ico Bodas

Ese gran día, vivelo al natural

mayo - 2009

Organizar una boda fuera de la ciudad es una magnífica alternativa cuando lo que buscas es un espacio poco convencional e íntimo, cargado de naturaleza, historia o magia.

Llevar a cabo la boda de tus sueños en un ambiente natural, libre de las tensiones urbanas, no es tan difícil como podría parecer. Por lugares ni te preocupes, basta con pedir referencias, explorar en Internet y salir de excursión para darte cuenta de la diversidad de paisajes que este país te ofrece para sellar tu pacto de amor. 

Según la personalidad de ambos, su creatividad y el estilo que deseen impregnar a la celebración, es seguro que encontrarán el marco perfecto para una boda sobria o colorida; muy elegante o informal. Ya sea en un campo, en un sitio rodeado de historia milenaria o a la orilla de una playa o lago, ustedes deciden.

Lo más importante en estos casos es matizar el festejo con la naturaleza y tradiciones locales. “Se trata de hacer cosas diferentes y acomodar nuestra historia para que los novios y sus invitados se sientan libres en el entorno”, comenta Rodrigo Gereda, director del Hotel Atitlán.

Para empezar, analicen en pareja los pro y los contra de casarse lejos de casa. Sobre todo, es necesario que ambos tengan plena conciencia de su presupuesto y expectativas del tamaño y calidad de la celebración que desean. 

En realidad los pasos a seguir en la planeación son los mismos a que si te casaras en la ciudad, indica la organizadora de bodas, Ingrid Labbé. Pero algunas variantes podrían causarte algunos inconvenientes si no las prevés desde el principio:

Distancia: este factor es al que debes prestar más atención. Recargará la logística, tiempos y tus costos si decides movilizar muchos servicios desde la ciudad, tales como el catering, pastel, animación, estilistas u otros.

También genera contratiempos para el traslado y reduce la cantidad de invitados que esperas. No obstante, brinda la oportunidad de seleccionar a las personas con quienes realmente les gustaría compartir el momento y que estarían dispuestas a desplazarse hasta el lugar. Eso le da un carácter más personalizado e íntimo a una boda de este tipo, sugiere Gereda.

Proveedores: en muchos lugares del interior del país encontrarás una oferta de calidad y precios competitivos en banquetes, montaje, música y decoración, por si tu evento será en una propiedad familiar o de algún amigo. Pero asegúrate incluso de “hablar el mismo idioma” porque algunas pequeñas cosas y términos pueden entenderse diferente de un sitio a otro.

En estos casos, es bueno contar con el apoyo de personas de confianza que vivan en el área y, de preferencia, busca un organizador profesional de eventos. Ellos te ayudarán a cotizar las tres mejores opciones y dar seguimiento para contratar, con tiempo, todos los servicios que puedas conseguir en los alrededores. Eso evitará que tu presupuesto se dispare.

Además existen fincas, hoteles y centros de recepciones donde, agregado a la organización y montaje de la boda, te ofrecen otras facilidades como contactar a la persona que realizará el acto religioso y paquetes especiales para alojarte en el mismo lugar. Debido a la demanda, lo mejor es confirmar tu reservación por lo menos seis meses antes.

Por supuesto deberás trabajar de la mano con los encargados en la coordinación de los detalles, pero te ahorras el estrés de manejar por tu cuenta a muchos proveedores. Y es seguro que te darán sugerencias de toques originales, acordes con el ambiente, para dar realce a tu acontecimiento. 
Más tiempo: “Por suerte confié totalmente en mis cuñadas, ellas confirmaban y pagaban anticipos, y cada fin de semana nos veíamos en sus casas. Aun así, me costó tener control de muchas cosas porque no pude estar en todo”, cuenta Lidia Beteta, quien contrajo nupcias frente a una vista impresionante de Tecpán.

Lo anterior implica que necesitarás más tiempo disponible, pues es inevitable viajar varias veces al lugar para verificar los avances. Avisa en tu lugar de trabajo que estás haciendo los preparativos de tu boda, pues deberás solicitar permisos u organizar tu agenda.

Comodidades: sin importar la hora del enlace, no puedes arriesgarte a que los proveedores lleguen tarde. Lo mejor es que algunos amanezcan en el lugar, además de contemplar el alojamiento para la familia más cercana. Según Ingrid Labbé, también es buena idea ofrecer transporte de ida y vuelta a los invitados, si es difícil encontrar el lugar. 

Un detalle bonito para los parientes es ofrecerles un ambiente relajante y familiar durante su estancia. Por ejemplo, los jardines y senderos de Finca La Loma Doña Tinta, en Chimaltenango, se prestan para el descanso, al final de la fiesta se enciende una fogata con malvaviscos incluidos, y al otro día los invitados pueden desayunar juntos. 

Costos extra: como ves, casarte fuera de la ciudad abre las puertas a una infinidad de alternativas originales y divertidas. Hacer uso de la creatividad permitirá reducir algunos gastos, pero necesitarás un presupuesto amplio y ajustable a circunstancias que podrían fallar en la logística.

¿Te gusta el campo?

Las vistas y la naturaleza de estos ambientes se aprecian mejor cuando el evento se lleva a cabo de día y al aire libre. Dale un estilo vernáculo al montaje, decora con flores silvestres de temporada, elige un bufé de comida típica y algo de música étnica.

Toma en cuenta la época del año para prever algunas cosas. Por ejemplo, sugiere a tus invitados usar vestimenta o accesorios dependiendo de si habrá frío o calor, y coloca toldos o elige un rancho si se avizoran lluvias.

En la playa

Lo aconsejable es que la ceremonia se efectúe alrededor de las 15:30 horas para poder apreciar el atardecer, sin que el calor impida disfrutar de la ocasión. Para ello, recuerda a tus invitados vestir con telas suaves y frescas, sombreros o anteojos, y usar bloqueador solar.

Verifica el pronóstico del tiempo para evitar excesos de viento, lluvia o alto oleaje. Siempre, sin importar la época del año, lo ideal es colocar velas de citronela y tener repelente de insectos disponible, aconseja la organizadora de bodas, Ingrid Labbé.  

Busca una decoración tropical, si usas flores asegúrate de que soporten la temperatura elevada; las sombrillas para mesas son básicas. Verifica que el menú sea liviano y no incluya solamente mariscos. Ofrece mucha agua pura, frutas de temporada y bebidas naturales a tus comensales.


Si practicas la religión católica, necesitarás una dispensa, o nota de autorización del párroco de tu comunidad para llevar a cabo tu ceremonia religiosa en un lugar diferente. En otros casos, consulta con tiempo si el trámite es requerido.


Amor en el océano

Muchas personas deciden surcar los mares en busca de un escenario de ensueño para unirse con un “Sí, acepto”. Enormes y modernos cruceros hacen cada vez más fácil esa posibilidad, en especial a aquellas parejas que desean ser los únicos testigos de su enlace, o vivirlo en compañía de un grupo mínimo de invitados.

El matrimonio se puede efectuar frente a la pista de patinaje, de golf o la piscina del barco. En tierra firme, sin duda será inolvidable casarse en algún castillo de Europa, en una playa exótica o en un glaciar.  

¿Cómo funciona? Al hacer la reservación se coordinan todos los detalles del paquete a elegir, el cual podría incluir un ministro de bodas, flores, pastel, música, brindis con vino espumoso, sesión fotográfica, e incluso un salón para una recepción breve, entre otros. Es crucial asegurarse de tener claras las condiciones y servicios incluidos en el contrato.

El personal del crucero se encarga de prepararlo todo, además de los trámites legales, para que los novios se dediquen a relajarse con las comodidades del crucero, comenta Melissa Girón, gerente de Mercadeo de Royal Caribbean.  

Para los grupos de invitados se programan entretenimientos especiales, mientras los nuevos esposos aprovechan la inversión para disfrutar al máximo de su luna de miel.  

Detalles que distinguen

• Incluye en la invitación un mapa de cómo llegar y algunos números de teléfono de personas que conozcan la ruta. De preferencia ofrece transporte de ida y vuelta.
• Menciona a tus invitados ciertas condiciones especiales: clima, recomendaciones de vestuario y accesorios, uso de repelentes o bloqueador solar.
• Si el lugar está muy alejado, agrega una lista de hoteles cercanos y lugares de interés.
• Coloca suficientes asientos, toldos o sombrillas.  
• Prevé suficientes parqueos y servicios sanitarios.
• Calcula el tiempo de llegada de tus proveedores. Mejor si amanecen en el lugar.
• Ten listo un plan B por si las condiciones climáticas impiden llevar a cabo un ritual especial en la ceremonia.
• Ofrece frutas y suficientes líquidos, y dos opciones de menú: uno liviano y comida propia del lugar. Evita servir demasiado licor si tus invitados tendrán que conducir.
• Ten cerca un kit de emergencia con curitas, hilo y aguja, goma de silicona, medicina para dolores comunes y malestares estomacales, fijador de cabello, peines, ganchos de ropa, algo de maquillaje, toallitas de papel, toallas sanitarias y dulces o chicles.
• Asegúrate de llevar todo lo necesario y haber cumplido cada paso de tu lista de preparativos antes de salir de la ciudad.
• Conserva la calma, pide apoyo a alguien más o deja que tu asesor de bodas se encargue de los pequeños inconvenientes durante el festejo, y tú ¡disfrútalo!


Por Maria Reneé San José

Fuentes: Ingrid Labbé, organizadora de bodas. Rodrigo Gereda, director, Hotel Atitlán. Walter Matzer, encargado de comunicación de Finca La Loma Doña Tinta. Lidia Beteta. Melissa Girón, gerente de Mercadeo, Royal Caribbean. Guía de Boda, de Carlota M. Sandoval, edición Mynor Eduardo Villalobos.

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