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Las joyas que intercambiarán en la ceremonia serán el recuerdo perdurable de que sus vidas han sido unidas. Deben elegir unas con las que se sientan cómodos todos los días.
Según Hillary Sterne, en el libro InStyle Weddings, las argollas tienen un gran simbolismo en nuestras vidas. En el caso de las bodas, acompañarán a los esposos durante su matrimonio como símbolo de su unión. Por eso no deben elegirse a la carrera. Janet Meza, quien se dedica a vender este tipo de joyas, recomienda escogerlas y mandarlas a hacer en un tiempo prudencial, para que así estén listas el día de la ceremonia.
“Afortunadamente, la mayoría de fabricantes ofrece tiempos de entrega mucho más cortos que antes. Incluso podrían estar listas en menos de una semana”, asegura.
En Guatemala se acostumbra que el novio entregue un anillo de compromiso a la novia a la hora de comprometerse, y luego ambos intercambien argollas el día de la boda. La “pedida de mano” ya no se acostumbra tanto, pero si se hace, es en esta ocasión cuando se entrega el de compromiso. Antonio José De la Riva, con una amplia experiencia en la manufactura de alianzas para boda, opina que si el novio quiere sorprender a la novia al pedirle matrimonio, suele comprar el anillo de compromiso a solas, con la ayuda de algún familiar o un amigo que conozca los gustos de ella. Sin embargo, no es raro que primero la pareja platique, decida comprometerse y luego vayan juntos a comprar las tres sortijas. “Algo curioso es que actualmente los compromisos son más cortos, a veces de meses o semanas, cuando antes eran de un año o más. Es por eso que el anillo de compromiso ya no se usa por mucho tiempo solo”, señala De la Riva.
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| Marival's. Foto: Cortesía Marival's |
Los cuatro aspectos a tener en cuenta a la hora de comprar un diamante son los quilates -peso-, la claridad, el corte y el color, los cuales son decisivos en el precio. Es buena idea consultar a varios joyeros y anticuarios, así como casas de joyas reconocidas, pues así asegurarán que la inversión será por una buena piedra.
Entre los cortes clásicos se encuentran el redondo, el ovalado, la esmeralda, la marquesa, la pera y el corazón. Los cortes antiguos incluyen el Asscher, tipo cojín y en forma de rosa. Los cortes contemporáneos incluyen el estilo princesa y creaciones propias de los joyeros con cortes diferentes y originales. La mayoría son reinterpretaciones de los cortes clásicos.
Sterne explica que el anillo de compromiso de diamantes evoca la eternidad del verdadero amor y también el fuego e intensidad de la pasión. Las argollas significan que ese amor que se están declarando delante de todos será infinito.
La autora señala que los orígenes de estas sortijas y su evolución como símbolo de compromiso tienen muy probablemente unos dos mil años de existir. En la antigua Roma las novias lucían argollas de hierro en sus dedos. Los anillos que conocemos existen desde la Edad Media, cuando ya se usaban los diamantes. Se estableció usarlo en el dedo anular izquierdo porque se creía que ahí había una vena que iba directo al corazón. Pero no fue hasta el siglo XVIII que la combinación de los dos anillos, compromiso y boda, se hizo popular. Se dice que la reina Carlota de Inglaterra fue la primera en usarlos en 1761. 
Antes de tomar la decisión de comprar sus alianzas deben tomar en cuenta que necesitan piezas de joyería capaces de soportar el uso y el tiempo, luciendo como el primer día. Estos constituyen uno de los artículos en los que no deben escatimar recursos, pues sería una lástima que en unos años deban reemplazarlos por no ser de buena calidad.
De la Riva comenta que el platino es el metal más resistente, pero su precio es bastante alto. Sin embargo, quien pueda invertir en joyas hechas de este material tendrá piezas que podrá legar.
Si el presupuesto es más pequeño, Mary Valdés, quien tiene a su cargo una joyería, recomienda elegir joyas hechas de oro de 18 quilates, las cuales costarán casi la mitad de las de platino y tendrán una duración y calidad alta. Por otro lado, con un buena limpieza y cuidado, una pieza de oro de 14 quilates podrá hacer un buen papel. Una ventaja de este último es que por su dureza conserva los detalles por más tiempo.
Si no tienen presupuesto para comprar las joyas de sus sueños, De la Riva recomienda ir mejorándolas con el tiempo, cuando tengan más recursos. Por ejemplo, en su quinto o décimo aniversario pueden cambiar piedras semi preciosas por diamantes, o agregar algún otro elemento.
Sterne explica que el anillo de compromiso de diamantes evoca la eternidad del verdadero amor y también el fuego e intensidad de la pasión. Las argollas significan que ese amor que se están declarando delante de todos será infinito.
La autora señala que los orígenes de estas sortijas y su evolución como símbolo de compromiso tienen muy probablemente unos dos mil años de existir. En la antigua Roma las novias lucían argollas de hierro en sus dedos. Los anillos que conocemos existen desde la Edad Media, cuando ya se usaban los diamantes. Se estableció usarlo en el dedo anular izquierdo porque se creía que ahí había una vena que iba directo al corazón. Pero no fue hasta el siglo XVIII que la combinación de los dos anillos, compromiso y boda, se hizo popular. Se dice que la reina Carlota de Inglaterra fue la primera en usarlos en 1761.
Antes de tomar la decisión de comprar sus alianzas deben tomar en cuenta que necesitan piezas de joyería capaces de soportar el uso y el tiempo, luciendo como el primer día. Estos constituyen uno de los artículos en los que no deben escatimar recursos, pues sería una lástima que en unos años deban reemplazarlos por no ser de buena calidad.
De la Riva comenta que el platino es el metal más resistente, pero su precio es bastante alto. Sin embargo, quien pueda invertir en joyas hechas de este material tendrá piezas que podrá legar.
Si el presupuesto es más pequeño, Mary Valdés, quien tiene a su cargo una joyería, recomienda elegir joyas hechas de oro de 18 quilates, las cuales costarán casi la mitad de las de platino y tendrán una duración y calidad alta. Por otro lado, con un buena limpieza y cuidado, una pieza de oro de 14 quilates podrá hacer un buen papel. Una ventaja de este último es que por su dureza conserva los detalles por más tiempo.
Si no tienen presupuesto para comprar las joyas de sus sueños, De la Riva recomienda ir mejorándolas con el tiempo, cuando tengan más recursos. Por ejemplo, en su quinto o décimo aniversario pueden cambiar piedras semi preciosas por diamantes, o agregar algún otro elemento.
A la hora de elegir el estilo de las sortijas, recuerda que estarán literalmente en contacto con ustedes cada día. Por eso la decisión depende más del gusto de los contrayentes que de las tradiciones. En las joyerías te enseñarán decenas de estilos, pero debes tener en cuenta tu estilo propio. Lo que se le ve bien a otra persona no precisamente va contigo.
Si te toca elegir tu anillo de compromiso, se recomienda que éste combine perfectamente con las argollas de matrimonio. De hecho casi siempre los de compromiso están pensados para unirse a una argolla. Los tres anillos deben ser del mismo material, color y textura. Sterne señala una tendencia que sigue vigente, y es que a las mujeres les gustan las piedras grandes. Sin embargo, aunque tu novio te diga que puedes elegir el anillo que quieras, ten en cuenta el presupuesto.
Después de los diamantes, las piedras más populares para el compromiso son los zafiros azules y los rubíes. Las esmeraldas no son muy recomendadas, porque son suaves y fáciles de rayar. Las piedras semipreciosas pueden hacer también bellas alianzas, como las amatistas y aguamarinas que son duraderas.
Aunque en Guatemala no se acostumbra tanto, se pueden usar anillos heredados de abuelos o bisabuelos. Tienen valor sentimental y suelen ser verdaderos tesoros de la familia. Usar dos sortijas no es indispensable para las mujeres. Algunas, sobre todo en otros países, no usan el anillo de compromiso.
Si no les alcanza el presupuesto para comprar tres piezas de buena calidad, pueden invertir en dos buenas alianzas con alguna piedra incrustada. Otra opción son los llamados jackets, que según informa De la Riva son sortijas de compromiso que traen otro anillo unido, de tal manera que ella lleva dos que forman uno.
Según explica Meza, en la actualidad las sortijas pueden pedirse con “comfort fit”, que es una curvatura especial para hacer más cómodo el uso de la joya, sin importar su tamaño. Es importante que se las prueben para estar seguros de que son cómodas. Deben quedarles bien. Es mala idea comprarlas grandes pensando que pueden engordar; si esto ocurre, De la Riva señala que se pueden mandar a ajustar.
En cuanto al grabado interior, lo que más se acostumbra es la fecha de la boda y el nombre del cónyuge. Sin embargo, puedes pedir que se ponga alguna frase o símbolo especial para ustedes. Las argollas más tradicionales y básicas son aros lisos en oro o platino. Sterne explica que este tipo va con los minimalistas, pues es sobrio, tanto como con los amantes de las joyas, pues podrán combinarlas fácilmente.
Según De la Riva, siguen siendo las que más busca la gente, principalmente en metal blanco. Sin embargo, muchos de los contrayentes quieren que sus alianzas representen algo especial para ellos. Para complacerlos, los joyeros diseñan día a día más estilos, que incluso pueden ser creación de los mismos contrayentes. Valdés explica que han hecho diseños especiales para los gustos más exigentes y originales. Si tu estilo no es tradicional puedes pedir el color de metal y diseño que quieras.
Sterne señala que se han vuelto populares las que tienen grabados en la superficie externa, como flores, símbolos, palabras, iniciales o una frase. Según Valdés la mayoría de contrayentes quiere anillos bellos pero que a la vez sean sencillos y fáciles de llevar todos los días. Lo más importante es que les guste y que refleje el estilo de ambos.
Para conservar de mejor manera tus anillos, quítatelos al aplicarte cremas, maquillaje, perfume y productos para el pelo, así también cuando hagas cualquier actividad que requiera el uso de productos químicos. Guárdalos siempre en el mismo lugar para no perderlos.
Los expertos consultados coinciden en que el jabón líquido para platos puede limpiar muy bien los metales y piedras. Mejor si se hace una vez por semana con un cepillo suave, luego deben secarse con un paño también suave. Valdés recomienda llevarlos a una joyería por lo menos una vez al año para limpieza profesional.
En el caso de las piedras debe revisarse si las monturas están bien, de lo contrario podría perderse la pieza. Si ves que se están abriendo, llévalos donde un joyero profesional, pues así garantizarás que te devolverán tu pieza original. Además debes procurar que no quede humedad ni jabón entre el dedo y el metal.
Algunos hombres son bastante creativos a la hora de pedir que se casen con ellos. Meza cuenta que ha tenido clientes que, además de comprar el anillo de compromiso, consultan acerca de ideas originales y hasta espectaculares para entregarlo. Por su parte, Valdés recuerda a un joven que para entregar uno con diamante, invitó a su novia y a su familia a almorzar a una finca, donde sobrevoló un helicóptero que él había contratado, con un rótulo gigante que decía “Ruth ¿te quieres casar conmigo?”.
No obstante, la mayoría no tiene planeado nada fuera de lo común. Si tu novio te pide matrimonio de manera tradicional, no te muestres decepcionada. Lo más importante no es cómo te lo pide, sino los sentimientos que lo hacen querer compartir su vida contigo.
Por Jessica Masaya
Fuentes: Antonio José De la Riva y Janet Meza, Industrias De La Riva. Mary Valdés, joyería Marival's. Libros: InStyle Weddings, de Hillary Sterne, Time Inc. Home Entertainment. Guía de Boda Guatemala, de Carlota Sandoval, editorial C.S.B.
Sitios web: http://es.articlesnatch.com http://megustacasarme.es