Esfera social![]() |
El programa de bebés electrónicos de la Asociación Pro-Bienestar de la Familia (APROFAM) permite que los jóvenes guatemaltecos vivan la experiencia de ser padres por algunos días y conozcan las responsabilidades que esto implica, sin que haya un embarazo real de por medio.{{Esta forma de educar y sensibilizar a los adolescentes, con respecto a una paternidad responsable y planificada, surgió de la preocupación de evitar que los adolescentes tengan que enfrentarse a un embarazo no deseado.{{Esta iniciativa también contempla una amplia educación reproductiva en las aulas de los establecimientos educativos de Guatemala, ya que se estima que en promedio la actividad sexual en los jóvenes comienza entre los 12 y 13 años, afirma la trabajadora social Dalila de la Cruz, coordinadora del departamento de educación de APROFAM, y la encuesta materno infantil indica que un 48 por ciento de las adolescentes tuvieron su primera relación sexogenital a los 15 años. {{Este temprano inicio de la actividad sexual en los adolescentes guatemaltecos, obliga a que la educación haga énfasis en programas sistemáticos de orientación que vaya dirigida a una sexualidad responsable.
![]() |
Adoptar un bebé electrónico es un proyecto vivencial dirigido tanto a hombres como a mujeres jóvenes.{{Además de la experiencia de cuidar a un bebé, los adolescentes también aprenden a protegerse de enfermedades de transmisión sexual como el sida. Los jóvenes se percatan de que cuidar un bebé implica no tener libertad, sufrir desvelos y la importancia de contar con el apoyo de la familia.{{Otro de los propósitos es enseñar a los adolescentes que un bebé es un ser humano que necesita cuidados y no puede desenvolverse solo, y que ser padres es una responsabilidad para toda la vida.
![]() |
Para que los alumnos de un establecimiento educativo participen en el programa, los profesores necesitan contactar al departamento de educación sexual de la clínica para adolescentes de APROFAM.{{Debido a que este sistema persigue que la experiencia sea lo más auténtica posible, los momentos para adoptar a los bebés varían, puede ser en días hábiles o fines de semana y dos hasta cinco días.{{En el primer día de adopción a los estudiantes se les entrega una boleta que mide su actitud sobre la sexualidad, es decir se les pregunta si ya son sexualmente activos, si les gustaría tener un bebé y si utilizan algún método anticonceptivo.{{Después se les entrega un muñeco ya programado que tiene las mismas necesidades de un bebé real, es decir, que llora, necesita ser alimentado y cambios de pañal.{{Un aspecto interesante de este programa es que el sexo del bebé no es determinado por el estudiante, ya que al igual que en la vida real, no se puede decidir antes del nacimiento si se tendrá una niña o un niño.{{Para evaluar si el desempeño de los adolescentes como padres ha sido bueno o deficiente, el bebé electrónico tiene una computadora que registra los cuidados que le son brindados. {{Al adoptar un bebé los jóvenes reciben:{- Un muñeco electrónico{- 2 pañales(de distinto color){- Un biberón{- Un identificador para que puedan atender al bebé
![]() |
Después de vivir con el muñeco como su hijo o hija, los jóvenes regresan a la oficina de educación y entregan al bebé y comentan lo aprendido de la experiencia. {{Se les pregunta para que cuenten cómo se comportó el bebé y qué miembros de su familia los ayudaron.{{Después de este intercambio, los adolescente llenan de nuevo una boleta similar a la del inicio. En ella se mide qué tanto la experiencia cambió su perspectiva. La mayoría coinciden en que sí les gustaría tener bebés, pero no en ese momento, éste es el principal objetivo del programa, comenta la licenciada de la Cruz.{{Como complemento los alumnos reciben un taller sobre educación sexual y reproductiva y se hace énfasis en los puntos débiles reflejados en la tabulación de los cuestionarios.{{Para reforzar lo que aprenden los estudiantes se les envía un correo educativo, en donde se recuerdan los resultados de su experiencia y se les refuerza que deben usar protección a través de preservativos masculinos y femeninos.{{Este programa también contribuye a mejorar la comunicación y la relación entre padres e hijos, ya que a través de esta experiencia aprecian más el esfuerzo y dedicación de sus padres, concluye la licenciada de la Cruz.
Karla Rímola Molina{{Fuente:www.aprofam.org.gt |