pubs se abarrotaron, los súbditos de Su Majestad gastaron sin medida, los turistas fluyeron y todos los objetos alusivos se vendieron como pan caliente. De forma casi inocente el anuncio del compromiso ayudó a la tan necesitada economía británica, señalan algunos analistas.
“¡Mil millones de gracias, Guillermo!”, fue el título de una publicación especializada en farándula tras el anuncio en noviembre de 2010 del compromiso de la joven pareja, esto porque desde entonces miles de tazas conmemorativas, cervezas “Kiss me Kate”, platos de cartón con el escudo real, muñecas y afiches se han vendido.
Richard Lowe, analista financiero, expresó que el impacto económico a largo plazo lo generará Kate Middleton, pues es probable que tenga el mismo efecto benéfico que Michelle Obama, acerca de las marcas británicas que decida vestir.
Los primeros malabares sociales de la pareja estuvieron relacionados con la elaboración de la lista de invitados. Si bien su unión no fue un acto de Estado, sí tuvo la presión de cumplir con los estatutos reales que los obligaba a invitar a por lo menos 1,900 representantes políticos del mundo.
En este sentido, Middleton hizo gala de su influencia en Guillermo y consiguió invitar, entre otros, a un carnicero, un tendero y un tabernero de su pueblo natal, Bucklebury, quienes compartieron espacio con invitados famosos como el astro del fútbol David Beckham junto con su esposa Victoria, Elton John y su compañero David Furnish y el venerable budista Bogoda Seelawimala.
Luego de la ceremonia realizada en la Abadía de Westminster y del recorrido de la carroza real para saludar al pueblo británico, se efectuó la fiesta en el Palacio de Buckingham, pero no fue la única celebración, pues en las calles de Londres se realizaron más de cuatro mil festejos con la venia del Primer Ministro británico, David Cameron, quien al lado de su esposa, además de asistir a la recepción real, participaron en un festejo callejero realizado en la calle Downing.
Por su parte, los cocineros tuvieron el reto de alimentar a los más de 600 invitados. Durante la reunión se ofreció un bufé de 150 tipos de bocadillos, una selección de opciones saladas, calientes y frías, así como canapés dulces con un marcado toque inglés.
Entre muchas cosas la boda real se caracterizó por acercarse a los súbditos y la gente de la calle, esto quedó evidenciado con el anuncio del compromiso a través de Twitter y por ser la boda retransmitida por primera vez en directo por Internet, además de despejar cualquier inquietud desde su portal oficial.
El pasado 29 de abril, Guillermo y Kate se convirtieron en la décimo sexta pareja principesca que se casa en la Abadía de Westminster de Londres. Pero fue la primera vez que el acontecimiento se retransmitió en directo en la Red. El gobierno británico estima que 2,000 millones de personas siguieron el desarrollo del enlace por televisión en todo el mundo.
Además, un disco con la banda sonora de la ceremonia en formato digital salió a la venta casi simultáneamente en iTunes y 10 días antes de la fecha se lanzó la primera aplicación “real” para teléfonos inteligentes. 
La Iglesia de Inglaterra, un poco antes de la boda, publicó una oración para que la pareja real fortaleciera su amor, mantuviera sus promesas y sea siempre fiel.
Entretanto, los abogados británicos especializados en divorcios le hicieron una fría y calculadora declaración al príncipe Guillermo: no todos los cuentos de hadas tienen final feliz.
Al respecto, la familia real británica ha estado plagada de matrimonios fallidos, tres de los cuatro descendientes de la reina Isabel II se han divorciado y el tío de Guillermo del lado materno, Charles Spencer, tiene dos ex esposas.
Pese a estos antecedentes y a las quejas por el alto costo de la boda, el pueblo británico y miles de admiradores alrededor del mundo apuestan a que la joven pareja moderna y humanitaria, sea feliz y tenga un matrimonio duradero.
Por Karla Rímola
Fuentes y fotos: AFP, AP, EFE.