ico Actualidad

El sabor del amor

octubre - 2009

Si te incluyes en el grupo de mujeres que está por abrir un nuevo capítulo en su vida y quieres festejar ese acontecimiento, esmérate por cada detalle. No olvides que uno de los momentos más esperados por los invitados a una boda es el banquete, por lo tanto asesórate para dejar un buen sabor en el paladar de tus invitados.  


La convivencia con los familiares y amigos cercanos es fundamental en la celebración nupcial. Para demostrar ese cariño lúcete ofreciendo un menú que satisfaga el paladar y la vista de todos. Ofrecer grandes manjares no significa necesariamente un gasto extraordinario, sino elegir lo mejor según tu presupuesto. Un buen asesoramiento te ayudará, afirma la chef Georgina Palacios, de la escuela de cocina Sertecpro.
Antes de escoger el menú toma en cuenta estas sugerencias:

• Ten en mente el número de invitados y determina el presupuesto destinado para el banquete.
• Al escoger el menú considera que antes del banquete se pueden servir aperitivos y boquitas, pues la mayoría veces los novios van a un estudio a tomarse las fotos al salir de la iglesia y la espera puede prolongarse.  
• Los aperitivos pueden ser alcohólicos o vírgenes. Si optas por servir los primeros, elige whisky, ron, vodka o vino. Excepto el vino, los demás pueden servirse con sodas o jugos de frutas y hielo.

Elige tu menú

Fabiola de Castillo, chef instructora de la escuela de alta cocina Chef’s Center, explica que para la recepción es necesario hacer una selección completa, por lo general de cuatro menús diferentes. La opción más práctica es el servicio bufé, el cual debe incluir carnes rojas y blancas, algunas pastas, por ejemplo ravioles a la boloñesa, así como guarniciones que incluyan carbohidratos y vegetales: soufflé de papa, arroz horneado, vegetales salteados, al vino o al curry. Estos son alimentos del agrado para la mayoría, tanto para niños como adultos, y satisfacen el apetito de los comensales.

Las ensaladas no deben faltar, ya que muchas veces las personas buscan este tipo de platillos libres de grasa o de ingredientes a los que puedan ser alérgicas. Se sugiere un abanico de espárragos en salsa holandesa, ensaladas Capresse, César con pollo o anchoas, y Mediterránea. Y para acompañar, pan tostado, variedad de salsas y aderezos. 

Una copa es suficiente

Además de las creencias religiosas, el factor económico es determinante al servir o no alcohol. No ofrecerlo reduce de forma significativa el gasto.

El vino es un elemento que puede acompañar el banquete y debe escogerse de acuerdo con la comida que se ofrecerá. Si el servicio de banquete que escogiste incluye una demostración de la comida a servir, pide que te incluyan algunas variedades de vino para seleccionar el que haga un mejor maridaje con los platillos que elijas.

Tradicionalmente se sirven los vinos blancos con las carnes blancas y los vinos tintos con las carnes rojas; sin embargo, esta regla puede romperse si, por ejemplo, se servirá una carne blanca muy condimentada que bien puede acompañarse con un vino tinto joven, incluso alguno de crianza. Por supuesto, también depende de la cepa o variedad de la uva, así como de los ingredientes que tenga el platillo, añade Palacios.

Buen comienzo

La chef sugiere no dejar de ofrecer entradas, ya que son básicas para despertar el apetito y hacer más corta la espera del primer plato. La cantidad a servir es de 80 a 100 gramos, generalmente con base en verduras, embutidos, fiambres, ensaladillas, pescados en conserva, como sardinas o salmón ahumado; aceitunas, espárragos, mariscos, gelatinas, ostras, carnes secas y ahumados.

Si son entradas frías puedes elegir entre cóctel de mariscos, mayonesa de pescado, cebiches variados, sardinas en tostadas, melón con jamón serrano o prosciutto, canapés, boquitas de masa quebrada u hojaldre y huevos rellenos. En una boda también puede aceptarse una entrada caliente, siempre y cuando no se sirvan entremeses fríos ni sopas. Como sugerencia: espárragos u otras verduras gratinadas, croquetas, volovanes, papas Dauphinoise, tartaletas saladas de queso o con champiñones calientes.



La sopa puede ofrecerse como un segundo plato. La porción que se debe servir es de tres a cuatro onzas. Puede ser un consomé, caldo o potaje -consomé que incluye puré de legumbres o tubérculos, como papa, coliflor o espinacas-. Otra opción es la salsa Veloute, elaborada a base de consomé, harina, mantequilla y langosta o cangrejo. Cremas de verduras variadas o mariscos a tu elección son parte de las alternativas.

No pueden faltar los deliciosos postres para la ocasión. Se recomienda elegir cuatro opciones diferentes: postres de cuchara, como helado o mouses, pies de diferentes sabores, pastel de almendras o nueces con chocolate, o al gusto del anfitrión.  

Además debe colocarse a la vista de los comensales todo aquello que puedan necesitar para su servicio, como cubiertos, platos, servilletas y copas, las cuales muchas veces son dispuestas en la mesa, en especial si la celebración se realiza en un hotel. En otros casos deben colocarse en una mesa que incluya quesos variados, panes, frutos secos y vinos, concluye De Castillo.


[Es importante calcular 10% más de comida del número de participantes que esperamos para que no quede alguien sin probar algún platillo que le interese. Chef Georgina Palacios]


Por Margarita Pacay

Fuentes: Fabiola de Castillo, instructora de Chef’s Center, escuela de alta cocina. Georgina Palacios, chef de la escuela Sertecpro. 

Artículos relacionados

archivoArchivo de ediciones
cargando
fotosGalerías
Fotos
load
Videos
load