ico Bodas

La familia política también cuenta

octubre - 2010

Cuando contraes matrimonio empiezas a conocer a plenitud a tu pareja y también a su familia. Aquí algunos consejos para que mantengas una relación agradable en todo momento, sin empalagos ni rechazos.

El romance de los recién casados suele extenderse a las familias, pero conforme pasa el tiempo los pequeños roces aparecen. Antes de que te sorprendan las situaciones incómodas y no sepas cómo reaccionar, toma en cuenta estos consejos.

Vivir solos

El lema de los consejeros matrimoniales es “el casado casa quiere”, y la enseñanza bíblica es clara, se dejará a padre y madre para formar una propia familia. Aunque para nadie es fácil empezar su nuevo proyecto de vida, porque no lo es dejar a los seres queridos con quienes se ha compartido por muchos años, es necesario que la pareja viva sola. De cualquier manera, la relación con el resto de la familia se mantendrá a distancia y habrá momentos para compartir y promover la buena relación, eso implica respeto y honestidad en todo momento, explica la psicóloga Magda de Garrido, de la Fundación para la Juventud y la Familia, Juvenfami.

Los dos decidirán

Para evitar conflictos matrimoniales ambos deben ponerse de acuerdo respecto de las decisiones que tomarán, aun cuando la situación involucre a sus padres. Establecer límites en la relación con terceros es una prioridad. Deben de estar claros hasta dónde permitirán el grado de confianza con los familiares. Cuando algo no le parezca a uno de los dos, antes de discutirlo con el familiar, es importante decírselo a la pareja y ponerse de acuerdo en la forma de abordar el conflicto. Es imprescindible que los dos estén informados del asunto, para lo cual deben manejar una buena comunicación. Eviten discutir frente a sus parientes, a manera de ser ejemplo en todo momento.

Negociar los tiempos

Visitar a tu familia puede ser de beneficio para ti, pero no del todo para tu pareja, o viceversa. Lo mejor es que ambos dialoguen sobre esas visitas. Aprendan a planificar los momentos de convivencia, cuándo y cuánto tiempo estarán compartiendo, porque todo debe tener un límite. Empiecen a negociar en lugar de simplemente discutir. Por ejemplo, si acordaste con tu pareja que solo estarán en la casa de tus suegros un par de horas, él sabrá que debe respetar ese tiempo. De esta forma te sentirás confiada de que se cumpla lo que ambos prometen.

No cuentes todo

Definan los asuntos privados que se van a reservar para sí y los que pueden compartir con familiares y amigos. Si tu suegra te da algún consejo, escúchala aunque no estés de acuerdo con lo que dice. Simplemente agradécelo. Si quieres hacer un comentario al respecto, hazlo, pero con diplomacia, en buen tono y sin sarcasmo. Cuando respondas con naturalidad y madurez ella comprenderá que no puede obligarte a seguir sus instrucciones. Esta actitud también es importante que la asumas con cuñados o abuelos. Ten presente que una pareja está integrada por dos personas y la suegra jamás debe formar parte de ella. Las discusiones no tienen por qué llegar a sus oídos y en poquísimos casos se le debe pedir su opinión sobre un tema en particular.

Rescata lo mejor

Primero hay que comprender que cada uno de los miembros de la nueva pareja ha sido criado en una familia totalmente diferente a la de su cónyuge. Hay diferencias en cuanto a costumbres, educación, cultura o religión. El noviazgo es el tiempo en el cual debieron conocerse y conversar sobre esos puntos y decidir qué tipo de familia desean formar en el futuro. Es preferible tomar lo bueno de cada familia y descartar aquello que pueda ser perjudicial para lograr un buen complemento, explica la psicóloga Rita Polo de Ponciano, licenciada en Ciencias de la Familia y máster en Asesoramiento Educativo Familiar.

¿Cuidarán a tus hijos?

Una de las situaciones que crea mucha cercanía y conflicto con la familia del cónyuge es cuando una de las abuelas se hace cargo de los nietos. Esto debería ser la última opción, pero es válido considerando que lo más importante es contar con una persona de confianza que te garantice el bienestar físico y emocional de tus niños, mientras no estás con ellos. Si eso llega a suceder, en pareja deben acordar las normas para garantizar una buena crianza y conservar la armonía familiar.

Suegras conflictivas

Los conflictos con la madre del esposo suelen darse cuando ella tiene en mente el tipo de esposa perfecta para su hijo y tú no encajas del todo en esa idea. En esos casos suele criticar y hasta inventar situaciones con el propósito de crear conflicto y separar.

En otros casos, cuando el hijo es el más pequeño, el único o el más amoroso con su madre, ella suele sentir que le están robando lo más preciado, por lo que es normal que reaccione con celos y sea conflictiva, en especial si la relación con el hijo ha alcanzado el grado de codependencia.

Y aunque parezca anticuado, hay mujeres que quieren para sus hijos una esposa que permanezca en casa y se concentre exclusivamente en el cuidado del esposo y los hijos. Están las que todo critican, desde la forma en que se colocan los muebles hasta lo que se sirve en cada comida, pues nada les parece bien.

La recomendación, tanto para quienes están en los zapatos de suegra o de nuera, es hacer el mejor esfuerzo por compartir buenos momentos y que prevalezca la armonía, lo cual es cuestión de decisión y no de sentimiento.



Por Margarita Pacay

Fuentes: Rita Polo de Ponciano, psicóloga, licenciada en Ciencias de la Familia y máster en Asesoramiento Educativo Familiar, de la Clínica de Orientación Familiar y Psicoterapia. Magda de Garrido, directora de JUVENFAMI. Ana Gladis Ollas, Defensoría de la Mujer.

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