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Osteoartritis, una amenaza en la tercera edad

mayo - 2006

Una vida saludable es el resultado de combatir el sedentarismo, llevar una buena alimentación y mantener rutinas de actividad física moderada. De ello depende, en gran parte, la prevención de enfermedades como la osteoartritis.{{Esta afección, también conocida como artrosis, o enfermedad articular degenerativa, es una alteración del cartílago o de los huesos de las articulaciones, especialmente en las rodillas, caderas, zona lumbar, cuello, la base de los dedos pulgares de los pies y de las manos. En estos casos se manifiestan síntomas que van desde dolores crónicos e hinchazón, hasta dificultades para efectuar movimientos.{{En algunas ocasiones esas dolencias son consecuencia del paso de los años, exceso de peso, debilidad muscular, presencia de artritis y lesiones o factores hereditarios, los cuales provocan la pérdida de elasticidad y destrucción del cartílago.{{De acuerdo con el reumatólogo Henry Briones, la artrosis también conlleva la formación de pequeños brotes óseos o nódulos al borde de las articulaciones, así como inflamaciones en la membrana que las recubre. Esos cambios hacen que la persona sufra dolor intenso tras ejecutar determinados movimientos o después de períodos de inactividad y reposo.{{Si te identificas con esos malestares y eres mayor de 35 años, es momento de acudir de inmediato con un especialista.{{Huesos bajo la lupa

{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{Para diagnosticar los síntomas, el médico debe hacerte una serie de exámenes físicos y radiografías complementadas con una artroscopia -evaluación interna de la articulación afectada-. Esto permite determinar hasta qué punto está dañado el cartílago. Al detectar la magnitud de la enfermedad, un programa de tratamiento farmacológico junto con una serie de terapias físicas, indicadas por el médico, pueden ayudarte a calmar el dolor y rigidez de las áreas afectadas.{{El traumatólogo Óscar Ordóñez menciona que algunas prácticas de estiramiento lento y suave previenen la rigidez. El uso de analgésicos y antiinflamatorios no esteroideos, reducen la rigidez e inflamación de las membranas articulares.{{Los medicamentos con glucocorticoides (hormonas naturales del cuerpo) son alternativas específicas para dolencias más severas. Se inyectan en la articulación para aliviar el dolor y bajar la hinchazón, lubricarla y amortiguarla.{{Si las lesiones son graves e inducen a la discapacidad, una cirugía que corte y corrija la deformidad de los huesos es una de las opciones extremas. También puede recurrirse al trasplante de la articulación afectada por una prótesis. Si estás en la disposición de mejorar tu calidad de vida, así como los hábitos alimenticios, podrás gozar de una vejez saludable.{{Rumbo a una nueva vida{

{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{{Para mejorar tu estado de salud, si padeces de artrosis, el diccionario Merck de la salud y la familia cita las siguientes recomendaciones:{{Practica terapias de yoga y Tai chi, porque aumentan la fuerza muscular y propician la relajación.{{Realiza ejercicios aeróbicos de bajo impacto, caminata, natación o bicicleta estacionaria.{{Mantén tu talla y peso recomendados, en especial si la artrosis afecta las caderas, rodillas, espalda y pies. {{Ingiere suplementos nutricionales como glucosamina y sulfato de condroitina, porque son sustancias que ayudan a reparar y mantener el cartílago a largo plazo.{{Utiliza muletas, bastones, caminadores aparatos ortopédicos o plantillas especiales para el calzado, los cuales te ayudan a disminuir el peso sobre las articulaciones.

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