SaludUn accidente cerebrovascular es el desenlace de un mal estado de salud, el cual puede prevenirse en un alto porcentaje.
Se produce cuando la sangre no llega al cerebro y el cuerpo reacciona con adormecimiento de algunos miembros y pérdida de la vista, entre otros síntomas que afectan el funcionamiento normal del organismo.
Hasta ahora es la tercera causa de muerte en el mundo, según señala la Organización Mundial de la Salud, y ocupa el segundo lugar en la pérdida de vida en mujeres, cita el Manual Merck.
Los médicos reconocen dos tipos de accidentes cerebrovasculares: el isquémico y el hemorrágico.
El primero se registra en el 85 por ciento de los casos y sucede cuando existe un obstáculo para que la sangre llegue al cerebro, por ejemplo un coágulo de grasa que viaja a través del torrente sanguíneo, explica el cardiólogo Alfonso Varela.
Los accidentes isquémicos o embolias pueden ser permanentes al interrumpir la irrigación de sangre, provocando la muerte del tejido y, en consecuencia, el daño de órganos y su funcionamiento, inclusive la muerte.
Otra de las formas que presenta una embolia es provocando los síntomas antes señalados por un corto lapso.
Es decir, durante unos minutos alguien puede perder la visión, el control sobre sus brazos y piernas, la facilidad de hablar o escuchar.
La atención médica debe ser inmediata, porque al pasar las horas o días pueden incrementarse las probabilidades de una repetición del trastorno, el cual puede producirse con más fuerza.
El accidente hemorrágico es menos frecuente, pero sus secuelas son similares o peores a las del isquémico.
Se produce al romperse un vaso sanguíneo: la sangre se esparce en el interior del tejido cerebral, indica el neurocirujano Ramón Vivar.
Los tratamientos varían según los daños causados por el accidente cerebrovascular.
En algunos casos es necesario hacer una cirugía, mientras que en otros se resuelve a través de medicación.
Hay pacientes que necesitan terapia para recobrar la movilidad y otras habilidades, aunque no siempre hay una recuperación completa.
Mide tu presión arterial por los menos dos veces al año, come saludable y ejercítate un mínimo de 30 minutos diarios. Estos hábitos son importantes para disminuir el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular.
¿Quiénes están en riesgo?Sin duda la vida saludable es indispensable para prevenir los accidentes cerebrovasculares.
El neurocirujano Ramón Vivar aconseja revisar los siguientes aspectos para controlar tu estado físico y, de ser necesario, tomar las medidas pertinentes:
• Cuida tu presión arterial.
• Lleva un régimen alimenticio adecuado, en especial cuando padeces de hipertensión, diabetes y problemas cardíacos.
• Deja de fumar.