ico Bodas

Un matrimonio se construye

mayo - 2009

El matrimonio es un asunto de dos personas que se unen para emprender un proyecto de vida, por eso es importante que ambos conozcan los principios básicos que les permitirán disfrutar de su convivencia y alcanzar todo tipo de objetivos.

Investigaciones recientes sobre lo que hace funcionar a un matrimonio demuestran que las personas que consiguen una vida conyugal satisfactoria toman algunas medidas saludables. Esto les permite definirse como esposos y establecer los principios de su vida en común.

La primera acción es separarse emocionalmente de la familia en la que crecieron. No al punto de distanciarse, pero sí lo suficiente para que su identidad en unión sea distinta a la de sus padres, sobre todo cuando ésta ha sido negativa. Con ello evitan que terceros, a pesar de sus buenas intenciones, interfieran en su relación, explican Bárbara y Gary Rosberg, consejeros matrimoniales y autores de varios libros.

La segunda medida se resume en que si un hombre y una mujer logran desarrollar su unión basándose en una intimidad e identidad compartidas, a la vez establecen ciertos límites para proteger la autonomía de cada uno. Esto con seguridad los hace crecer como pareja.

Otro elemento de peso para cultivar su relación es establecer objetivos claros en conjunto, dentro del matrimonio, como la ayuda mutua para modificar hábitos negativos y que les permita a ambos crecer como seres humanos y como núcleo. Además deben disfrutar de una sexualidad plena y la procreación de hijos en un ambiente estable, de permanencia y amor, indica la orientadora de parejas y psicóloga, Isabel de Palomino.

Sumado a lo anterior, el matrimonio debe ser un refugio seguro en el cual la pareja sea capaz de expresar sus diferencias, enojos y conflictos. 

Cabe valerse del humor y la risa para mantener la situación en perspectiva, evitar el aburrimiento y manejar los problemas en su exacta dimensión. También si desean nutrir su relación, los futuros esposos necesitan aprender a apoyarse entre sí y a satisfacer las necesidades de cada uno.

Terreno fangoso

En el matrimonio, como en cualquier otra relación, existen malos entendidos y en la mayoría de los casos se debe a la falta de comunicación y de conocimiento del sentido de su convivencia. Esa es la razón por la cual se cometen muchos errores que ponen en peligro la estabilidad de la vida en común.

Por otro lado, si el amor no es entendido por los dos como la búsqueda del bien del otro que produce felicidad, su vida de casados está condenada a la ruina, agrega De Palomino. 

Al casarse ambos declaran su deseo de compartir un estilo de vida, en el cual tienen los mismos derechos aunque las funciones no sean siempre las mismas para cada uno. A la vez, al elegir esta nueva forma de vivir, cada uno necesita meditar sobre cuáles son los elementos o modificaciones que esa decisión le demanda.  

Pero suele suceder que al amar sólo con los sentimientos y no con la razón, a veces uno o los dos magnifican una carencia o defecto y olvidan apreciar las muchas virtudes de su pareja, añade De Palomino.

Para salir adelante, los contrayentes necesitan comprender que en el matrimonio es necesario ejercitar el músculo de la tolerancia y aprender a ceder en muchos aspectos y circunstancias, aunque esto no sea siempre lo más fácil.  

Por eso tiene mucho sentido pensar que cuando un matrimonio se estropea, la culpa es de los dos aunque los involucrados no quieran reconocerlo. No es por casualidad que ambos se señalen antes de auto analizarse. Deben ser honestos al reconocer cada uno su cuota de culpabilidad. Los aspectos que más conflictos desatan en una relación, según los orientadores familiares son:

  • querer o buscar el propio placer o beneficio
  • imponer su voluntad
  • falta de comprensión
  • dificultades o diferencias económicas
  • falta de autonomía  
  • bajos indicadores de madurez emocional  
  • escasez o ausencia de objetividad
  • deficiente capacidad de amar
  • infidelidad
  • mala comunicación en la intimidad
  • ubicar a la sexualidad por encima de la inteligencia o de la voluntad
  • ser tomado o tomar a la pareja como objeto.

Cuando uno o más de estos elementos interfieren en la relación, conviene buscar ayuda profesional con un orientador de parejas o psicólogo especializado. Pero lo más importante, comprometerse ambos en proponer y trabajar en las soluciones.

Matrimonio y amor duraderos

En entrevista exclusiva, los esposos Bárbara y Gary Rosberg, reconocidos consejeros de parejas y autores de libros dirigidos a fortalecer matrimonios, compartieron con Revista AMIGA seis principios que permiten que una relación conyugal sea a prueba de divorcio: 



Un amor que perdona
Dayan Sully, una investigadora de matrimonios en Estados Unidos, afirma que el primer factor que predice un divorcio es la falta o inhabilidad de resolver conflictos con la pareja. Cuando se presentan problemas las parejas se sienten desilusionadas, desanimadas y distantes. Por el contrario, trabajar en equipo el conflicto los fortalece y ayuda a que ambos profundicen en su matrimonio. Pero cuando una pareja joven no recibe en su cultura familiar las herramientas para resolver diferencias, ven en el divorcio una solución fácil. 
Perdonar significa dejar atrás y avanzar para permanecer unidos.



Preservar el amor
Esto se logra cuando la pareja tiene una unión estrecha. Esto es importante porque son muchas las presiones que deben enfrentar y a veces la intervención de amigos o familiares, aunque con buenas intenciones, sin darse cuenta podrían dividirlos.

Entonces necesitan recordar que su matrimonio es de dos y no deben permitir que otros se conviertan en el motivo de discordia. Por eso, antes de tener cualquier dificultad que amenace su unidad, necesitan tener un plan basado en proteger su amor.



El amor que se renueva
Los futuros esposos necesitan renovar sus corazones antes de ser capaces de amar a su pareja. El matrimonio es más que un contrato donde se espera recibir ganancias o algo a cambio. Resulta más positivo si se ve como un pacto donde ambos reciben por igual los beneficios que esta unión les trae.



Amor servicial
Esto significa estar centrado en la otra persona. Al estar pendiente uno del otro, la pareja reduce la posibilidad de ser atacada por una de las más graves amenazas del matrimonio: el egoísmo. 

Conviene que la meta en común sea atenderse con sinceridad. Al mostrarse generosidad serán más sensibles de recibir el afecto y las atenciones de su par, con una actitud más receptiva.



Afecto perseverante
Porque la vida es difícil, el matrimonio también suele serlo. Es una realidad que se presenten situaciones complicadas como una enfermedad, presiones financieras o desacuerdos al criar a los hijos. En general, cuando la vida se pone dura es de vital importancia que juntos aprendan a llegar al otro lado de los problemas. 

Cuando sientan temor, desánimo o deseos de irse, el secreto es quedarse en la relación, porque juntos pueden alcanzar la solución. Al lograrlo ambos serán mejores personas que cuando empezó la crisis, porque su amor ha resistido la prueba.


Celebrar el amor
Existen tres aspectos que deben ser celebrados respecto a este vínculo: la conexión emocional, es decir, cuando logran comunicar sus sentimientos, metas y anhelos; luego se encuentra la sintonía espiritual, al compartir la mismas creencias; y la unión íntima.

Cuando esta última es buena, representa el 10 por ciento del éxito en pareja. Por el contrario, la desconexión física del afecto ocupa el 90 por ciento del total de su matrimonio. 

Aunque el sexo no hace que un matrimonio sea grandioso, si hay una conexión emocional y espiritual la sexualidad es más saludable. Los dos necesitan tener claro que se trata sólo de una de las formas de expresarse su amor.


Por Karla Rímola

Fuentes: Isabel de Palomino, psicóloga y orientadora familiar. Bárbara y Gary Rosberg, sitio web: www.thegreatmarriageexperience.com librosymas.com

Artículos relacionados

archivoArchivo de ediciones
cargando
fotosGalerías
Fotos
load
Videos
load