ico Salud

Rumbo a la relajación

septiembre - 2006

Los masajes vigorizan el cuerpo y eliminan o disminuyen las incomodidades provocadas por el estrés de la vida cotidiana.  Para sacarle el mejor partido a estas antiguas rutinas de relajación, aproveche sus efectos positivos y mejore su calidad de vida.

Destinar algunos minutos del día para disfrutar de un merecido masaje, es una sencilla tarea que beneficia al organismo.  De acuerdo con el terapeuta y masajista Nelson Tarache, las técnicas que se usan para esta rutina activan la circulación linfática y sanguínea, y relajan los músculos tensos.

Sus efectos dan como resultado un vaciado sanguíneo que propicia el tránsito libre en las venas y arterias.  Se eleva la temperatura y se logran distender los músculos tensos, a tal grado que incrementan su metabolismo y tonificación.  En algunos casos, ciertos productos específicos contribuyen a la reducción de medidas corporales y a la elasticidad de la piel.

Esos beneficios se obtienen y optimizan al máximo si se recurre a técnicas libres de movimientos bruscos o dolorosos.  Según la masajista Ester London, en la actualidad existen varios tipos de masaje, uno de ellos se basa en la fricción, presión, percusión o estiramientos musculares, con el propósito de eliminar la tensión.

Otro tipo es el masaje cráneo-facial, el cual consiste en hacer una serie de manipulaciones ligeras sobre la cabeza y la frente; éstas ayudan a eliminar el estrés alojado en los tejidos.

También están los profundos, con ellos se usan cremas, aceites, rocas volcánicas calientes, bolillos u otras herramientas para masajear, que buscan estimular la firmeza muscular y metabolizar los nódulos de grasa alojada en el tejido adiposo.

Por último está el quiropráctico, que consiste en aplicar un masaje para proporcionar un efecto terapéutico.  Sin embargo, los masajes nunca deben recibirse si hay fiebre, enfermedades virales, infección, inflamación o desgarres musculares y esguinces.

Si quiere disfrutar de las bondades de estas terapias busque ayuda de un profesional, asesórese con libros o pídale a alguien de confianza que le aplique las técnicas básicas del masaje.

Artículos relacionados

archivoArchivo de ediciones
cargando
fotosGalerías
Fotos
load
Videos
load