Editorial![]() |
Diversos profesionales acuerdan que los patrones familiares, el cine y los programas de televisión contribuyen, en alguna medida, a deformar el concepto de noviazgo y matrimonio que los jóvenes tienen. Sumado a esto, psicólogos y consejeros matrimoniales aseguran que el fracaso de algunas uniones matrimoniales reside en la escasa formación de valores y principios que reciben, tanto en sus hogares como en las escuelas. Todo esto da como resultado que los futuros esposos elaboren ideas alejadas de la realidad respecto al compromiso marital. De allí, el temprano desencanto experimentado por algunos cónyuges. Otro factor que mina la estabilidad de esta unión se da cuando los recién casados poco o nada conversan sobre sus valores, perspectivas de futuro, métodos a utilizar en la solución de sus diferencias y el nuevo sentido de su vida, temas vitales de cara al matrimonio. Al respecto, en una relación siempre existe la posibilidad de que surjan insatisfacciones emocionales o sexuales, las cuales pueden superarse con empeño y, en ocasiones, con la ayuda de especialistas idóneos. Si el propósito es tener una relación madura, los novios necesitan informarse antes de unir sus vidas. De esta manera conocen los errores, actitudes o hábitos que desatan conflictos y obtienen las herramientas adecuadas para resolverlos y crecer juntos. Con este objetivo la edición especial BODAS de AMIGA ofrece información práctica y adecuada, compartida por diversos profesionales en el campo.